Escúchenos en línea

Cinco muertos provoca primer ataque del EPP bajo gobierno de Cartes

Asunción. Agencias. | 18 de Agosto de 2013 a las 14:21

Cinco custodios de un establecimiento ganadero de Tacuatí, unos 400 km al norte de Asunción, en el departamento de San Pedro, fueron secuestrados y asesinados por el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) la noche del sábado, en un bautismo de fuego para el gobierno de Horacio Cartes.

Asimismo, emboscaron a policías que llegaron al lugar para intervenir, con saldo de un uniformado herido.

"Vamos a ser firmes pero estratégicos en la lucha contra este grupo criminal", dijo en rueda de prensa el ministro del Interior Francisco de Vargas.

"Se ha cometido el error de exponer operaciones estratégicas, tenemos que recurrir al sigilo", agregó.

Se trata del primer ataque de la organización guerrillera, de carácter marxista, desde que asumió el jueves el presidente Horacio Cartes por un período de cinco años.

El EPP opera entre los departamentos de San Pedro y Concepción, los más pobres del país.

Una columna armada del EPP tomó por asalto un improvisado campamento situado a orillas de un tupido monte de la estancia Lagunita, en el distrito de Tacuatí.

La hacienda pertenece al brasileño Renato Recender, según el informe policial.

En su mensaje el jueves tras su juramentación como nuevo presidente, Cartes dijo con claridad que los terroristas y criminales "no me van a marcar la agenda".

De Vargas indicó que Cartes dio instrucciones "para actuar con el máximo rigor" contra el grupo ilegal.

"Si vamos a reaccionar solo ante cada evento, vamos a caer en el error que mencionó el Presidente de la República hace solo tres días, en el sentido de que no nos van a marcar la hoja de ruta", precisó.

"Hay que actuar con proactividad y dejar de lado la reacción", puntualizó.

A su turno, el ministro de Defensa, general retirado Bernardino Soto Estigarribia, dijo que las Fuerzas Armadas "están listas para intervenir" en la zona norte del país en caso de recibir una orden del mandatario.

El ministro dijo que el caso se maneja con prudencia. "No puedo decir más", subrayó.

"No diremos cuándo ni dónde se emplearán (las FFAA). Eso está por verse", destacó.

Admitió que la situación en la zona de Concepción y San Pedro "es de mucha intranquilidad", y que "lógicamente se extiende al resto del país".

El ministro de Defensa forma parte de la mesa de crisis instalada por el Ejecutivo para encarar los planes de combate al EPP, a partir del ataque perpetrado en Tacuatí.

El EPP, al que se atribuye vinculación con las FARC de Colombia, es de tendencia marxista leninista y nacionalista. La policía estima que no cuenta con más que una cincuentena de miembros, en su mayoría mimetizados en la población.

La policía atribuye al EPP 31 muertes, 21 de ellas civiles y 10 policías, desde que en 2007 comenzó a operar una zona de difícil acceso entre los departamentos de Concepción y San Pedro, los más pobres del país.

Centra su actividad en secuestros, asesinatos, ataques a comisarías y reivindicación de la clase campesina.

También ha obligado a sus víctimas a regalar centenares de kilos de carne en barrios pobres de su zona de operaciones e incluso del cinturón pobre de Asunción.

El EPP había asesinado en mayo pasado al conocido ganadero Luis Lindstrom, quien fue emboscado en los límites de su propiedad, en las inmediaciones de Tacuatí.

En tanto, en ocasión de las elecciones del pasado 21 de abril que catapultaron a Cartes a la presidencia, el estallido de una bomba atribuida al EPP en Kurusú de Hierro, pequeña localidad cercana a Concepción, dejó un policía y un guerrillero muertos, así como siete uniformados heridos.

Tres de sus principales líderes -Alcides Oviedo Brítez, su pareja Carmen Villalba y Osmar Martínez- fueron condenados a 35 años de cárcel por los cargos de secuestro y asesinato.

En tanto, la fiscal especializada Sandra Quiñonez advirtió en junio pasado de la posibilidad de que miembros de las FARC se integren al EPP. "Es factible que vengan a Paraguay. Ya lo han hecho con anterioridad", dijo, aludiendo a integrantes en desacuerdo con el proceso de paz en Colombia.

Un allanamiento en 2010 capturó fotos y escritos del EPP que daban cuenta de sus vínculos con las FARC y detalles de frecuentes viajes a Colombia para entrenamiento militar.

El EPP fue crítico del gobierno izquierdista de Fernando Lugo -quien fue destituido por el Congreso en junio de 2012- aunque algunos de sus líderes habrían sido sus seminaristas cuando se desempeñaba como obispo católico en el departamento de San Pedro.

Tras un ataque en 2010, Lugo había decretado el estado de sitio por un mes (entre abril y mayo) en la zona, para el combate policial y militar al grupo armado, procedimiento con resultado infructuoso.


Descarga la aplicación

en google play en google play