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Aquél lunes de octubre fue una jornada de heroísmo y dolor

18 Octubre 2019
Aquél lunes de octubre fue una jornada de heroísmo y dolor

El 17 de octubre de 1977 se produjo el ataque del Frente Sandinista al cuartel de la Guardia Nacional en Masaya y de acuerdo al plan, una de las escuadras guerrilleras tenía asignada la misión de contener los eventuales refuerzos somocistas que podrían llegar de Managua o Tipitapa, en Los Altos de Masaya. Los combatientes asignados para esa tarea afirmaron después que no pudieron hacerlo porque en ese momento había un despliegue inusitado de militares en el entorno.

Entretanto, los servicios de inteligencia del somocismo habían iniciado una vasta operación para destruir gran parte de la red clandestina del FSLN en Managua. Desde hacía varias semanas, en una operación conjunta, las agencias somocistas de inteligencia conocidas como Servicio Anticomunista (SAC) y la Oficina de Seguridad Nacional (OSN), con probable colaboración de algún infiltrado, habían ubicado y sometido a vigilancia varias casas de seguridad del FSLN en donde solía llegar Pedro Arauz Palacios, con el seudónimo de Federico, Primer Responsable de la organización en Nicaragua, y como tal, Coordinador de la Comisión Política de la Ciudad y el Campo.

Ese día Federico, que no había detectado la operación de vigilancia, salió de una casa de seguridad situada en Los Altos y se dirigía hacia Managua por la carretera que conduce a Tipitapa. En el empalme de Tipitapa se topó con un retén militar que la Guardia Nacional (GN) había dispuesto expresamente para detener el vehículo en que viajaba el Comandante Arauz, quien además aparentemente estaba siendo vigilado desde el aire.

Sin sospechar que se trata de una emboscada, pero alerta y dispuesto como todo militante clandestino, Federico bajó del vehículo y cuando quisieron detenerlo, no se dejó capturar y armado únicamente de su pistola, prefirió librar desigual combate, saltó hacia un montículo ubicado a un costado de la carretera mientras disparaba su arma, logró abatir a un efectivo de la GN y luego cayó herido mortalmente. Según relatos de pobladores del sector su muerte fue entre las 11 y las 11 y media de la mañana del lunes 17 de octubre de 1977.

El comandante Tomás Borge, en su libro "La Paciente Impaciencia", relata que "la OSN, con la probable colaboración de un traidor infiltrado, había podido identificar varias casas de seguridad del FSLN en Los Altos de Masaya y Federico trató de retirarse hacia Managua. En Tipitapa lo esperaban sus asesinos para matarlo. Fue un golpe duro para nuestra organización. Pedro Arauz fue parte fundamental para el fortalecimiento y consolidación del FSLN en toda la década del 70, promotor incansable de las estructuras y métodos clandestinos del trabajo para proteger y garantizar la actividad política y militar del Frente Sandinista, martillando sobre la necesidad de vincularse a las masas y participar en sus luchas, exigente consigo mismo y con los demás, firme con una terca confianza en el pueblo y su victoria".

Por la tarde de ese mismo lunes, la casa de Los Altos fue rodeada. Según el comunicado de la GN, ahí capturan a Nubia Salvadora Aguilar Rodríguez y además incautan el archivo confidencial del FSLN con la historia completa de la organización microfilmada, abundante correspondencia entre miembros de la organización, misivas remitidas a los Comités de Solidaridad en el extranjero y un libro de contabilidad que la organización llevaba de los ingresos y egresos que obtenía, así como la suma de noventa y nueve mil setecientos córdobas en diferentes denominaciones, producto de recuperaciones en diferentes bancos.

Caen Róger Langrand y Carlos Arroyo

Al mediodía de ese mismo día, desde un puesto de vigilancia instalado por el SAC en las inmediaciones de una casa de seguridad ubicada en Residencial Las Mercedes, al nororiente de Managua, los agentes somocistas detectan un vehículo que sale de la vivienda conducido por el militante Róger Langrand, hijo de un algodonero de nacionalidad francesa que vivía en León, en el cual viaja Carlos Arroyo Pineda, Primer Responsable del FSLN en Managua.

Carlos y Róger llegan a una vivienda en la Colonia Tenderí (vecina a Bello Horizonte) y desde ahí, agentes somocistas empiezan a perseguirlos. Los guerrilleros se percatan y unas cuadras hacia el norte, bajan del vehículo disparando y los guardias contestan el fuego. La persecución continuó y se produjo otro tiroteo frente a la Acción Cívica y en los predios de las oficinas del Catastro, donde según los vecinos, uno de los combatientes lanza una granada mientras corren en las calles del barrio San Luis. Los disparos de los guardias alcanzan y matan a Roger Langrand Hernández. Carlos Arroyo corre y sigue disparando.

Entretanto, un helicóptero se incorpora a la cacería y los guardias disparan desde el aire indiscriminadamente contra la zona donde va corriendo el guerrillero, hiriendo a numerosos civiles, mientras decenas de guardias que lo siguen a pie y en vehículos hacen lo mismo desde varios puntos.

Carlos ingresa a un callejón del barrio San Luis, en las inmediaciones del Liceo Maestro Gabriel, cerca de una vivienda hecha con tablas. Desde el aire, los guardias siguen disparando. Finalmente, Carlos Arroyo cae herido. Se le acercan varios guardias, constatan que está vivo y luego lo acribillan a balazos, destrozando el rostro y todo su cuerpo.

En el interior de la vivienda por donde minutos antes había pasado el guerrillero, también fue encontrado el cadáver de Flor de Liz Robles, de 18 años, quien era estudiante de la Escuela Nacional de Comercio (hoy Instituto Manuel Olivares), y en el momento del tiroteo, ella se cambiaba ropa después de regresar de clases.

Dos heroínas resisten a balazos

Un poco más tarde del mismo lunes, cayeron sobre la casa de seguridad cerca ubicada del Cine Cabrera dos cuadras al sur y media al Este. Esta casa, cuya dueña era Irma viuda de Corea, la había alquilado el militante originario de Diriomo, Pedro Rivas Guatemala, quien a raíz de los sucesos, días más tarde debió asilarse.

En ese momento estaban en la casa Juno Genoveva Rodríguez, de Estelí y Martha Angélica Quezada Toruño, originaria de La Paz Centro, quien había sido integrante del Movimiento Cristiano y había sido reclutada para el FSLN en 1974 y era la compañera de vida de Federico.

Las valientes muchachas recibieron a balazos a la Guardia y, según los vecinos, el intercambio duró dos horas. Unos 50 soldados rodearon la casa apoyados por unidades blindadas. La GN lanzó bombas lacrimógenas dentro del inmueble y luego acribilló a balazos la vivienda. Cerca de las dos de la tarde, después de un prolongado silencio, un oficial a GN levantó los brazos indicando que todo había terminado. Los militares inspeccionaron los predios montosos, y la gente pensó que los guerrilleros habían podido huir. Pero dentro de la vivienda encontraron los cadáveres de Genoveva y Martha Angélica.

En otro sitio de Managua capturaron luego a Gloria Campos, veterana luchadora sandinista, quien ya había caído presa en la casa Las Delicias del Volga en 1969 donde fue abatido Julio Buitrago. Además, en la vivienda de Las Mercedes, apresaron a Margine Gutiérrez, militante clandestina originaria de Matagalpa y quien tenía importantes responsabilidades en Managua, y a Auxiliadora Cruz, de extracción obrera, trabajadora del tabaco en Estelí quien había sido trasladada clandestina a Managua para realizar distintas tareas operativas.

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