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Pensamiento Crítico

La victoria de Vietnam en Dien Bien Phu: humillante derrota de Francia

Por Delfín Xiqués Cutiño | Diario Granma, Cuba | 07 Mayo 2019

El desastre del selecto contingente expedicionario francés atrincherado en Dien Bien Phu, además de constituir una impresionante y heroica victoria vietnamita, significó la humillante pérdida del control que ejercía el colonialismo francés en sus colonias de Indochina durante más de un siglo.

Terminada la II Guerra Mundial y de la ocupación japonesa en los territorios de Indochina, Francia inicia un plan para recuperar el dominio que ejercía en sus colonias, pero con la independencia de Vietnam, proclamada por Ho Chi Minh, el 2 de septiembre de 1945, les hace más difícil cumplir con esos objetivos.

Aspiraban a controlar Laos y Cambodia. Vietnam se les presentaba como una piedra en el zapato porque una amplia zona del norte (Tonkin) estaba en poder del Vietminh, liderada por Ho Chi Minh.

Durante ocho años los vietnamitas se mantuvieron combatiendo frente a un enemigo superior en armas y quizás, hasta en entrenamiento de sus tropas. En mayo de 1953 arriba el nuevo comandante de las fuerzas, es el séptimo después de 1945. Se llama Henri Navarre.

El general galo estaba convencido de que en unos 18 meses podía derrotar a las fuerzas vietnamitas. Contaba con el apoyo del gobierno de Estados Unidos. Millones de dólares, armas, aviones y asesores militares. Sus bases en Filipinas y en Japón, fueron puestas a disposición de los invasores en la campaña bélica.

Mapa de la fortificación de Dien Bien Phu. Un valle rodeado por elevaciones de más mil  metros de altura y de flora selvática rodeada de arrozales, surcada por el río NanYun. Allí encerró al contingente francés.

El Plan Navarre

Del trabajo militar conjunto Paris-Washington surge el Plan Navarre que consiste en concentrar en el norte de Vietnam 112 batallones –44 de ellos móviles--, con el objetivo de quebrar la resistencia vietnamita.

Sitúan en el norte del país más de la mitad de las fuerzas móviles que mantienen en activo en todo el escenario indochino a la vez que atacan las zonas liberadas.

Navarre, pensando estratégicamente en establecer una base para una gran ofensiva y cortar la comunicación entre Laos y China, toma su primera errónea decisión militar: crear una guarnición en Dien Bien Phu, al norte de Vietnam. Un valle de unos 18 kilómetros de longitud por 8 de ancho. Es una cubeta rodeada por elevaciones de más 1,000 metros de altura y de flora selvática rodeada de arrozales, surcada por el río NanYun. Allí encerró al contingente francés.

La guarnición se encuentra situada a unos 500 kilómetros rumbo nordeste de la ciudad de Hanoi. Por vía aérea esa distancia la cubrían los aviones franceses en menos de una hora, para aterrizar en el aeropuerto de Muon Tang, en el sector central de la base militar, o en la pisa de reserva de Hong Cum, en el subsector sur.

Por tierra los patriotas vietnamitas tenían que sortear esa distancia venciendo numerosos obstáculos naturales según el punto de partida. Senderos sinuosos entre las montañas selváticas que había que abrir o ensanchar a filo de machete para poder avanzar teniendo en cuenta el tamaño de los pertrechos militares que se trasladaban garantizando, además, su enmascaramiento.

Otro de los errores que tenía el Plan Navarre era que estaba condicionado, o mejor dicho, atado a la vía aérea como única forma de recibir hombres, pertrechos y suministros con un puente aéreo directo con Hanoi y Haifong que aseguraba un tráfico diario promedio de 70 a 80 transportes de aprovisionamiento. Luego durante el combate como se verá más adelante, le pasarán factura por este craso error.

La ocupación francesa

El 20 de noviembre de 1953 los franceses comienzan la Operación Castor: el lanzamiento de 4 mil paracaidistas de élite sobre Dien Bien Phu, los que toman la posición sin ninguna resistencia. En los siguientes tres días fueron lanzados 9 mil hombres más.

