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Nicaragua no se detendrá por las lluvias, dice Daniel

Managua. Radio La Primerísima. | 19 de Octubre de 2011 a las 00:00
Al cabo de una reunión con los alcaldes de toda Nicaragua, el presidente Daniel Ortega Saavedra afirmó que el país aún se encuentra dentro de la emergencia de las lluvias, que amenazan continuar por lo menos otra semana, y que se deben hacer todos los esfuerzos para atender a las víctimas al tiempo que se llevan adelante el resto de actividades del país, en especial la producción. Antes de las palabras del mandatario, el presidente de la Asociación de Municipios de Nicaragua (AMUNIC), Zadrach Zeledón, leyó un pronunciamiento en el que los alcaldes reconocen la labor desempeñada por el presidente ante la emergencia de las lluvias que han afectado al país en los últimos 15 días y se comprometieron a poner todas sus capacidades a disposición de la tarea de enfrentarla en coordinación con el Estado y el Poder Ciudadano. El presidente destacó esta voluntad de los poderes municipales del país, así como la voluntad de modificar los presupuestos, ya que los ingresos del Estado no aumentan y más bien tienden a disminuir ante situaciones como la que enfrenta el país. Ortega destacó esta la "decisión y voluntad de multiplicar los panes", así como la disposición de los poderes municipales a fortalecer las campañas solidarias o de hermanamiento a nivel local, nacional, e internacional. Asimismo, insistió en la necesidad de continuar implementando las medidas del Sistema Nacional de Prevención de Desastres (SINAPRED), manteniendo en funcionamiento y disposición permanente los Comités de Prevención de Desastres a nivel local y nacional. Refiriéndose a las predicciones meteorológicas, el presidente leyó el informe de Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER), según el cual las lluvias continuarán por un período no menor de una semana. Ortega resaltó el análisis de los expertos acerca de que el fenómeno de las lluvias que azotan a la región está asociado al cambio climático y recordó que Centroamérica es una de las zonas más frágiles en este sentido. Asimismo, recordó que el fenómeno de las lluvias afecta a toda Centroamérica y una parte de México y Panamá. El presidente dijo que en el país hay 134 mil 525 personas afectadas para un total de 27 mil 858 familias. Señaló que hay muchas comunidades afectadas por aislamiento, y mencionó los nombres de todos los fallecidos en diferentes circunstancias producto de las lluvias, que hasta el momento han cobrado 13 vidas humanas en estas últimas dos semanas, y 33 vidas a lo largo del invierno, que comenzó en el mes de mayo. A las familias de todos los que han perdido la vida hasta el momento a causa de las lluvias, el presidente expresó sus condolencias y su solidaridad. Ortega dijo que las muertes de seres humanos provocan "una tragedia familiar, social y nacional". El mandatario dijo que "una lista impresionante de comunidades" ha sufrido daños materiales, viviendas destruidas y semidestruidas, además de los daños ocasionados por las lluvias a la infraestructura del país, como las carreteras. Dijo que el daño que impacta a las familias, desde la destrucción de la vivienda o de los caminos, el hecho de quedar totalmente aislada por las lluvias, "todo eso crea una situación de alerta roja a las familias". Comprendió el caso de aquellas personas que son renuentes a evacuar sus hogares antes de que ocurra una catástrofe por temor a perder todos sus medios de existencia. Dijo que en el país hay "miles de personas en condiciones que demandan solidaridad", a lo que "hay que agregar el daño a la actividad productiva", un área en la que ya se empiezan a notar afectaciones. El presidente informó que en el departamento de Nueva Segovia se han afectado 1072 manzanas de frijol; en Estelí, 490 manzanas y en Jinotega, 148. Dijo además que han habido afectaciones en los rubros de sorgo, ajonjolí y también en las áreas experimentales de algodón que se han sembrado en Occidente. Sin embargo, señaló que el grueso de la producción nacional no ha sufrido grandes pérdidas, pero que las que han habido significan "una terrible pérdida" para el pequeño productor que sembró una manzana. Ortega señaló que de 213 mil 838 manzanas sembradas en total en el país sólo se han perdido unas 2 mil 700 manzanas y que aún queda mucho por cosechar. Dijo que a pesar de las pérdidas, al país aún le queda la tierra y el capital