Hay un error de enfoque que cometen a menudo muchos analistas políticos, periodistas extranjeros y locales, cuando analizan las elecciones municipales del 9 de noviembre. Y es que realmente no se trata de una elección, como en muchas oportunidades lo han dicho muchos políticos, entre ellos los magistrados del Consejo Supremo electoral. En este caso, en el caso específico de este año, son 146 elecciones, puesto que los 7 municipios de la RAAN no compiten sino hasta enero.
Habrá 146 elecciones y los parámetros son muy diferentes a la hora de compararlos con las elecciones nacionales. Operan otras prioridades para el electorado y la visión local habitualmente es preponderante, por encima de la visión nacional. Esto es una realidad general sobre el fenómeno de las elecciones municipales, en Nicaragua y en cualquier otro país.
Ahora bien, en este año, estas elecciones se van a realizar en un contexto peculiar, cualitativamente diferente a otras elecciones municipales, sobre todo porque la derecha, el PLC en particular, ha cometido un grave error político. Se han refugiado en una elección para votar contra el gobierno, en particular contra el presidente Ortega, y no en una elección para votar por sus candidatos, o por sus propuestas.
En algunos municipios, esta lógica del PLC no ha sido aplicada. Con mucha inteligencia algunos candidatos han sabido vender sus ideas. Por ejemplo en Chinandega, o por ejemplo, en Masaya, y han escapado a la lógica globalista del enfrentamiento político-ideológico que hay en el país, y se han enfocado más en los problemas de las comunidades de esos municipios en particular. En otras ciudades, sobre todo en los pueblos pequeños, donde la gente privilegia la confianza personal en los candidatos, la gente vota más por la persona que por propuestas o por el partido. Por eso es muy importante la selección del candidato en los pueblos pequeños. O sea, la gente puede ser que tenga simpatías por un partido, pero si otro partido lleva un candidato en el que esa persona confía, porque le conoce su trayectoria, porque sabe que es honrado, porque sabe que es buena gente, probablemente va a darle su voto, aunque no simpatice con ese partido. Puede, incluso, dividir el voto, y votar por un partido para alcalde por otro para los candidatos a concejales. La lógica municipal es diferente.
Hay que recordar que la mayor parte de los municipios son de menos de 50.000 habitantes, la inmensa mayoría. Aquí estamos hablando de municipios de más de 50.000 habitantes, que no te superan los 30, por ahí anda la cifra, 30 más o menos, municipios que te superan los 50.000 habitantes. Incluso hay cabeceras departamentales que no llegan a los 40.000, Somoto, por ejemplo. En cambio, Tipitapa tiene más de 100.000 habitantes, por ejemplo.
Ahora bien, la verdad es que en este año, sobre todo a partir de mayo de este año, las cosas se fueron decantando de manera que a nivel mediático se habla sólo de las elecciones en términos de voto contra la dictadura, dice la derecha, y voto por el presidente Ortega, por continuar las obras del gobierno, que dice el Frente Sandinista. En mi opinión, ambos enfoques son equivocados, y el uno ha caído en la trampa del otro. Es decir, el gobierno ha caído en la trampa de la derecha, en ese enfoque de propaganda globalista, porque las realidades municipales son cualitativamente diferentes a la realidad nacional. Por decir algo, lo que importa quizás en un municipio determinado, si es ganadero, es el rastro municipal. O si hay parque o no lo hay, o si hay que componer la principal calle y ponerle andenes, porque los chavalos y las chavalas, van caminando hasta la carretera y van sobre la calle, entonces, siempre corren peligro de ser atropellados, por ejemplo. Te estoy citando ejemplos. O sea, es otra cosa la demanda de la gente sobre su gobierno municipal.
Es más: hay alcaldes, buenos alcaldes, liberales o sandinistas, buenos alcaldes, en términos de gestión municipal, pero malos alcaldes en términos de relación con la gente. Y la gente los castiga. Es decir, si el alcalde, por muy bueno que sea, no tiene contacto cotidiano con la gente, se deja saludar, se pone a platicar un ratito en la calle con quien lo saluda, tiene abierta su oficina a recibir a cualquiera que llega a ponerle un queja, o a solicitarle un dinerito para lo que sea, si ese alcalde es de puertas abiertas, aun cuando su municipalidad haga pocas obras, se gana el corazón de la gente. Sobre todo, repito, en los municipios pequeños.
