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Federico, el jefe del FSLN durante la etapa de acumulación de fuerzas en silencio

18 Octubre 2019
Federico, el jefe del FSLN durante la etapa de acumulación de fuerzas en silencio

Pedro Arauz Palacios usó varios seudónimos, uno para cada acción, "Pepe", "114", "Eustaquio", "Eulogio", pero el más conocido fue Federico Lugo Valencia, y en ocasiones Jorge Luis o Noel.

Nació el 6 de septiembre de 1949, en Diriomo, Granada. Hijo de Augusto Aráuz Miranda y de Socorro Palacios López. Se bachilleró en el Instituto Nacional de Oriente en Granada.

Luego, en 1966, continuó sus estudios en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), en la carrera de Ingeniería Civil, en donde se incorpora al Frente Estudiantil Universitario (FER), destacándose por su valiosa contribución al fortalecimiento de este movimiento. Alcanzó el cargo ejecutivo de Secretario de Relaciones Obreras del FER, en esta función se destacó por ampliar el vínculo del movimiento estudiantil con las organizaciones de masas.

Meses después se incorpora al Frente Sandinista de Liberación Nacional y crea la escuela militar dentro del FER, lo cual permitió enriquecer las filas de la organización.

Para el año 1968, el FSLN le asigna la responsabilidad de coordinar la movilización y los contactos de Julio Buitrago, quien era el principal responsable urbano de la organización. Además, por su capacidad y responsabilidad, a Pedro le delegaban tareas importantes.

Después de la muerte de Julio Buitrago el 15 de julio de 1969, a Pedro Arauz –que había adoptado el seudónimo de "Federico"– se le asigna la responsabilidad de trasladar a León a los compañeros que habían quedado desconectados de la organización en Managua, por la represión de la Guardia Nacional.

A partir de ese momento, se desliga del FER, pasa a la clandestinidad y se consagra por entero al FSLN. Junto a Juan José Quezada, Edgard Munguía y otros compañeros, se dedica a trabajar para el resurgimiento de la organización.

Coordina una célula en la que estaban integrados Mario Benavides, René Núñez, Julio Avilés, Cristian Pérez, Juan José Quezada y Luisa Amanda Espinoza. En tres meses, logran estructurar de nuevo al FSLN, dando golpes militares en varias partes del país.

Entrenamiento en Palestina

Para proyectar a nivel internacional al FSLN, a Pedro Arauz y a Juan José Quezada se les asigna la misión de secuestrar un avión de LANICA, la línea aérea del dictador, que viajaría a El Salvador, y desviarlo a Cuba. La acción se lleva a cabo el 4 de noviembre de 1969, realizándola con todo éxito. Ambos compañeros salvan la vida y llevan el avión a La Habana. Este fue el primer secuestro aéreo que realizó la organización.

La operación se realizó en conmemoración al segundo aniversario de la caída de Casimiro Sotelo y estaba combinada con dos acciones más: una recuperación bancaria en León, a cargo de Leonel Rugama, Roger Núñez, Mauricio Hernández y Enrique Lorente, y la colocación de bombas en Managua a cargo de Cristián Pérez.

Posteriormente, para promover al FSLN, Pedro hace una gira por Cuba, Francia y Suiza. Con Patricio Arguello, Eduardo Contreras y Juan José Quezada viaja al Oriente Medio para participar en entrenamientos militares en los campamentos palestinos de Al-Fatah.

En 1970 participa en varios secuestros aéreos, dando gran impulso al FSLN en el campo internacionalista. Por su participación en el movimiento palestino, Pedro Aráuz y los otros compañeros son nombrados ciudadanos honorarios de ese pueblo valiente y heroico.

