Escúchenos en línea

Papa Francisco denuncia sistema económico que idolatra al dinero

El Vaticano. Agencias. | 22 de Septiembre de 2013 a las 11:46
Papa Francisco denuncia sistema económico que idolatra al dinero

El papa Francisco arremetió este domingo contra el sistema económico vigente en el mundo que tiene como "ídolo el dinero", durante un conmovedor encuentro en la isla de Cerdeña con desempleados y empresarios afectados por la grave crisis económica que padece Italia.

"Luchemos todos juntos contra el ídolo dinero, contra un sistema sin ética, injusto, en el que manda el dinero", clamó arrancando aplausos y lágrimas entre los asistentes.

La dura condena del papa fue pronunciada poco después de su llegada a la isla, donde fue acogido por cientos de personas congregadas a lo largo del recorrido decorado con banderas de los colores del Vaticano (blanco y amarillo) así como de Argentina y de Cerdeña.

La visita de Francisco a la isla italiana fue programada en mayo por el mismo papa para rendir homenaje a la virgen de Bonaria, patrona de Cerdeña, la cual dio origen al nombre de su ciudad natal, Buenos Aires.

Tras recorrer las avenidas que conducen al centro de Cagliari, donde se congregaban cientos de personas, el Papa se reunió en un palco externo instalado frente al puerto, con representantes del mundo del trabajo, entre ellos un obrero desempleado, una empresaria en crisis y un campesino. "A los jóvenes desempleados, a los que tienen un trabajo precario, a los empresarios y comerciantes con problemas para seguir adelante, les expreso mi solidaridad", dijo.

"Es una realidad que conozco bien por la experiencia que tuve en Argentina. Por ello les digo: ¡Coraje! Tenemos que encarar este desafío histórico con solidaridad e inteligencia", agregó. Abandonando el discurso preparado, el papa contó los sufrimientos de su familia, la cual emigró a Argentina a inicios del siglo XX.

"Me siento muy cercano a los que atraviesan una situación de sufrimiento, a tantos jóvenes sin trabajo, a las personas apuntadas al desempleo o con trabajos precarios, a los empresarios y comerciantes que tienen que hacer muchos esfuerzos para salir adelante. Es una realidad que conozco bien porque vengo de Argentina. Yo no la he sufrido, pero mi familia sí. Mi padre, de joven, se fue a Argentina lleno de ilusiones por buscar un futuro en América. Y sufrió la terrible crisis de los años 30. ¡Perdió todo! ¡No había trabajo! Yo no lo he visto, porque no había nacido todavía, pero he escuchado en casa hablar de todo este sufrimiento", confesó.

Durante el encuentro, el pontífice recordó también su primera visita a inicios de julio a otra isla italiana, la siciliana Lampedusa, para dar alivio y consuelo a los inmigrantes ilegales que atraviesan en barcazas el Mediterráneo.

"Pero aquí también veo sufrimiento", reconoció al referirse a la crisis económica de Cerdeña, marcada por el alto nivel de desempleo, que alcanza el 18%, y afecta sobre todo a los jóvenes.

"No quiero ser un funcionario de la Iglesia que viene y os da ánimos con palabras vacías, dichas con una sonrisa. Debo darles ánimo. Pero soy consciente de que también debo hacer todo lo posible para que esta palabra —¡ánimo!— no sea una bella palabra dicha de pasada. Quiero que este encuentro me empuje a hacer todo lo posible como pastor y como hombre", reflexionó Su Santidad.

Sin trabajo no hay dignidad

"Perdonen si estas palabras son un poco fuertes, pero digo la verdad: la falta de trabajo te lleva a sentirte sin dignidad. ¡Donde no hay trabajo no hay dignidad! Y esta tragedia es la consecuencia de un sistema económico que ha puesto en el centro a un ídolo que se llama dinero", exclamó el papa.

"Dos generaciones de jóvenes no tienen trabajo, el mundo así no tiene futuro. Fíjense, en un mundo donde los jóvenes –¡dos generaciones de jóvenes!– no tienen trabajo, no hay futuro. ¿Por qué? Porque no encuentran su dignidad. Este es vuestro sufrimiento. Y esta es la plegaria que estáis gritando: ¡trabajo, trabajo, trabajo! Es una oración necesaria. Trabajo quiere decir dignidad, trabajo quiere decir llevar el pan a casa, trabajo quiere decir amar", recalcó.

"El actual sistema económico nos está llevando a una tragedia. Vivimos las consecuencias de una decisión mundial, de un sistema económico que tiene en el centro a un ídolo que se llama dinero. Pero Dios ha querido que en el centro estén el hombre y la mujer y que lleven adelante al mundo con su propio trabajo. ¡Pero aquí manda el dinero! ¿Y qué sucede? Para defender a este ídolo se amontonan todos al centro y caen los últimos, caen los ancianos, porque en este mundo no hay un puesto para ellos. Se trata de una eutanasia escondida: no los cuidamos, no los tenemos en cuenta…", agregó.

"¡Señor, míranos! Mira esta ciudad, esta isla. Mira nuestras familias. Señor, a ti nunca te faltó el trabajo, eras carpintero, eras feliz. Señor, nos falta el trabajo. Los ídolos quieren robarnos la dignidad. Los sistemas injustos quieren robarnos la esperanza. Señor, no nos dejes solos. Ayúdanos a ayudarnos entre nosotros, a olvidar el egoísmo. Señor Jesús, a ti no te faltó el trabajo, enséñanos a luchar por el trabajo", exclamó.

Al término del encuentro el papa visitó la iglesia de Nuestra Señora de Bonaria, tras lo cual presidió la misa de frente al santuario y pronunció el tradicional ángelus dominical, de frente a unas 350.000 personas, según la emisora local, mientras la diócesis habla de unas 100.000.

"Buen domingo y buen almuerzo", concluyó el papa aplaudido al ritmo de "Francisco, Francisco" y después de haber pedido la protección de la virgen para "nuestros hermanos en dificultad".

En la tarde el pontífice se reunió con un grupo de pobres y detenidos en la catedral de la ciudad ante los cuales condenó "la instrumentalización de la pobreza", inclusive dentro de la Iglesia. "Usar Jesús para la vanidad es un pecado grave", exclamó el papa argentino.

"Es la misma persona que conocí cuando era el arzobispo de Buenos Aires. Con la misma humildad, sencillez y capacidad de comunicación que está revolucionando al mundo", comentó Mauricio Macrí, el jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, quien llegó de Argentina para asistir a la ceremonia acompañado por un pequeño grupo de argentinos de origen sardo.


Descarga la aplicación

en google play en google play