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Pensamiento Crítico

Un año de Alvarado en Costa Rica, un sirviente de los yanquis

None | Sptunik, Rusia. | 09 Mayo 2019

En su primer año de Gobierno, el presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, mostró su lado conservador implementando un ajuste económico que llevó los índices de desempleo y pobreza a niveles históricos, una faceta de la que no había dado señales durante su campaña electoral, centrada en la defensa de los derechos humanos.

"Aquí hubo una estafa política electoral" de parte del ahora presidente, dijo a Sputnik el coordinador del Bloque Unitario Sindical y Social Costarricense (Bussco), Jorge Coronado.

"El Partido Acción Ciudadana (PAC, al que pertenece Alvarado) nunca dijo en campaña que quería impulsar una política económica de ajuste, que es lo que está haciendo", añadió el dirigente.

Una de las primeras medidas del presidente costarricense fue la de promover una reforma tributaria dirigida a reducir el gasto público a partir del aumento de la carga fiscal y de un recorte de los sueldos y los complementos salariales de quienes trabajan en el Estado, amputando un histórico beneficio de los trabajadores de la administración pública.

"Es fundamentalmente un plan fiscal que más que concentrarse en la parte de la recaudación se concentra en el gasto", explicó el director del Centro de Investigación y Estudios Políticos de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Costa Rica, Andrés León Araya.

La propuesta del Ejecutivo, aprobada finalmente en diciembre de 2018, generó durante su discusión una huelga de más de tres meses de duración, la más extensa en el país centroamericano en casi 20 años.

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El impacto de la huelga fue tal que obligó al presidente a cancelar su asistencia a la Asamblea General de las Naciones Unidas.

"El año entero se lo comió la discusión fiscal y las huelgas", graficó León Araya.

Elección sui generis

Algunas cifras ayudan a dimensionar el estado de la actual administración a un año de comenzar sus funciones.

La mitad de la población costarricense tiene una opinión desfavorable del presidente, mientras que solo 27% aprueba su gestión, según la última encuesta del CIEP, de abril de este año.

Para peor, el desempleo en el último trimestre de 2018 fue de 12%, la cifra más alta de los últimos diez años, lo que profundiza el sentimiento de rechazo de la gestión presidencial entre la población costarricense.

"Ha hecho una política de golpear a la clase trabajadora; ese ha sido su norte", afirmó Coronado.

Tanto León Araya como Coronado coinciden en que la actual situación puede ser en parte explicada por la inesperada victoria de Carlos Alvarado en las elecciones del año pasado, en las que el actual mandatario derrotó al candidato evangelista Fabricio Alvarado.

A principios de 2018, a poco menos de un mes de la primera vuelta de las elecciones nacionales, un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos estableció que el país centroamericano debía reconocer el derecho a la identidad de género y garantizar la no discriminación de las parejas del mismo sexo.

La sentencia polarizó la contienda, que se centró en los derechos y las identidades sexuales, y en quienes más firmemente se posicionaron a favor y en contra de la iniciativa: Carlos Alvarado, y el entonces diputado Fabricio Alvarado, del partido evangélico Restauración Nacional, quienes finalmente pasarían a la segunda vuelta.

"Fue la elección más sui generis en la historia del país; un tema que nunca ha sido importante en la vida electoral se convirtió en el detonador fundamental que marcó el resultado" de las elecciones, resumió Coronado.

Para el coordinador de Bussco, el tono de la campaña permitió a Alvarado "no tener necesidad de sacar su agenda económica"; incluso tras ser electo presidente y en aras de la "unidad nacional" delegó el manejo de la economía en integrantes del Partido Unidad Social Cristiana, histórica agrupación neoliberal costarricense.

Sin embargo, tampoco el Poder Ejecutivo impulsó los temas de la agenda de derechos que en definitiva permitieron que Alvarado accediera a la presidencia.

Con apenas diez legisladores de los 57 que integran la Asamblea Legislativa, el PAC se vio obligado a hacer acuerdos con la derecha neoliberal para implementar estas políticas económicas y fiscales, lo que supuso encajonar proyectos de ley como el aborto terapéutico y el matrimonio entre personas de mismo sexo, entre otros.

"Alvarado quiso vestirse con un ropaje más o menos progresista y es un conservador", afirmó Coronado.

Carlos Alvarado asumió como el 48 presidente de Costa Rica el 8 de mayo de 2018 por un periodo de cuatro años.

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