Es decir, la cercanía la proximidad del candidato o del alcalde, o la alcaldesa, es tan importante como sus obras o sus propuestas. Y la cercanía no puede ser artificial. Es decir, no es como inventar que se va a montar en un bus, para hacerse sentir de que ya es parte de… eso es artificial y además es chocante. Si se hace por primera vez, la gente evidentemente distingue: este tipo lo que anda haciendo es pura politiquería. O sea, tiene que ser una cercanía natural. O sea, la cercanía con la gente no se puede inventar. Eso nace de la relación cotidiana y se cultiva a lo largo de los años. No sé si me explico, pues.
O sea, esto es muy importante. Una cualidad que la gente aprecia. Si ven a un candidato engreído, por mucho que sea de origen humilde, pero es un engreído, es parco, probablemente la gente se divorcia de esa candidatura.
Ahora bien, hay municipios, hay regiones del país donde opera la disciplina partidaria con mucha fuerza. Te voy a citar ejemplos: Occidente. En Occidente, que es predominantemente sandinista, y en las Segovias que también es predominantemente sandinista, opera mucho la disciplina partidaria. Es decir, aunque estén a disgusto con el candidato, jamás van a votar contra su bandera. Aunque tenga disgusto con la gestión del alcalde, jamás van a votar contra su partido. Eso opera sobre todo en Occidente y en la región Norte de Las Segovias. Esto es muy importante a la hora de analizar probabilidades de resultados y no simplemente irse sobre encuestas nacionales, o sobre percepciones mediáticas de cómo puede estar, o dejar de estar, la imagen de un candidato o la imagen de un partido, o la imagen del gobierno, o la imagen de la oposición. Eso, en mi opinión, es equivocado.
Incluso hay otra realidad que opera en las elecciones municipales, la del Caribe, porque allí operan otras cosas. Esta vez, sólo el Caribe Sur va a elecciones. Por ejemplo, ¿cómo podés explicar vos que Arturo Valdés, según todas las encuestas, incluso las que se inventan en los escritorios, todas las encuestas, pronostican un triunfo holgado de Arturo Valdés en Bluefields? Arturo Valdés es un sandinista de siempre, de siempre. Director de Radio Zinica, pero un hombre sumamente popular, querido, bluefileño por definición. Y es muy caribeño. O sea, tiene todo el prototipo del Caribe. Y entonces, la única explicación es esa, es él, con toda la idiosincrasia caribeña. Que no es un caribeño que emigró al Pacífico y luego con la oportunidad electoral, regresa para querer ser alcalde. No es éste el caso de Arturo Valdés. Ahí ha estado en las duras y las maduras. Y todo mundo sabe cómo vive, y cómo deja de vivir Arturo. Es decir, incluso ahí también impera qué tan caribeño es Arturo, qué tan suyo lo sienten. O sea, hay otras cosas adicionales.
Otro detalle, fíjense, en muchos municipios, sobre todo la parte del Pacífico, las prioridades de la población van referidas a las mejoras de condiciones de vida o de urbanización, por decir de alguna manera, de las comunidades. Es decir, en comunidades campesinas: que tengan una calle en buen estado, que tengan cunetas, que tengan desagües, o que tengan el agua potable.
En municipios predominantemente campesinos, su principal demanda es "ayudanos con el crédito, ayudanos con la semilla, los caminos que nos los reparen para sacar la producción". Esto es en municipios donde son predominantemente productores, toda la parte Norte de Jinotega, el interior de Matagalpa, Boaco, Chontales. Incluso, una parte de Rivas, una parte de Carazo. Eso es lo más importante para ellos, porque eso es su modus vivendi, y no le ponen tanta atención a lo demás, si eso se resuelve.
Y ahora, fijate que hay otra cosa, que creo que también hay que tomarla en cuenta. En la lógica popular no es cierto que es suficiente hacer obras de infraestructura. Por ejemplo, si un alcalde, o una alcaldesa, por decir algo, se dedicara en un municipio grande, como Managua, o como León, o como Estelí, que se dedicara a adoquinar las calles de los barrios, a meter aguas negras en los barrios, también a hacer algunas casas, hacer algunos puentes… para integrarlos los barrios en la ciudad, para urbanizarlos, llevar el servicio de alumbrado público, ese tipo de cosas y no hacen otras cosas que le importan a la gente, entonces las obras del alcalde o del gobierno municipal, no son adecuadamente percibidas.