Durante casi dos meses la situación se mantuvo tranquila. Parecería como si los vietnamitas se hubieran olvidado de ellos. Los ignoraban.

Ese tiempo los franceses lo emplearon en acondicionar las dos pistas de aviación que allí se existían, además de construir cuatro subsectores de defensa que debían sostenerse mutuamente enlazando 49 puntos de apoyo: BanKeo (Anna Marie), Doc Lap (Gabrielle), Him Lam (Beatrice), en el norte; y Hang Cum (Isabelle), en el sur. El más importante era el central que se encontraba en el centro de la aldea MuongThanh, cerca del puesto de mando del general De Castries.

El general Vo Nguyen Giap, jefe de las fuerzas vietnamitas, reunido con su estado mayor en las proximidades de la guarnición colonialista.

Subestimaron a los vietnamitas

Por su parte los vietnamitas que dominaban el arte del camuflaje, se preparaban en silencio para enfrentar al enemigo. Otro de los injustificables errores de los invasores franceses fue subestimarlos. Estaban convencidos de que esos pequeños hombrecitos de ojos rasgados, delgaditos, que aparentemente no podían sostener un fusil. Que calzaban sandalias con suelas fabricadas con gomas de automóviles, pudieran darle batalla, y mucho menos, que podían vencerlos. Como ocurrió.

De acuerdo con lo señalado por el general Vo Nguyen Giap, en su obra Guerra del pueblo, ejército del pueblo:

"El enemigo había afirmado en diversas ocasiones que Dien Bien Phu era una fortaleza inexpugnable, y que jamás la lograríamos conquistar. En efecto, el subsector central por sí solo disponía de poderosos efectivos y las alturas del este eran difícilmente atacables.

"Además, la artillería y los blindados de la base eran bastante potentes para destruir toda tentativa de aproximación a través de la llanura; el sistema de trincheras y alambradas bastaba para rechazar nuestros asaltos; las fuerzas móviles formadas por batallones de paracaidistas estaban prestas a apoyar a los centros de resistencia contraatacando nuestras oleadas de asalto".

El pueblo vietnamita en pleno participó junto a los combatientes en una de las tareas más importantes de la guerra: el aprovisionamiento del frente. Y lo hicieron de forma sencilla, y heroica integrados en los Comités de Aprovisionamiento del Frente que se organizaron a solicitud del Comité Central del Partido y del Gobierno.

El pueblo vietnamita en pleno participó junto a los combatientes en una de las tareas más importantes de la guerra: el aprovisionamiento del frente.

Se establecieron líneas de abastecimientos de centenares de kilómetros, desde Thanh Hoa o Phu Ho hasta el nordeste por caminos prácticamente intransitables.

Como es conocido, las hormigas son pequeñitos insectos que se mueven en hileras de cientos de miles para cargar y trasladar pedacitos de hojas o restos de alimentos hasta su hormiguero. Algo parecido hicieron los vietnamitas para mover al frente sin ser detectados, alimentos, pertrechos de guerra y armas para mantener los miles de soldados que se encontraban allí.

Cientos de bicicletas fueron modificadas y reforzadas para que pudieran cargar más de 150 kilos; convoyes de zampanes, caballos y bueyes, también fueron utilizados en esta tarea. Decenas de miles de toneladas de suministros fueron colocados y resguardados en las alturas que dominaban Dien Bien Phu.

Una maniobra sorprendente

En miles de balsas los porteadores voluntarios franquearon ríos y cascadas. Centenares de jóvenes con su carga a la espalda subieron y bajaron desafiantes montañas, caminando día y noche a pesar de los ametrallamientos aéreos.

Pero lo más sorprendente ocurrió cuando Giap, en una audaz maniobra logística, desarmó sus cañones para que las hormiguitas porteadoras los trasladaran pieza a pieza a través de la selva, hasta las cavernas que había en las montañas que rodeaban la base, donde los montaron apuntando al enemigo y los enmascararon.

Los combatientes que avanzaban hacia el frente cruzaban por el paso de Pha Din, de 32 kilómetros de largo. Su punto más alto alcanza 1,648 metros sobre el nivel del mar, con farallones y abismos.

