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Ezequiel nunca retrocedió

18 Junio 2019
Ezequiel nunca retrocedió

Por Francis Sevilla Ruiz (*)

A José Ángel Benavidez Araica lo conocí en la UNAN, cuando era estudiante de 4to año de ingeniería. A pedido suyo me lo presentó un compañero de clases llamado Alex Orozco, a quien le llamábamos "El incapaz". Yo era estudiante de psicología. Después no supe de él.

Aun siendo legal, la organización me asigna la tarea de organizar el barrio Las Torres, en el sector de lo que hoy es El Nuevo Diario y después esa misma tarea en el Open III, hoy Ciudad Sandino.

Supe de él cuando me fui clandestina. Me asignan la responsabilidad política de atender una parte de los barrios orientales (Colonia Nicarao, Barrio Meneses, 14 de Septiembre, Proyecto Piloto, Primero de Mayo, Jardines de Veracruz y parte de Las Américas).

Me indican que debía esperar en los alrededores de Productos Diana cerca de la clínica Don Bosco. En ese lugar llegaría un contacto quien me diría de contraseña una frase, la cual yo completaría. El contacto era él: me sentí aliviada de que fuera un rostro conocido. Se identificó como Ezequiel.

En la Nicarao me lleva a la casa de un colaborador de nombre, si mal no recuerdo, Orlando García, quien tenía una hija pequeña de nombre Claudia. Su misión era brindarme la caracterización de la zona y retirarse. Pero él se tomó el trabajo, casi a diario, de llegar por la noche para conversar, señalarme las calles por donde podía moverme y llevarme uno que otro presente (dulces, galletas, etc.).

Recuerdo una ocasión que fui a recibir entrenamiento militar (se le llamaba clínica porque duraban de tres a cinco días). Fui la segunda en llegar al lugar. Estaba algo nerviosa y no conocía a ninguno de los compañeros que iban llegando, los iba contando. Cuando llega el número nueve… era Ezequiel. Se sentó a mi lado y me dio un fuerte apretón de mano.

Al concluir se nos orienta salir de uno en uno. Antes, Ezequiel me pide que si acepto romper las medidas de seguridad y le acompañe al cine RAP, que quedaba en la entrada de la Colonia Primero de Mayo. La verdad es que no vimos la película ya que se dedicó a conversar y decirme que desde que me vio en la universidad le había llamado la atención por mi pelo largo y negro y un montón de cosas para terminar pidiéndome fuera su novia.

¿Te imaginas vos? Le digo: "¿nosotros de novios? ¿Cuándo nos vamos a ver? ¿y si nos agarra la guardia por romper las medidas de seguridad?" Él insiste y me dice que tendremos mucho cuidado y que pediríamos permiso. Me convenció.

Se perdió por varias semanas. Supe después que su responsabilidad era en lo militar con el seudónimo de Francisco. En dos o tres oportunidades coincidimos para planificar emboscadas a las patrullas de la Guardia Nacional conocidas como Becat.

Para ejecutar las emboscadas a la guardia, realizamos varios operativos de recuperación en ferreterías para conseguir material como spray para las pintas, clavos para hacer los miguelitos y bombas de contacto. En una de esas emboscadas es que asesinan al compañero Elvis Diaz Romero.

Un día, Ezequiel se aparece en mi casa de seguridad y me dice que nos orientan crear la fachada de una familia con una prima. El nombre de esta compañera "prima" es Dionis, ella vivía en la Nicarao con sus padres y era correo del FSLN.

Terminamos siendo pareja. La familia de Ezequiel es muy trabajadora. Profesan la religión evangélica. Me propone matrimonio y nos casamos en la Iglesia de Dios.

En otra emboscada a la guardia en la pista entre la Nicarao y la 14 de septiembre nos ordenan replegarnos ya que las bombas de contacto y las pocas municiones se nos terminaron, nos dirigimos hacia el interior de la colonia, pero al llegar a cierto punto me doy cuenta que Ezequiel no viene con el grupo y decido regresar para saber de él. Se había quedado cubriendo la retirada de otros compañeros.

En una o dos  tareas también coordinamos con  Walter Mendoza (René) a quien  conocí en la universidad. En uno de esos encuentros Walter me llama la atención y me dice que se dio cuenta que había sido irresponsable al regresarme a buscar a Ezequiel,  que no era prudente que siendo pareja trabajáramos en la misma zona porque podrían matarnos a los dos.

Por los movimientos en la casa de fachada, en las medidas de chequeo y contra chequeo detectamos a esbirros de la OSN que rondaban la casa. De ellos informamos a nuestros responsables y se desmonta la casa. Para evitar me detectaran me quedaba en distintas casas de seguridad en la colonia 14 de septiembre, la Primero de Mayo y Jardines de Veracruz.