A veces se desprecian las obras de ornamentación de una ciudad o de un municipio. Y al contrario, la gente lo aprecia mucho. La gente, el pueblo, se siente gratificado si el municipio está bonito, si está alumbrado, si está limpio, si da gusto estar ahí, aunque él viva, el ciudadano o la ciudadana, vivan en condiciones de miseria, pero si ven que el municipio está limpio, está bonito, está adoquinado, está con sus aceras, tiene un parque agradable, tiene una cancha, ese tipo de cosas, la gente las aprecia mucho. Y he oído a algunos dirigentes políticos menospreciar estas labores. Y es todo lo contrario, porque ayudan a que los ciudadanos se sientan orgullosos del sitio en donde viven, que no se avergüence. Incluso, moraliza a la gente que ahí vive, por muy pobres que sean sus condiciones. Esto también es importante.
Creo que estas otras realidades, que son muy apresuradamente mencionadas, me parece que operan también en las elecciones municipales, y a la hora de hacer cálculos electorales, se equivocan quienes quieren juzgarlas simplemente por el enfrentamiento de propuestas nacionales del Frente Sandinista, del gobierno del presidente Ortega, versus la propuesta de la derecha, que ahora se ha logrado aglutinar con eso de "todos contra la dictadura". Eso no opera así.
Quizás Managua y las zonas urbanas más importantes del Pacífico, han caído en esta lógica del enfrentamiento de dos propuestas. Probablemente donde más ha calado es en Managua, pero también ha calado en León y quizás en Masaya y hay una percepción de "cierre de filas", de que "ahora sí", de que "no lo vamos a permitir"… ese tipo de cosas. Pero en el resto de la realidad nacional, en mi opinión, siempre está operando, siempre está operando la lógica local. Y no la lógica política nacional.
Ahora, yo creo que hay otra cosa, que, en mi opinión, se les ha escapado a algunos prominentes, elocuentes, brillantes, analistas políticos, que (qué casualidad) siempre llegan a la conclusión de que aquí el problema es el gobierno, ¡qué casualidad! Ellos dicen que son muy brillantes, que son analistas y que son objetivos. Y qué casualidad que todos llegan a la misma conclusión, y siempre se equivocan.
Otra cosa que escapa es que, por primera vez –fíjense bien, por primera vez– desde el 84, es decir en los últimos 24 años, vamos a un proceso electoral donde el miedo no es el factor predominante a la hora de decidir el voto en cualquier dirección. No se trata de superar el miedo, ni por miedo, votar. Por primera vez. Porque el imperialismo norteamericano nos confiscó la libertad de elegir sin ningún tipo de coacción, nos la confiscó con la guerra. Y mantuvo confiscada la libertad de elección democrática de los ciudadanos nicaragüenses, a lo largo de todos estos años, sobre la base del miedo.
¿Cómo la han mantenido confiscada? Cada vez que ocurría un proceso electoral, nos decían: cuidado votan por los sandinistas, que si los sandinistas ganan, viene el terror, viene la guerra, se van a ir los inversionistas, va a haber más desempleo, va a haber ruptura con los EEUU, se van a acabar las remesas familiares… todo lo que ya sabemos. Cada vez que se avecinaba un proceso electoral, se incrementaba la campaña de terror.
Esta vez –ustedes revisen– la campaña del miedo ha desaparecido. Más aún la derecha, la única manera que tiene de enfrentar las propuestas de izquierda, es recurrir al miedo. Es la única. Vos no escuchás propuestas serias de mejorar el nivel de vida de la gente, de mejorar la gestión de los gobiernos municipales, de parte de ningún candidato de la derecha, (con algunas excepciones, que ya te las he mencionado). Pero en general, no lo escuchás. ¿Por qué? Porque ellos carecen de esas propuestas, en general.
Ll derecha acude a elecciones, para hacer de los instrumentos de poder, una manera de acumular una fortuna personal o partidaria. De usar las instituciones como botín. Eso es lo habitual. No les interesa hacer esto, tal propuesta, ni siquiera les interesa enterarse de cuáles son los problemas reales de su municipio. Lo que les interesa es hacer una buena campaña publicitaria, hacer unas cuantas fiestas de piñatas, regalitos, no sé cuánto, a ver si ganan el voto, para una vez en el poder, olvidarse de la gente y hacer rapiña.
