Por Julio César Mendoza Siles
El programa histórico del FSLN unió a los diversos sectores sociales en la lucha contra la dictadura somocista. El programa del FSLN tocó las raíces más profundas de la identidad multicultural de los nicaragüenses. Dio sentido a la vida individual y colectiva. Señaló los pasos para establecer un orden jurídico que permitiera enfrentar las desigualdades sociales. Simbolizó la paz. Glorificó la dignidad. Hizo que los nicaragüenses nos sintiéramos constructores de nuestra historia.
El proyecto social cristiano, socialista y solidario que impulsa el gobierno sandinista es de la gente y para la gente. Es humanitario e incluyente, se rige por los intereses de la gente y no por los intereses del mercado. Aglutina todas las obras y proyectos del gobierno sandinista y de los ciudadanos en una dirección: el desarrollo. Desarrollo económico, social y cultural de todos los nicaragüenses. Se trata de que todos trabajemos en una dirección respetando nuestras diferencias.
No cabe duda de que este proyecto social tiene sus raíces en el programa histórico del FSLN. La diferencia fundamental entre los dos modelos es que el nuevo modelo no ha echado raíces en el alma del pueblo, no alza al vuelo el pensamiento y las ideas de la gente, no provoca su imaginación, no provoca su creatividad.
En este sentido la burocracia estatal y la burocracia partidaria escamotean, oculta el verdadero sentido y alcance del nuevo proyecto social. La burocracia estatal y partidaria tiene temor del autogobierno, de la crítica, de la democracia ejercida desde abajo. El acercamiento de la militancia sandinista con la gente fortalece a la militancia y fortalece al partido.
Resulta interesante conocer la crítica que los simpatizante del FSLN hace al electorerismo del partido. Dicen, por ejemplo, "solo cuando hay elecciones se aparecen". La razón de su queja es fácil de entender: no quieren que se les considere fichas de un juego de ajedrez en el que una mano invisible les mueve a su gusto y antojo. El voto duro del FSLN quiere estar en la jugada, quieren conocer el sentido, la dirección, la estrategia de la lucha política del partido. Los simpatizantes del FSLN deben saber, por ejemplo, que el eje del ejercicio del poder político del partido sandinista es construir una alternativa de desarrollo social, económico y político. Esta alternativa del ejercicio del poder tiene su base en la participación de todos los sectores sociales de la sociedad nicaragüense.
La primera tarea de la militancia sandinista es difundir y discutir en las comunidades del campo y la ciudad, trabajadores, gremios de profesionales y empresariales el alcance y retos del proyecto social cristiano, socialista y solidario. El reto de la militancia sandinista es lograr que la gente haga suyo el proyecto y lo amamanten con su sudor y sus sueños.
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maritza
yo estoy de acuerdo que debemos difundir y discutir los proyectos sociales,pero los cuadros intermedios estan obtaculizando esto con su actitudes negativas, piensan que ya estamos seguros y no es asi tenemos que luchar cada dia por esta nueva oportunidad del fsln.