humano, "los productores dispuestos a llevar adelante la actividad productiva". Dijo que "lo importante es que las familias que están siendo afectadas están recibiendo la solidaridad", que es un "deber moral", ya que "una sociedad que pierde ese principio se destruye". En cuanto a las familias que ya llevan días de haber sido evacuadas, el presidente dijo que aún hay que esperar a que cambien las condiciones atmosféricas para puedan retornar a sus viviendas. Otro problema, señaló, es que mientras sigan las lluvias no se puede construir lo destruido hasta el momento. Dijo que, por ejemplo, hay demanda de puentes, pero sigue lloviendo. El presidente dijo que por el momento no queda más que tomar medidas de emergencia para que nadie corra peligro por la falta de puentes y otra infraestructura, pero que mientras persistan las lluvias es difícil realizar las labores de reconstrucción. El presidente dijo que, además, las lluvias están retrasando la construcción de viviendas para los damnificados de las lluvias del año pasado, a pesar de que hasta el momento ya se han construido unas 900. Daniel Ortega destacó la el papel de la coordinación entre las alcaldías el Poder Ciudadano y el Gobierno Central para construir viviendas. Señaló que la obligación del Gobierno es "acompañar a las familias y darles la certeza de que no les va a faltar el apoyo", y que "no puede faltar alimento ni medicamentos" a estas familias. Dijo que la tarea se dificulta ya que las zonas afectadas son muy extensas y de acceso muy difícil, lo que tensa todas las fuerzas. El presidente se refirió especialmente al caso de departamento de Managua, donde hay 9 municipios y 119 localidades afectas para un total de 21 mil 604 damnificados nucleados en 3 mil 800 familias. De las familias damnificadas, 1.850 se encuentra aisladas y más de 300 han sido evacuadas esta última semana. En el departamento hay un total de 1.146 viviendas afectadas, puentes dañados por derrumbes, cauces afectados, más 132 kilómetros de calles y 186 de carreteras dañadas. Aparte de esta amenaza, el departamento de Managua está expuesto a la crecida del Lago Xolotlán, que actualmente se encuentra cerca de su registro histórico cuando, en 1933, presentó 43.33 centímetros de crecida, estando actualmente en 42.35 centímetros sin tener en cuenta las olas y el viento. El presidente señaló que es necesario tomar todas las medidas para evacuar la costa del Lago de Managua, y que actualmente el Gobierno tiene capacidad para llegar a albergar a 600 familias. El presidente se refirió luego al papel de la solidaridad internacional, en especial a la membresía de Nicaragua al ALBA, un privilegio para el país y "una decisión política e ideológica" del Gobierno sandinista. Ortega dijo que el ALBA le permite al país contar con disponibilidad de recursos en condiciones muy flexibles, y que actualmente se está trabajando para crear un fondo para esos recursos, en especial para la ayuda venezolana, que calificó de generosa. El presidente expresó que eso le da al país una gran seguridad para enfrentar una emergencia, tanto en lo que respecta a las tareas de salvamento y rescate, como en las de recuperación. Daniel Ortega agradeció al pueblo venezolano y la revolución bolivariana por el ofrecimiento de ayuda, así como a España que aporta donaciones en efectivo y en especies a través de sus bodegas humanitarias en Panamá, e informó que además se han recibido donaciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), de la Iglesia, del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, y de países como Canadá, Taiwán, Irán y México, que también está siendo afectado por las lluvias. El presidente dijo que el fenómeno de las lluvias aún no ha cesado, y que los requerimientos de ayuda presentados por el país aún pueden aumentar. Ortega refirió que como víctimas del cambio climático, los países de Centroamérica están en capacidad de demandar solidaridad de la comunidad internacional. Refirió que en este caso, esa solidaridad se ha manifestado espontáneamente, de tal manera que el país no se está paralizando, y que las afectaciones productivas en el campo son leves, aunque terribles para las familias. En esta situación, el presidente llamó a seguir entregando títulos de propiedad, a construir viviendas, caminos y carreteras donde se pueda construir, a no detener las actividades del país ni los avances en la lucha de largo plazo contra la pobreza.

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