La vía principal que tenían que recorrer los miles de porteadores que trasladaban los abastecimientos hacia Tran Dinh, nombre secreto de (Dien Bien Phu), y los combatientes que avanzaban hacia el frente, cruzaba por el paso de Pha Din, de 32 kilómetros de largo. Es la entrada a la provincia de Dien Bien y su punto más alto alcanza 1,648 metros sobre el nivel del mar, con farallones y abismos.

Desde este lugar los artilleros y otros combatientes tenían que arrastrar la artillería hasta el frente. El excombatiente y compositor Hoang Van, autor de la melodía Canto al arrastrar cañones, recuerda aquellos momentos:

"Antes de entrar en el campo de Muong Thanh tuvimos que pasar un desfiladero muy largo donde los camiones y servidores del frente llevaron a hombros o en bicicletas provisiones y armamentos hacia el campo de batalla. Los aviones franceses bombardearon día y noche, destruyendo numerosos vehículos que llevaban arroz. Muchas veces tuvimos que engañar al enemigo para poder superar la cuesta. Esas impresiones estaban grabadas en mi mente y posteriormente al participar y presenciar el arrastre de cañones terminé mi canción".

Era una verdadera proeza trasladar la artillería por aquellos senderos y en especial, por un tramo de 15 kilómetros que construyeron en 20 horas. Desde la entrada a la selva de Na Nham, cruzando la cumbre de Pha Song, de 1,150 metros de altura, hasta llegar a las aldeas de Tau y Ngheu.

Aquellos soldaditos que subestimó el mando francés, fueron capaces de mover en esas condiciones tan adversas, 40 piezas de cañón de 75 milímetros, de 2,4 toneladas cada una.

Continua Hoang Van: "Para empujar armas pesadas se necesitaban varias decenas de hombres. Algunos las arrastraron y otros las empujaron. Además, se empleó una soga unida a un eje parecido a la aguja de reloj. El cañón avanzó al ritmo del canto de los soldados. Sin embargo, el trabajo nunca fue simple en todos los momentos. A veces la soga se partía por efecto de obuses de cañón del enemigo y el arma pesada que se transportaba podía caer al abismo de no impedirse a tiempo. El héroe To Vinh Dien se sacrificó al salvar un cañón cuando la soga se partió debido al ataque enemigo."

Aquellos soldaditos que subestimó el mando francés, fueron capaces de mover en esas condiciones tan adversas, 40 piezas de cañón de 75 milímetros, de 2,4 toneladas cada una, y morteros de 120 milímetros.

Pham Due Cu, ex artillero recuerda aquellos momentos:

"Marchamos con muchas penalidades y a unos l5 o l8 kilómetros del complejo militar de Dien Bien Phu tuvimos que arrastrar cañones. Fue el tramo más difícil en la vida de los artilleros. Por eso, digo que los "artilleros tienen cuerpo de bronce y pie de hierro" y nunca olvidan los tramos en el desfiladero de Bay Toi, el paso de U Mau y las cuestas de Suoi Ngua y Voi Phuc donde disparamos los cañones de 2,4 toneladas".

Cientos de bicicletas fueron modificadas y reforzadas para que pudieran cargar más de 150 kilos; convoyes de zampanes, caballos y bueyes, también fueron utilizados en esta tarea.

Primera fase

El alto mando vietnamita y el general Giap acordaron realizar tres fases para la tomar la guarnición de Die Bien Phiu. La primera sería aniquilar las fuerzas enemigas en el sector norte; en la segunda, la más difícil, tomar las alturas del este del subsector central y estrechar el cerco; y la tercera ofensiva general.

La noche del 13 de marzo parecía tranquila. La guarnición francesa mantenía su rutina diaria, pero súbitamente comenzó caer una lluvia de proyectiles en subsector norte Him Lan (Beatrice) que estremecía la tierra. Desde las cuevas de las colinas que rodeaban la base militar, 40 cañones de 75 milímetros y morteros de 120 milímetros, disparaban sobre el enemigo que no pudo resistir el masivo y sorpresivo ataque.

