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La calidad de la educación: un intento de aproximación conceptual

05 Noviembre 2019
La calidad de la educación: un intento de aproximación conceptual

Por Miguel De Castilla Urbina

El enfoque de las políticas públicas en el terreno de la educación escolar formal, privilegia dos grandes áreas temáticas, a saber: el acceso y cobertura de la población en la edad escolar y la calidad de la educación recibida por la población matriculada. Una síntesis de estas dos dimensiones de la realidad educativa, podría ser aquella que reclama una educación de calidad para todos y todas en todo el mundo.

Para muchos países, junto al pedido de la gratuidad y del ejercicio pleno del derecho a la educación, el reclamo acerca de la calidad es un reclamo permanente en la actualidad, para comprobarlo, véanse en la televisión internacional las grandes marchas y manifestaciones callejeras en Madrid, Lisboa y Atenas, y para no ir muy lejos, en Santiago y Bogotá, exigiendo gratuidad y calidad de la educación pública.

El acceso se refiere a la población en edad escolar, que busca alcanzar anualmente un cupo en la matrícula escolar y lo obtiene, y la cobertura, es la relación estadística entre la población matriculada respecto a la población en la edad correspondiente en un espacio físico determinado, desde el más pequeño, o sea un núcleo educativo, hasta todo el territorio nacional. A este aspecto de la realidad educativa nicaragüense dedicamos nuestro artículo anterior.

La calidad de la Educación, por su parte, es una construcción social compleja, multivariable y multicausal, en cuyo proceso de producción participan y convergen múltiples factores externos e internos al hecho educativo concreto. Es un constructo psicosociológico, el cual es posible observarlo empíricamente en los aprendizajes de cada persona, los que se evidencian en el comportamiento y actuación de la misma y/o de cada grupo de personas en una comunidad, ciudad o país.

Esta condición provoca, que la complejidad del significado sobre la calidad de la educación sea relativa respecto a la persona o personas que preguntan por ella, no existiendo ningún concepto, que por su amplitud y generalidad, se acomode a todos los intereses, visiones y expectativas de las personas y los diferentes sectores de la población de un país.

Esto es de mucha importancia aclararlo, porque el análisis tradicional acerca de la calidad de la educación, casi siempre focaliza su atención en las condiciones y circunstancias acerca de lo que pasa en el interior de los centros educativos, obviando el entorno social de donde vienen los estudiantes, que es en quienes se realiza y materializa la calidad de la educación. Por este motivo es que cuando cualquier actor social le pide cuentas a la educación y se refieren a su calidad, inmediatamente fija su mirada en las escuelas y especialmente en los maestros, maestras y los planes y programas de estudio.

El origen social marca al estudiante

Como se comprenderá esta concepción es falsa, en tanto ignora el origen social del estudiante. Los niños, niñas, adolescentes y jóvenes de la educación primaria y secundaria pasan la mayor parte del tiempo en sus hogares y en los diferentes escenarios de su entorno social, en relaciones de aprendizaje y socialización en los valores, usos y costumbres dominantes, con los miembros de su familia, padres, hermanos, tíos, abuelos o con sus pares generacionales, en los lugares de reunión de las esquinas de la cuadra, los ciber, los parques, los espacios deportivos y otros.

De las veinte y cuatro horas del día, al menos en el caso de Nicaragua, porque en otros países es diferente, diez y nueve horas, muchachos y muchachas viven fuera de la escuela y sólo cinco horas pasan en las escuelas en relaciones de aprendizaje escolarizado, con sus maestros, maestras y compañeros o compañeras de aula.

No son iguales las posibilidades de un niño, niña o joven de las clases altas, comparadas con las posibilidades de otros y otras de las clases medias, y las posibilidades de otros y otras de los sectores empobrecidos. Las posibilidades económicas de las familias de donde proceden unos y otros son diferentes. No son iguales, son desiguales, y por lo tanto serán desiguales las oportunidades de aprender de los niños y niñas de una y otra clase o sector social. Son una expresión de la desigualdad social, y de la reproducción de las clases sociales y de la desigualdad social de cara al futuro a través de la educación escolarizada en una sociedad como la capitalista.

