El eurodiputado español de Izquierda Unida (IU), Willy Meyer, lamentó este miércoles la muerte del preso común cubano Orlando Zapata, y condenó que la derecha europea "instrumentalice" este fallecimiento.
Meyer deploró en un comunicado difundido este miércoles "la muerte del ciudadano cubano Orlando Zapata, fallecido en prisión tras una huelga de hambre que precipitó una pulmonía que la asistencia médica acreditada no pudo evitar".
Por otra parte, consideró "deplorable que la derecha europea, que precisamente es responsable desde 1996 de la aplicación de la posición común con Cuba, instrumentalice esta muerte".
La "posición común", impulsada por el ex presidente del Gobierno español José María Aznar, condicionaba la normalización de relaciones con Cuba a los avances que debía dar el régimen comunista hacia la democracia, la liberación de todos los presos políticos y la mejora de los derechos humanos.
Según España, ha llegado la hora de modificar el lenguaje y la redacción del documento, sin dejar de reclamar mejoras en la situación de los derechos humanos en la isla.
A juicio de Meyer, esa política europea "imposibilita una relación integral y abierta con las autoridades cubanas sobre la base de un interés recíproco".
"La República de Cuba ha manifestado reiteradamente que en el marco de un diálogo entre soberanos e iguales, sin condiciones, sigue abierta a debatir sin limitaciones sobre cualquier cuestión de interés mutuo, incluyendo los derechos humanos", señaló el eurodiputado.
A su juicio, la muerte de Zapata "debe acelerar, si cabe, la necesidad de acabar con la posición común", para permitir un "diálogo político que contribuya al desarrollo bilateral con la exigencia de acabar con el bloqueo impuesto por la administración norteamericana" que, a su juicio, contraviene las resoluciones de las Naciones Unidas.
Por otra parte, denunció el "cinismo" de la derecha europea, "la misma que ha impedido que el Parlamento Europeo condene el golpe de Estado en Honduras y las muertes que ha ocasionado", ni los "continuos asesinatos" de sindicalistas colombianos que "no han sido objeto de ninguna preocupación" ni comentario por parte de los dirigentes del Partido Popular Europeo".