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Agro argentino inicia huelga contra Gobierno

Buenos Aires. Agencia Reuters. | 3 de Octubre de 2008 a las 00:00
Los productores rurales de Argentina iniciaron este viernes una huelga comercial de seis días contra la política agropecuaria oficial, retomando un enfrentamiento que a mediados de año sumió en una crisis al Gobierno de la presidenta Cristina Fernández. La protesta, que comenzó con asambleas de chacareros en el interior del país, comprende la suspensión en la venta de ganado y de granos, lo que podría impactar en los mercados internacionales de materias primas ya que Argentina es uno de los mayores proveedores mundiales de alimentos. "Lo que hay que hacer es volver a poner en la opinión pública que en el campo las cosas no están bien. Al contrario, han empeorado" desde julio, dijo a periodistas Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria Argentina, una de las cuatro asociaciones rurales en protesta. El conflicto entre el sector y el Gobierno parecía haberse resuelto en julio, luego de que el Congreso rechazara un polémico impuesto a las exportaciones agrícolas -que afectaba a la soja, el mayor cultivo del país- propuesto en marzo por la presidenta Fernández. Pero el diálogo entre las autoridades y los dirigentes rurales -que reclaman bajas en el impuesto a las exportaciones y mejoras para sectores como el ganadero y el lechero- no mejoró desde entonces, lo que llevó al sector a lanzar el nuevo paro comercial. La caída internacional en los precios de los granos y una fuerte sequía que en los últimos meses perjudicó a gran parte de la zona agropecuaria del país fueron otro estímulo para la protesta. Las rutas estaban prácticamente vacías el viernes debido a la ausencia de camiones de transporte, mientras que no se prevé actividad para los mercados de granos del país. En la tarde del jueves se despacharon los últimos bovinos que los productores venderán hasta la semana próxima. Algunas encuestas muestran que la mayor parte de los argentinos, que siguen atentamente la pelea, rechaza la nueva huelga, porque teme que se desate una crisis como la ocurrida entre marzo y julio, aunque los chacareros aseguraron que no se volverán a obstaculizar las rutas y no se afectará a la sociedad. La anterior protesta generó desabastecimiento de alimentos, hizo caer abruptamente la imagen de la mandataria Fernández, desaceleró el crecimiento de la economía local e impulsó los valores internacionales de los granos. Diálogo Los dirigentes rurales volvieron a reclamar a la presidenta que modifique la actual política agraria -caracterizada por una fuerte intervención estatal-, pero el Gobierno argumenta que está trabajando en distintas medidas para el sector y que los chacareros no buscan dialogar sino imponer sus proyectos. "Le pedimos a la presidenta de la nación que convoque a discutir un plan de emergencia agropecuaria nacional", dijo Buzzi. El Gobierno, que se había mostrado abiertamente beligerante durante la protesta anterior, con discursos muy duros contra el sector rural que no fueron bien recibidos por la sociedad, ahora -aunque criticó la huelga- parece no buscar confrontar de forma directa. "Ningún sector puede prevalecer sobre el otro o salvarse a costa de cómo les vaya a los demás; si eso no funciona en tiempos de normalidad, en tiempos de crisis (por la debacle financiera global) se profundiza aún más esa necesidad de diálogo", expresó el jueves Cristina Fernández. Con el fin de satisfacer algunas de las demandas de los productores, las autoridades lanzarían en los próximos días un paquete de medidas -en estudio desde hace semanas- para la ganadería, la lechería, el trigo y el maíz, explicó a Reuters una fuente del Gobierno.

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