Acumulación de fuerzas en silencio

A mediados de 1970, el FSLN recibe un duro golpe pues la mayoría de los miembros de la dirección urbana fueron capturados por la Guardia Nacional. Esto provoca que Pedro Aráuz regrese a Nicaragua en 1971 para reorganizar al FSLN, iniciando la etapa de Acumulación de Fuerzas en Silencio. El énfasis fue ligar a la organización nuevamente a las masas y preparar sus cuadros políticos y militares, para volver a enfrentarse militarmente a la Dictadura Somocista.

Pedro radica en León en donde se destaca como organizador. Bajo su dirección se desarrolló una eficaz labor del FSLN y del FER en los barrios empobrecidos de la ciudad, especialmente en la comunidad indígena Sutiaba. Gracias a su papel en el desarrollo de la organización, León se convirtió durante mucho tiempo en el centro político operativo del FSLN.

En esos años, organizó varias escuelas militares en Occidente, en la clausura de los cursos "Federico" estaba presente dando el incentivo moral y enseñanzas que motivaban a los compañeros a ser mejores revolucionarios. Se destacaba por su experiencia en cuanto al trabajo político y el reclutamiento de nuevos cuadros, labor que era difícil por la represión de la guardia somocista.

Se reunía frecuentemente con el Comité Regional de Occidente para estudiar la situación del país y elaborar los documentos políticos y militares de la organización. En la discusión y elaboración de muchos de estos documentos Federico fue una pieza fundamental.

Para 1973 Federico ya era miembro suplente de la Dirección Nacional del FSLN. Óscar Turcios y Ricardo Morales eran los únicos miembros que estaban en el país. Los demás estaban presos o en el exterior.

Primer Responsable del FSLN

El 18 de septiembre de 1973 caen en Nandaime Ricardo, Óscar, Juan José Quezada y Jonathan González, lo cual descabeza el movimiento a nivel nacional. Carlos Fonseca y los otros miembros de la Dirección Nacional en el exterior deciden nombrar a Federico como Primer Responsable del FSLN en el interior del país. Asume la tarea con entrega e iniciativa.

A partir de ese momento, delega responsabilidades en varios cuadros del FSLN para impulsar el trabajo en Matagalpa, Nueva Segovia, Estelí, Madriz, Carazo, Rivas, Managua, León y Chinandega.

Federico logra ligar al FSLN con una serie de sectores antisomocistas, incluyendo grupos religiosos y crea los mecanismos adecuados para estrechar los vínculos con la montaña. Federico en corto tiempo logra recuperar el trabajo organizativo en todo el país.

Durante diez meses, se mantuvo sólo al mando de la dirección urbana de la organización. Fue uno de los principales organizadores de la exitosa acción del 27 de diciembre de 1974, ejecutada por el Comando Juan José Quezada, mediante la cual el FSLN logra la libertad de 14 de sus principales cuadros políticos.

Sin embargo, a partir de 1975, la operación desató una brutal represión de la guardia somocista en las ciudades, campo y montaña. Es incesante la captura de militantes, correos y colaboradores, tanto en la vida legal como clandestina. Federico, como jefe de la organización, adoptas las medidas necesarias para hacer frente a la represión y mantener activa a la organización.

En junio de 1975 Federico es ratificado como Primer Responsable en el país miembro de la Dirección Nacional en reconocimiento a su heroico y valioso trabajo realizado.

Pedro había creado una escuela conspirativa en las filas del FSLN, y una las primeras redes de comunicación de la organización a nivel regional. Su aporte a la formación ideológica de los militantes se reflejaba en varias de sus obras escritas, publicadas en folletos que circulaban a lo interno de la organización revolucionaria.

En febrero de 1976 viajó a Honduras y México, aquí se reúne con Daniel Ortega y Eduardo Contreras, para abordar el problema de la unidad fracturada a partir de 1975, y coordinar el ingreso al país de Carlos Fonseca, misión que logra cumplir con éxito semanas después.

En abril de ese año, Federico garantiza el traslado de Carlos Fonseca a la montaña. Luego se encarga de preparar las condiciones para realizar en una fecha que sería determinada por el líder del FSLN, una reunión de todos los cuadros de dirección de la organización en la zona guerrillera de la montaña.