Si la calidad de la educación se observa y se mide en la cantidad y calidad de los aprendizajes de los estudiantes, no es igual la cantidad y calidad de los aprendizajes de un o una estudiante en un colegio privado bilingüe o de origen extranjero o religioso de la capital, que en un colegio privado seglar tipo zaguán, o una escuela o instituto público; no es lo mismo una escuela o colegio privado de la capital, que colegios privados en los Municipios, o escuelas públicas urbanas que escuelas públicas rurales. O escuelas urbanas y rurales del Pacífico que escuelas en el Caribe. No son iguales los aprendizajes de la lectura de niños que han realizado los tres niveles de preescolar, que los que no los han realizado o vienen de preescolares comunitarios. No es igual. El origen social del estudiante lo marca.

La familia es fundamental

Un actor exógeno fundamental en el proceso de construcción de la calidad de la educación es la familia. La calidad de la educación escolar es la calidad de lo que se aprende y parte de lo que se aprende es el currículo escolar, una mezcla equilibrada de conocimientos, técnicas, fórmulas, reglas, metodologías y valores y principios. Las familias o participan muy poco en el proceso de enseñanza-aprendizaje del currículo escolar, de las matemáticas, las geografías o las gramáticas, no obstante, son decisivas en el proceso de formación, construcción y enseñanza de valores y principios. Lo bueno, y lo malo, lo bello y lo feo, la honradez, la palabra empeñada, la palabra que da vida y la palabra que mata, el respeto, el amor a la vida y a la naturaleza y el amor y la solidaridad con el prójimo en especial con los que sufren, los humillados y explotados, se aprenden primero en la casa y en el hogar. La escuela lo que hace es apoyar y reforzar el universo axiológico construido en el seno familiar.

Por ello, es equivocado e injusto preguntarles solamente a los maestros y maestras por la falta de cortesía y el trato brusco entre los estudiantes; por la basura en las calles y la falta de respeto de los y las estudiantes por las leyes, normas y reglamentos, los símbolos patrios y los legados, sus maestros y maestras, sus compañeros y sus mayores, porque la responsabilidad está en manos de padres y madres de familia.

Otro actor social en la forja de valores y antivalores en la sociedad contemporánea y por ende en la forja de la calidad de la educación, son los dispositivos digitales y los medios de comunicación social, especialmente los programas de televisión, telenovelas, películas y noticiarios. El televisor y más modernamente el internet y el Facebook, han pasado a ser los nuevos miembros de las familias en el proceso de forja y transmisión de los valores en nuestras sociedades. Igual que los abuelos, hermanos, padres y madres. El abuelo televisor, el hermano televisor, el papa televisor y la mama televisor.

Reconociendo a la escuela y todo lo que ésta significa, como decisiva para la forja de la calidad de los aprendizajes de los estudiantes que acuden a ella, especialmente de los aprendizajes de conocimientos y saberes científicos y humanísticos, en Nicaragua en la actualidad y desde años recientes, se vive una verdadera batalla de cara a la transformación de todas las maneras y formas de concebir y hacer educación escolar.

Es un auténtico proceso de transformación cultural y de modernización y cambio de todo lo que se ha conocido hasta hoy como sistema escolar, en el que paulatinamente se han venido integrando y articulando diferentes actores, instituciones y entidades educativas y culturales en especial el MINED, CNU e INATEC los tres organismos rectores de la educación nacional y está encaminado a ofrecer educación de calidad a la población que demanda servicios educativos en los centros públicos del país, con especial énfasis en la niñez rural y de barrios empobrecidos y jóvenes y adultos analfabetos, de la educación especial, la pos alfabetización y de la educación profesional y técnica.

Todo un proceso holístico, permanente y sistemático, que habrá de producir en el futuro cercano, no sólo la refundación del sistema educativo nicaragüense, sino que mejores productos y resultados, hombres y mujeres nicaragüenses con más elevadas capacidades y valores para hacer de nuestro país un mejor país.

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