Escúchenos en línea

Aquél aciago 7 de noviembre de 1976

09 Noviembre 2019
Aquél aciago 7 de noviembre de 1976

Por Leticia Herrera, Comandante Guerrillera

El pasado 7 de noviembre, se han cumplido 43 años de que en el puente Los Cabros, sobre la carretera nueva a Occidente, del hoy municipio Ciudad Sandino, cerca de la 1:00 de la tarde, producto de una delación, fueron emboscados los compañeros Eduardo Contreras, Roger Picado y Silvio Reñazco; se entabló el combate con desigual capacidad fuego.

La división de nuestro FSLN, estaba en un punto álgido, habíamos quedado incomunicados tanto entre nosotros los de la guerrilla urbana, así como con la Montaña.

En tal contexto bajó Rogelio Picado de la montaña, llegó a una casa de seguridad en los barrios orientales y ahí entró en contacto con Eduardo Contreras. Roger Picado trajo la esperanza de restablecer el contacto con la montaña, para la fracción Tercerista, pues la fracción constituida por la GPP, si tenía alguna relación.

Eduardo tenía como casa de seguridad la casa de Silvio Reñazco, quien a la vez se desempeñaba como su conductor. Con Rogelio Picado y Reñazco, Eduardo Contreras se moviliza a Ciudad Sandino, a arengar y reunirse con obreros que potencialmente integrarían una base organizativa, a la vez que  instaba a unir esfuerzos para continuar en la lucha. En tal misión andaban cuando se enfrentaron con la genocida en el sitio ya señalado. Caen combatiendo y de ese acontecimiento, los medios al servicio de la dictadura, se quedaron en silencio para no alertar a los demás compañeros sandinistas.

Con los documentos de Reñazco en mano, como licencia y circulación del vehículo, la guardia y la seguridad somocista (OSN) ubican la casa de El Dorado. Elementos de la fatídica OSN, se toman la casa de Reñazco, retienen a su esposa de nacionalidad alemana, y quedan a la caza de todo aquel o aquella que llegara a la vivienda.

Por la noche, ignorando lo ocurrido, se aproximó al eeparto, el compañero Carlos Roberto Huembes, bajó del carro que le transportaba y se dirigió a la casa de seguridad. Iba caminando sobre la pista cuando un guardia escondido en el cauce aledaño a la pista, le da el alto.

Hasta en ese momento, Carlos Roberto Huembes se percató de la presencia de los esbirros pero es demasiado tarde, pues lo asesinan sin miramiento alguno, y así nuestra Nicaragua pierde a uno de sus mejores hijos.

El 7 de noviembre de 1976 fue un día aciago con la caída en combate de cuatro cuadros valiosos. Fue la víspera de otro día más triste y doloroso, porque al amanecer del 8 de noviembre, en desigual combate, pasa a la historia nuestro Jefe y hermano mayor, el Comandante Carlos Fonseca.

Su partida cimbró las bases estructurales del Sandinismo. Muchos y muchas experimentamos la sensación de que todo se terminaba.

No obstante, aún con los duros golpes y sufrimientos, sacando fuerza y coraje resurgimos como el ave Fénix y hoy, con los legados del Comandante Fonseca y de nuestros Heroes y Mártires, dirigidos por el Comandante Daniel Ortega e iluminados por la luz del General Sandino y su estado mayor, bregamos hacia el futuro, avanzamos hacia la instauración de una sociedad más humana y más justa, para que nuestro pueblo, siendo solidario y firme con otros pueblos en lucha, alcancemos la plena y verdadera libertad.

Comentar     Arriba

Descarga la aplicación

en google play en google play