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40 años de Educación en la Revolución: 1984-1989

08 Agosto 2019
40 años de Educación en la Revolución: 1984-1989

Por Miguel De Castilla Urbina.

La guerra mercenaria y el bloqueo económico, financiero y comercial del Gobierno de los Estados Unidos de América en contra del Gobierno Sandinista, la Revolución y el pueblo nicaragüense durante los años ochenta, no sólo provocó muerte y desolación que era su objetivo inmediato, sino que abrió y profundizó amplios procesos de desregularización y desintegración de las relaciones sociales, con especial énfasis en aquellos sectores de reproducción social como son los de la educación.

Estas consecuencias, se mostraron evidentes principalmente en los ámbitos cuantitativos relacionados directamente con las tasas de matrícula escolar en alza en el período 1979-1983 en todos los servicios abiertos a la población estudiantil, desde la Educación Inicial (preescolar) hasta la Educación de Adultos (posalfabetización) y la Educación Superior.

Donde mejor se expresaron los efectos de la guerra de agresión en la educación nicaragüense fue en el financiamiento de la misma, el que se redujo en más de un cincuenta por ciento en muchos aspectos o rubros, no obstante hubo consecuencias ocultas que afectaron principalmente a la visión de futuro de la educación y a las posibilidades de su planificación, que era igual a decir a las posibilidades de pensar en el porvenir de la niñez y la juventud nicaragüense y de la revolución.

Por ello cuando en la actualidad estudiosos de la educación nicaragüense nacionales y extranjeros me preguntan sobre documentos contentivos de los planes de la Revolución en el campo educativo en los años ochenta, la respuesta siempre ha sido que en aquellos días lo único posible era y fue la microplanificación institucional en la mayoría de las unidades educativas para el corto plazo. La guerra de agresión fue un formidable obstáculo para pensar al país como totalidad y formular cualquier idea de visión del futuro y del mediano y largo plazo para la educación nicaragüense.

En este contexto, junto a la destrucción y deterioro de la infraestructura escolar, del sueldo y bienestar de los docentes y el incremento de la pobreza, el desempleo y la inestabilidad y desasosiego de las relaciones sociales en los hogares de los estudiantes y padres y madres de familia, y los errores y contradicciones propios del proceso revolucionario, provocaron una caída en  picada de muchos de los indicadores educativos relacionados con el acceso, la cobertura y la calidad de la educación.

La pobreza estructural de la sociedad nicaragüense, incrementada y exacerbada por la guerra de agresión, atacó en dos frentes al proceso educativo nicaragüense, por un lado al recortar el presupuesto gubernamental anual para el sector educativo redujo el proceso de expansión de la oferta y los servicios educativos, y por el otro la pobreza de las familias, poco a poco fue afectando negativamente todos aquellos procesos que tenían que ver con las relaciones familia-escuela.

Para Juan Bautista Arríen, (mi viejo, mi querido viejo, que mañana viernes 09 de agosto, cumple 5 años de su ingreso a la morada de los inmortales) y Róger Mátus Lazo, nuestrochontaleño, en la obra: “Nicaragua: Diez años de Educación en la Revolución”, enumeran las consecuencias cuantitativas y cualitativas más relevantes de la agresión imperialista en la vida educacional del país en el período 1984-1989, a saber:

         Se incrementa la tasa nacional de analfabetismo hasta en un 20 por ciento en 1989;

         El porcentaje de niños y niñas de 7 a 12 años fuera de la escuela, al final del decenio de los ochenta, es de alrededor de 145,000, el 24 por ciento del total;

         La tasa promedio de abandono escolar es del 18 por ciento en 1988;

         El congelamiento del presupuesto para la educación, obstaculiza la ampliación de la planta docente y a partir de 1984 obliga a disminuir el ritmo de la ampliación de la planta física escolar;

         Se reduce el cumplimiento del número de horas-clase, y de los calendarios escolares, lo que afecta el cumplimiento de los Programas de estudio, todo como consecuencia de la necesidad de movilización de estudiantes y profesores encaminada a la defensa militar de la revolución y al levantamiento de la producción;

         La situación económica de los hogares obliga a muchos niños y niñas a incorporarse al trabajo;

         Se eleva la relación maestro-estudiante; se clausuran muchas escuelas rurales en las zonas de guerra y se torna crítica la distribución de materiales educativos.

En suma y síntesis, la Revolución Popular Sandinista, en el terreno educativo y en general en todo lo relacionado con el sector social, tuvo dos grandes etapas, una de reconstrucción nacional y de construcción revolucionaria entre 1979 y 1983, y otra etapa de reflujo, estancamiento y deterioro de la vida económica y social de la nación nicaragüense entre 1984 y 1989.

(La próxima semana en el tercer artículo de esta serie, analizaremos la Educación en el período neoliberal 1990-2006).

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