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Francisco será el primer Papa en el Palacio Nacional de México

Ciudad de México. PL. | 13 de Febrero de 2016 a las 09:03
Francisco será el primer Papa en el Palacio Nacional de México

El papa Francisco se convertirá este sábado en el primer jefe del Estado Vaticano en ser recibido como tal en el Palacio Nacional de México, donde se reunirá con el presidente Enrique Peña Nieto.

El histórico edificio, sede del poder ejecutivo, es testigo de importantes episodios de la historia mexicana y se ubica en el Zócalo, en la Plaza de la Constitución, y aledaño a la Catedral Metropolitana, que también visitará hoy el pontífice.

Elementos neoclásicos, barrocos y neocoloniales distinguen al Palacio Nacional, que como otros edificios se levanta sobre las ruinas de obras colosales prehispánicas; en su caso donde hace más de seis siglos reinó el Palacio de Moctezuma.

Tras la caída de Tenochtitlan, la capital del imperio azteca, el conquistador español Hernán Cortés ordenó la construcción del palacio en 1521.

Cortés utilizó el palacio, sólo de dos pisos y tres patios, como su segunda residencia privada y en 1562 su heredero, Martín Cortés, lo vendió a la corona española.

A partir de entonces se convirtió en la sede del virrey de la Nueva España hasta que en la última década del siglo XVII un incendio destruyó casi por completo el inmueble, lo que llevó a las autoridades a emprender un proceso de reconstrucción a lo largo de una centuria.

En 1800, cuando albergaba la Casa de la Moneda, la Real Academia de Artes de San Carlos y el Jardín Botánico, un fuerte terremoto sacudió la ciudad y causó graves daños al para la época Real Palacio, lo que obligó a una remodelación a cargo del arquitecto Manuel Tolsá.

A lo largo de tres siglos la construcción fue ampliada y remodelada por las administraciones de turno, que pusieron su propio sello en el recinto, según cronología divulgada por el diario Excelsior.

Durante las luchas independentistas (1810-1821) el edificio se deterioró por el abandono, pero fue rescatado por las fuerzas políticas emergentes para convertirlo en la sede del ejecutivo y de los nuevos poderes de la República: legislativo y judicial.

Porfirio Díaz, quien gobernó el país de 1876 a 1911, fue el último presidente que residió allí, y lo remodeló con motivo de los festejos del centenario de la independencia en 1910.

Actualmente el Palacio Nacional alberga la campana de Dolores, que se utilizó en 1810 en el Grito de Independencia, y la bandera del país.

Varias de sus áreas son utilizadas por el ejecutivo federal y la Secretaría de Hacienda. Además cuenta con museos y galerías, incluidas obras del emblemático muralista mexicano Diego Rivera.

En la medianoche del 31 de diciembre, antesala del nuevo año, el mandatario de turno lanza desde el balcón presidencial el grito de Viva México.

La invitación al Papa al Palacio Nacional resulta una deferencia del gobierno de Peña Nieto, aunque no comparable con el beso que le dio, de rodillas, el presidente Vicente Fox (2002-2006) al anillo papal que portaba Juan Pablo II, lo cual fue considerado aquí como "exceso" e "imprudencia" por personalidades políticas.

México, que tuvo entre sus próceres independentistas a representantes de la Iglesia Católica, ha mantenido en la historia una relación escabrosa, que ahora la Presidencia de la República afirma como respetuosa y constructiva, según un comunicado en su página electrónica en ocasión de la visita del papa Francisco.


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