Entonces, ¿qué pasa? ¿cómo van a esconder eso? Simplemente con un discurso del miedo. Han querido inventar un nuevo miedo. El miedo a la dictadura. Es un nuevo miedo inventado: Todos contra la dictadura, porque si gana el Frente viene la dictadura. O sea, sembrar el miedo. Es la única forma que tienen, o sea, sembrar el miedo para que la gente, sobre todo la gente menos informada, se deje capturar por ese pánico falsificado, o ese pánico artificialmente creado, y deposite su voto con su libertad confiscada. O sea, que se deje volver a confiscar la liberad de elegir. Entonces, han querido sembrarla, está por verse si lo lograron. Creo que no lo han logrado, en mi opinión. La evidencia que yo he visto, contactos que uno tiene, me parece que no lo han logrado.
Hay un sector de la sociedad que sí, los sectores medios, entre más urbanos y con mayores posibilidades, parece están atrapados por esta idea. Se han dejado atrapar por el miedo. En lugar de decir: "Hombré, ese candidato es mejor, esas propuestas son mejores". O al revés: "ese candidato, yo sé que si ese candidato gana, va a llegar a robar. Mejor voy a votar por el otro, aun cuando no lo conozco mucho, y no me ha presentado programa, pero prefiero que llegue ese, que tiene fama de honrado, que el otro que ya sé que llega como piraña". En lugar de hacer eso, se dejan confiscar esa libertad y dice: "no, chiva, viene la dictadura. Ya sé que ese es ladrón, pero es que se dice que si vamos por el otro, viene la dictadura, mejor voy a votar por este, aunque ya sé que es ladrón". O sea, se dejan confiscar nuevamente esa libertad.
Realmente en estas elecciones tenemos la oportunidad de recuperar la libertad de elección. Creo que la hemos recuperado. Creo que ese miedo no ha logrado calar, es simplemente una postura política, y está bien, tienen legítimo derecho las fuerzas políticas que enarbolan esa bandera, de crearla. Lo que no tienen derecho es a estar sembrando miedos artificiales. Porque es el único recurso que les queda.
Montealegre ha tratado de inventar por ejemplo, en el caso de Managua, algunas cosas sacadas de la manga de la camisa. Díganme una cosa, ¿han ustedes escuchado a la rata Montealegre –que lo que a mí me causa, es repulsión– cuestionando la gestión edilicia del Frente Sandinista en la administración de Herty Lewites o en la administración de Nicho Marenco? ¿verdad que no? ¿ustedes se acuerdan cómo era la administración edilicia en Managua en la época de Arnoldo Alemán y de Roberto Cedeño? ¿lo recuerdan? ¿cuál era el principal problema de Managua? ¿no se acuerdan? Se los voy a recordar. El problema principal de Managua no era la basura, no eran las calles, ni era el empleo o los cementerios. No eran las cunetas, ni los andenes, ni el adoquinar calles en los barrios. No era legalizar los asentamientos. Tampoco. No eran esos los problemas de Managua, recuérdenlo.
El principal problema de Managua, durante la administración de la Chimbomba Roja (Arnoldo Alemán) y de Roberto Cedeño, era la corrupción. No había semana que los diarios, que los medios, no destacaran un nuevo escándalo de corrupción en la alcaldía de Managua. Entonces, uno de los grandes méritos de la gestión del Frente Sandinista, apenas llega a la alcaldía, con Herty y luego con Nicho, es una administración honrada. Fijate cómo se agradece la honradez. Y ya la corrupción ha dejado de ser un problema en la administración edilicia de Managua. Ya no es un problema. Ya la gente da por sentado que el que llega, tiene que ser honrado.
Y no es así, ahí se equivocan, ahí se equivocan. ¿Vos creés que la rata Montealegre quiere ser alcalde de Managua, porque quiere mejorar las cosas en Managua? Pero si ni siquiera tiene plan, ya te dije. Lo quiere como catapulta para la presidencia. Su interés no es Managua. Y nos quiere dejar a la víbora de Quiñónez, ese sería su plan, en el hipotético caso que ganara –cosa que yo dudo, pero los managuas tiene la última palabra–. Creo que no va a ser así. ¿Vos te imaginás a la víbora de Quiñónez, para qué ocuparía la alcaldía? Para robar, si él es experto en robar. Y de caja chica, para financiar la campaña electoral de los liberales en el 2011. Para eso la ocuparía.
Puede ser que Alexis efectivamente no te siembre, sobre todo en los sectores académicos o en los sectores universitarios, en los sectores medios, puede ser que no siembre "confianza profesional". Yo he oído decir a algunos tontos útiles, que te dicen: es que ni siquiera es preparado, ¿y quién ha dicho que los cargos políticos están reservados sólo para los que se preparan? ¿quién les ha dicho esa barbaridad? Los cargos están hechos para quienes tengan liderazgo político. Si tienen capacidades, eso es un valor añadido. Pero lo principal es el liderazgo, la confianza que la gente tiene en esos candidatos. Esa atrocidad de menospreciar a quienes no tienen un título profesional, se la he oído incluso a gente que se cree muy inteligente, a gente que se las da de muy inteligente.