Sin embargo, esa reunión nunca se pudo realizar porque Carlos cae en combate en Zinica el 8 de noviembre de 1976 y un día antes, caen en Managua en dos operaciones separadas, Eduardo Contreras y Carlos Roberto Huembes, y otros compañeros.

La muerte de Carlos y los otros dirigentes profundiza la división interna del FSLN, pues la comunicación entre todos los que estaban en el país y en el exterior queda prácticamente interrumpida.

En es en esas circunstancias que los compañeros Daniel Ortega, Víctor Tirado y Humberto Ortega, deciden iniciar acciones ofensivas a partir de octubre de 1977.

La primera operación se realiza el 12 de octubre, cuando se crea el Frente Norte Carlos Fonseca, y bajo el mando de Daniel Ortega, una nutrida columna de guerrilleros integrada entre otros por Víctor Tirado, Germán Pomares "El Danto" y Francisco Rivera Quintero, ataca exitosamente varias posiciones de la Guardia Nacional en San Fabián, en Dipilto y en San Fernando, en el departamento de Nueva Segovia.

La ofensiva de octubre continúa el 17 de octubre, con los ataques a los cuarteles de la Guardia Nacional en San Carlos, Río San Juan, y en Masaya.

Ese mismo día, Federico estaba en una casa de seguridad en Los Altos, Masaya, sin estar informado previamente de ambas operaciones militares. Cuando se da cuenta de lo que ocurre en la ciudad de Masaya, sale rumbo a Managua por la carretera a Tipitapa.

Federico no había detectado que las agencias de seguridad del somocismo lo habían detectado y habían preparado una emboscada en el empalme de Tipitapa a Managua, en donde habían instalado un retén. Pedro desciende del vehículo en el cual se transportaba y cuando la Guardia pretende capturarlo, dispara con su pistola, abate a uno de los guardias y muerte acribillado a balazos, cuando solo tenía 28 años.

¿Qué es el sandinista?

Por Pedro Arauz Palacios

EI sandinista es aquel que no vacila y tiene fe en el triunfo final, que fundamente su firmeza en lo inexorable de nuestra Revolución, que tiene fe en el triunfo revolucionario y que está seguro de que las fuerzas del pueblo y del FSLN van a lograr su Victoria final.

El militante sandinista es aquel que logre romper el estrecho marco burgués que nos influencia y logre proyectarse en el desarrollo de la lucha con una nueva personalidad y nueva actitud, consciente del papel decisivo que juega dentro del proceso Revolucionario que estamos viviendo.

El militante sandinista es aquel que aspira a ser el Hombre Nuevo de Nicaragua e impulsa a nuestra juventud y a nuestro pueblo en aras de un internacionalismo militante y un espíritu de sacrificio a toda prueba.

La disciplina del militante sandinista es consciente y se apoya fundamentalmente en la justeza de la lucha que se libra y en la superioridad absoluta que desde el punto de vista político militar que los contingentes sandinistas libran en la montaña, campos y ciudades de nuestro suelo patrio.

Como defensor del decoro nacional, de nuestra soberanía, de los intereses populares, el militante sandinista hace gala de un profundo respeto al pueblo, de iniciativa y audacia, de férrea voluntad y un alto espíritu de sacrificio y un desprendimiento total, dispuesto a derramar sangre propia y la ajena en aras de los anhelos libertarios del pueblo de Sandino.

Un sandinista es aquel que empuña el acero libertador y cada día está más dispuesto a verter sus últimas gotas de sudor y sangre por ese grandioso ideal por el que tantos valiosos e irremplazables hermanos han dado la vida: la Patria Libre.

Sandinista es aquel que los golpes y reveses, que son saldos inevitables de esta lucha a muerte, lejos de amedrentarlo, lo enardecen y llenan de coraje, disponiéndolo cada vez más para el combate libertario definitivo.

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