En uno de los  enfrentamientos, en el sector del barrio hoy llamado "Edmundo Matamoros", en la parte trasera de los predios del Hospital del Niño– la Guardia somocista nos ataca fuertemente, nosotros con pistolas y escopetas. Enviamos a un compañero correo a la trinchera de Villa Progreso, donde estaba Nacho (Comandante Ramón Cabrales) pidiendo refuerzos. Ezequiel llega con una escuadra y nos ayudan a salir de la zona.

Al día siguiente me manda una nota en la que expresa su preocupación por mi salud y la del bebé.

Para la Insurrección final, la escuadra de combatientes de la zona bajo mi responsabilidad por la falta de municiones y el avance de la guardia por la parte trasera de la colonia 14 de septiembre decidimos replegarnos a la trinchera de Villa Progreso.

Nos encontramos con la escuadra de Ezequiel quien va a reforzar a los compañeros que se encuentran en la pista de Rubenia en el sector de la Ferreteria Distrilum –creo que así se llamaba-.  Nos saludamos. me abrazó fuerte, me dice –te amo, cuídate- Fue la última vez que lo vi.

En el enfrentamiento con la guardia, cae en combate el 16 de junio de 1979. La Guardia quemó su cuerpo, quedando los restos en la trinchera de Rubenia, que fuera barrida con un tractor bulldoze por la Guardia.

A su muerte quede embarazada de tres meses.

Después del triunfo su madre se dio a la tarea de buscar en todo el sector hasta encontrar unos restos que fueron depositados en el Cementerio Oriental –Periferico_, en una fosa que supuestamente Mónica Baltodano gestionó con la Alcaldía. Como a las dos semanas que llega a visitar la tumba se encuentra que como no habían legalizado la pertenencia del lote sacaron los restos y no supieron decir donde los depositaron.

Vecinos de la familia Benavidez Araica erigieron un monumento en su memoria

José Ángel nació un dos de agosto de 1956, el mayor de nueve hijos del matrimonio formado por José Benavidez y Rosario Araica, Estudio en el colegio de la Nicarao. Donde creció y vivió hasta su caída en combate 

Aspiraba graduarse de ingeniero, carrera que no concluyó por integrarse a la lucha por la liberación de su pueblo.

Vecinos de la familia Benavidez Araica erigieron un monumento en su memoria

José Ángel soñaba que cuando triunfáramos nos iríamos al campo a trabajar con los campesinos y concretar el sueño de Carlos Fonseca.

Voluntad de acero, trabajo de hormiga

Por Ramón Cabrales Arauz (*)

Este es el testimonio de «Nacho», seudónimo del Comandante Guerrillero Ramón Cabrales, «Nacho», era el jefe de las estructuras del FSLN en el municipio de Managua.

Del estudiante Universitario de la carrera de Ingeniería al revolucionario que dio su vida en la insurrección final, transcurrieron una serie de hechos.

Conocí a José Ángel en los callejones del combativo barrio de la Nicarao, fue por medio de un contacto del movimiento Universitario, como llegué a conocerlo y posteriormente a su casa y conocer al resto de su familia. Familia humilde, Familia honrada, familia creyente, familia sandinista.

Era una época en que la unidad del FSLN se había roto y los esfuerzos para alcanzarla no eran reales. Esto obligaba al trabajo tesonero en barrios, centros de trabajo, centros de educación, etc., tratando de ganar simpatizantes nuevos para las tendencias y en ese crecimiento acelerado de nuestra vanguardia, se desarrolló su conciencia y su disposición al trabajo conspirativo.

Ezequiel fue su seudónimo. Un nombre hecho a su medida. Con esa voluntad, comenzó el trabajo de hormiga y de reclutamiento de los compañeros. De los barrios y de universidad, la cual tuvo que abandonar por convicción, que el mejor ingeniero es el que construye un país.

En 1978 es incorporado a una escuadra para la realización de varios operativos de orden militar y de recuperación económica hechos en los que participa con Nacho (Ramón Cabrales) y otros cros.

Estos operativos fueron un éxito al propiciar a la guardia fuertes golpes y a la vez permite al FSLN obtener un importante oxigeno económico.

La realización de esta y otras acciones militares, permite conocer su carácter y don de mando militar, designándolo responsable militar de la zona de la Nicarao, Catorce de Septiembre, Primero de Mayo, Jardines de Veracruz y otros sectores aledaños.

Numerosas "clínicas militares", numerosos operativos de hostigamiento y pequeños combates con la GN, permiten ir consolidando escuadras guerrilleras que bajo su mando, se preparan para la insurrección final. Septiembre 78, es un fogueo y sobre las calles de la primero de Mayo y la pista a la Colonia Rubenia, ya preparan el sitio donde se librarían encarnizados combates por la liberación Nacional.

Para la Insurrección final, su escuadra se incorpora a la columna comandada por Ramón Cabrales y se trasladan a Villa Progreso, en Managua, donde posteriormente es mandado en apoyo a los combatientes que se encuentran en los semáforos de Rubenia. En feroces combates, replegando a la guardia Nacional, este héroe de los barrios orientales, cae en combate el 16 de junio de 1979 para engrosar la fila de nuestros héroes.

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