Fíjense, ¿aué es lo que ha hecho la gente del equipo de Alexis? Lo que ha hecho es andar en los barrios, averiguando qué quiere la gente que se haga en la alcaldía. Primera prioridad de la gente, que legalicen sus asentamientos. Segunda, que le compongan su barrio, y que, de paso, cuando lo compongan, que le den trabajo a al gente del barrio. O sea, ¿por qué creés que Alexis anda con esa onda en todos los barrios? Porque ha salido de los propios barrios. La gente no quiere obras monumentales, quiere cosas que mejoren su calidad de vida en su entorno concreto. Para vos Managua, es toda la ciudad. Para la gente, su ciudad, es donde vive, esa es su ciudad, que si va al mercado, que si va al trabajo. Pero su ciudad, es el entorno inmediato donde vive, su barrio o su grupo de barrios, esa es su ciudad. Y lo que quieren es mejorar eso. Por eso es que te digo que la lógica es otra.
Claro, obviamente, en el electorado impactan notablemente acciones del gobierno que se han venido haciendo, del gobierno central, por ejemplo, calles para el pueblo, o por ejemplo, las cocinas de gas, o por ejemplo, los micro-créditos, el programa contra la usura. Eso impacta, efectivamente impacta. Y efectivamente, el gobierno lo hace con ese objetivo ¿y acaso no es legítimo, pues? Ese es su objetivo, impactar políticamente y demostrarle a la gente que ese es el camino. Y ahí hay cosas concretas. La gente anda en la concreta, ¿oíste? La mayor parte de la población, están en un nivel de pobreza tan profundo, que lo que quieren son cosas concretas, que le ayuden a salir de esa miseria, y no las grandes cosas. No el gran centro de Managua, ni un gran puente a desnivel, sino cosas concretas. Y eso creo que opera en la mentalidad de la mayor parte del electorado. Esto es, en mi opinión, muy importante.
Por eso digo, a la hora de evaluar posibilidades electorales, en mi opinión, de este 9 de noviembre, hay que tomar en cuenta la realidad particular de cada uno de los 147 municipios, y no es cierto que de antemano vos podés decir si hay una tendencia, ni sumar siquiera mecánica y aritméticamente porcentajes obtenidos por fuerzas políticas ideológicamente similares, en el pasado. Ni así lo podés hacer. Porque hay factores políticos novedosos, ya no existe el miedo.
Es decir, la gente, por primera vez va a tener libertad de votar efectivamente, libertad de seleccionar, si escogen a la derecha, el PLC, al ALN o quien sea, o escogen al Frente, va a ser un voto muchísimo más libre, yo diría casi totalmente libre, en comparación con otras elecciones. Esa es la primer acosa. La segunda, la gente vota por sus prioridades locales, más que por los pleitos políticos a nivel nacional. Y la tercera, sí, también hay que tomar en cuenta la tradición partidaria de un sector del electorado.
Y yo diría que un cuarto, es qué tanto interés han motivado las elecciones por municipios, porque esa no es una realidad universal. Hay municipios, donde la gente no quiere ir a votar porque no le interesa. Pero hay otros municipios donde hay mucho interés, porque quieren sacar de la alcaldía a fulano de tal, o porque quieren garantizar que siga la gestión de fulano, del nuevo candidato, porque ese va a seguir igual que el que está, y el que estaba era bueno, por ejemplo.
Yo te voy a decir otro ejemplo. En La Paz Centro, nadie le va a ganar a Juan Hernández, el candidato sandinista a alcalde, que ya fue alcalde en la gestión 2000-2004. Nadie le va a ganar, al que le pongan, no le va a ganar. Nadie le va a ganar a Zablah Zeledón (sandinista) en Matagalpa. Nunca, nunca le van a ganar, porque está considerado el mejor alcalde en la historia de Matagalpa. Y ahí van a votar por él, no importa el color político, no les interesa eso. Como por Pancho Valenzuela, el mejor alcalde en la historia de Estelí, tampoco, no les interesa. Te cité tres ejemplos rápidos. O sea, operan otras cosas. Y creo que es importante que las tomen en cuenta.
Trascripción parcial del programa Sin Fronteras, del martes 28 de octubre.
Colaboración de Marialuisa Atienza Salamero.