En horas de la noche del 14 de marzo las fuerzas vietnamitas asaltaron el centro del subsector norte Doc Lap (Gabrielle). El enemigo no pudo resistir y al amanecer del siguiente día finalizó el combate. Ni los refuerzos que enviaron, ni los bombardeos, pudieron impedir la victoria vietnamita.

Ban Keo (Anne Marie) era el tercero y último centro de resistencia del subsector norte. Estaba aislado y amenazado, por lo que el día 17 su guarnición se rindió.

Combatientes vietnamitas cruzan en pleno combate el puente Nan Yun, cerca del puesto de mando de Muon Tang.

La segunda fase

El 30 de marzo comenzó la más importante operación. Su objetivo es el subsector central, el más protegido por las sólidas líneas de defensa. Fueron feroces combates algunas veces cuerpo a cuerpo hasta el día 4 abril. Los vietnamitas lograron apoderarse de las colinas E-1, D-1, C-1, y una parte importante de la A-1 que protegía el puesto de mando francés.

Con un refuerzo recibido de tropas paracaidistas, el enemigo contraatacó el 9 de abril para recuperar la colina C-1. No lo logró. Los combates continuaron día y noche. El cerco se cerraba. El día 24 en su último intento por recuperar el aeropuerto también fracasó. El sector ocupado por el enemigo acabó por reducirse a dos kilómetros cuadrados.

Los estrategas norteamericanos y franceses comprendieron que todo estaba perdido. No podían recibir refuerzos por vía aérea porque las baterías antiaéreas estaban muy activas. Y tampoco podían romper el cerco y abrirse paso hacia el Alto de Laos.

Zapadores vietnamitas observan las líneas enemigas.

La tercera fase

La tercera fase comenzó el 1 de mayo con sucesivos ataques. Para ese entonces el enemigo estaba acorralado en un kilómetro cuadrado. El cerco continuaba.

Desde el 22 de abril los vietnamitas comenzaron a construir un túnel que conduciría a la colina A-1. Los zapadores cavaron un túnel de casi 47 metros de largo, 0,80 metros de ancho y 0,80 de alto. Allí colocaron una carga explosiva de 1,000 kilogramos, que hicieron estallar el 6 de mayo a las 8 de la noche. El cráter que abrió el explosivo fue de un radio de 21 metros y 18 metros de profundidad.

En la tarde del día 7 los vietnamitas lanzaron un masivo ataque contra el puesto de mando situado en Muong Thanh. De las trincheras y los bunkers enarbolaban la bandera blanca. A las 7 y 30 de la tarde el general de Castries se rindió con su estado mayor, 16 coroneles y 16,200 hombres más.

Sobre el bunker del puesto de mando francés fue izada la bandera vietnamita con la inscripción del presidente Ho Chi Ming que decía: "Decididos a combatir y resueltos a vencer".

Esa misma noche toda la guarnición del subsector Sur, integrada por 2,000 hombres también se rindió.

Sobre el bunker del puesto de mando francés fue izada la bandera vietnamita con la inscripción del presidente Ho Chi Ming que decía: "Decididos a combatir y resueltos a vencer".

La mujer al igual que los jóvenes y los aldeanos vietnamitas también trasladaron provisiones, y armamentos para el frente.

La bicicleta era el transporte más común para trasladar todo tipo de material para el frente, venciendo las más difíciles condiciones de la selva.

Era una verdadera proeza trasladar la artillería por aquellos senderos y en especial, por un tramo de 15 kilómetros que construyeron en 20 horas.

Con picos y con palas se abrieron senderos en la selva, para ocultarse del enemigo y trasladar las provisiones y el armamento.

El general norteamericano John W. O Daniel (al centro) que coordina la asistencia yanqui a la guarnición de Dien Bien Phu, conversa con un oficial francés esa instalación militar.

Las baterías vietnamitas se mantienen alertas para derribar los aviones enemigos.

Los combatientes envían mensajes a los soldados mercenarios para que depongan las armas.

Captura de un tanque ligero francés con su tripulación.

Miles de soldados invasores fueron capturados por las fuerzas vietnamitas.

El general De Castries con su estado se rindió a las fuerzas vietnamitas el 7 de mayo de 1954, a las 7 y 30 de la tarde.

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