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El intento neoliberal de privatizar el 6% para las Universidades Públicas

06 Septiembre 2019
El intento neoliberal de  privatizar el 6% para las Universidades Públicas

Por Miguel De Castilla Urbina (*)

El intento fallido de privatización de la Educación Inicial, Primaria y Secundaria durante los diez y seis años neoliberales (1990-2006), fue acompañado por el intento, igual de fallido, por privatizar la Educación Superior y en ella a las  cuatro Universidades Publicas del país.

Dadas las características y complejidades del subsistema educativo de la Educación Superior, la estrategia seguida por los tecnócratas neoliberales para intentar la privatización del mismo fue diferente al de las educaciones precedentes. En este caso no hubo Consejos Directivos Escolares ni transferencias ministeriales, sino que la estrategia consistió, por un lado, en negarle sistemáticamente la entrega mensual obligatoria del presupuesto constitucional a las Universidades Públicas y las otras universidades miembros del Consejo Nacional de Universidades (CNU), y a por el otro, la promoción, apertura, crecimiento y desarrollo de las Universidades Privadas, pasando de dos universidades en los años ochenta, a cincuenta y seis universidades en la actualidad.

Respecto al financiamiento de la Educación Superior Publica en Nicaragua, éste se remonta a abril de 1990, cuando después de la derrota electoral del FSLN en febrero de 1990, en abril, antes de entregar el poder en mayo de ese año, el Frente Sandinista de Liberación Nacional con mayoría parlamentaria, propuso, debatió y aprobó la Ley de Autonomía de las Instituciones de Educación Superior, Ley 89 del 5 de abril de 1990. En el artículo 55 de esta Ley, se establece que el Patrimonio de las Universidades Publicas estaría integrado por el "aporte ordinario y extraordinario del Estado, el que no podrá ser menor del 6% del Presupuesto General de Ingresos de la República".

Para quienes preguntan sobre la relación entre el Partido Político Frente Sandinista y las Universidades Públicas en Nicaragua, ahí tienen una (entre varias) de las explicaciones de carácter histórico, respecto al prestigio, legitimidad y preminencia sobre cualquier otra fuerza política, del sandinismo en este tipo de Universidades en nuestro país, diferente, si se compara a Nicaragua, con el tipo de relaciones existentes entre las Universidades Públicas y los Gobiernos en cualquier otro país de América Latina y el Caribe, exceptuando el caso paradigmático de Cuba. La respuesta es la misma respecto a la pregunta sobre porqué, desde el año 2007 que el FSLN está en el gobierno y que cumplidamente entrega su presupuesto a las universidades del CNU, no hay marchas de protestas y batallas campales entre policías y estudiantes en nuestro país, que luchan por el 6% del presupuesto para sus universidades para financiar la gratuidad de la educación superior.

En relación al abultado crecimiento del número de universidades privadas en los dieciséis años neoliberales, éste era un fenómeno común para todos los países de la región, en donde se estaba inaugurando e implantando el régimen neoliberal, privatizador y mercantil como manera de ser de las sociedades en América Latina, en este período de su historia.

Quizá por la primacía de lo privado, la participación del Estado en el proceso de expansión de la Universidad Privada en Nicaragua fue casi inexistente; caso contrario, fue el de la negativa gubernamental a entregar cumplidamente el presupuesto constitucional correspondiente a las Universidades Públicas, en virtud de la cual los tres gobiernos del periodo se vinieron “con todo” en contra de las Universidades y los universitarios, pues el incumplimiento de la Ley 89 de parte de los gobiernos, estuvo permanentemente acompañado del masivo discurso ilegitimador de los intelectuales orgánicos del neoliberalismo desde la Asamblea Nacional, el Ministerio de la Presidencia y el Ministerio de Educación y de los grandes medios de comunicación de la oligarquía y el capitalismo en Nicaragua. De esta manera, por un lado los gobiernos negaban el derecho constitucional al financiamiento universitario, y por el otro, como parte de la misma estrategia, buscaban crear dudas en la población sobre las formas y maneras como las Universidades usaban el dinero que por Ley les pertenecía.

La estrategia seguida quedó al desnudo en más de una ocasión a través de las declaraciones, discursos y artículos de los panegiristas del neoliberalismo nicaragüense, hijos del pensamiento de Friedrich Hayek que preconizaba “la libertad de elegir” para el mercado capitalista, lo que llevó a los mismos a proponer que el 6% del Presupuesto de la República no se le entregara a las Universidades como lo mandaba la Ley 89, sino que se le diera directamente a los estudiantes, para que ellos eligieran la universidad en la que quisieran estudiar, fuese pública o privada, y que por lo tanto, las Universidades Públicas cobraran a los estudiantes como si fuesen privadas poniéndolas a competir con éstas, desnaturalizando su misión y obviamente privatizándolas.

¿Y ante los embates de los tres gobiernos neoliberales (1990-2006), de qué manera los gremios del sector educación defendieron sus conquistas relacionadas a una educación gratuita y de calidad?

El intento de privatización de la Educación Básica y Media a través del Proyecto de la Autonomía Escolar, se enfrentó con la férrea oposición y resistencia de la Asociación Nacional de Educadores de Nicaragua (ANDEN), la Procuraduría para la Defensa de los Derechos de la Niñez y la Adolescencia y el Foro de Educación y Desarrollo Humano, con masivas movilizaciones de maestros y padres y madres de familia y denuncias en foros y publicaciones periodísticas. Por su parte la búsqueda de privatización de las Universidades Públicas, tuvo que vérselas con la energía, la inteligencia y la hidalguía de los universitarios nicaragüenses, estudiantes, profesores, autoridades y trabajadores administrativos, en las calles de Managua, Jinotepe, Estelí, Matagalpa, Rivas y Chontales, en cuyo contexto cuatro líderes de muestras universidades perdieron la vida.

Era la juventud nicaragüense y los maestros que aprendieron a hacer caminos juntos en la Cruzada Nacional de Alfabetización en 1980; hicieron la Revolución en los años ochenta (1979-1989) y defendieron las conquistas revolucionarias referidas a la educación en los dieciséis años (1990-2006) del neoliberalismo en Nicaragua.

Ellos hoy hacen la nueva educación en Nicaragua.

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