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Coordinadora Evangélica envía carta a pastores de Colombia

Managua. Radio La Primerísima. | 24 de Septiembre de 2013 a las 11:18

La Coordinadora Evangélica que aglutina a líderes de distintas iglesias enviaron una carta a pastores de Colombia donde le plantean la necesidad de cumplir con el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que restituyó a Nicaragua una amplia zona en el Mar Caribe y que el Gobierno de ese país intenta desconocer.

En la misiva afirman que algún día no muy lejano, los límites y las fronteras desaparecerán, sabemos que mientras ese momento llega nuestros gobernantes deben de acatar, reconocer y sujetarse a las Resoluciones emanadas del máximo órgano de justicia sobre la faz de la Tierra.

La carta íntegra dice:

¨De Jehová es la Tierra y su plenitud, El mundo y los que en el habitan, Porque él la fundo sobre los mares, Y la afirmó sobre los ríos ¨Salmos 24: 1

HERMANOS Y HERMANAS EN LA GRACIA Y EN EL AMOR DE JESUCRISTO:

Como ministros y consiervos en el Evangelio de Jesucristo y coherederos de la Gracia de Dios, nos dirigimos a ustedes para compartir nuestro pensar y nuestro sentir en relación a la actitud de vuestro Presidente Juan Manuel Santos, de no querer acatar el Fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ)

Como hijos e hijas de Dios, tenemos la responsabilidad delegada por nuestro Padre de ser ecónomos de la creación, naturaleza y bienes dentro de los límites de cada uno de nuestros territorios. En el caso del pueblo hebrero Yahvé le estableció claramente los limites desde el rio de Egipto hasta el rio Éufrates (Génesis 15:18 y cuando el Altísimo hizo heredar a las naciones estableció los límites de los pueblos (Deuteronomio 32: 8

En nuestro caso, aunque creemos que algún día no muy lejano, los límites y las fronteras desaparecerán, sabemos que mientras ese momento llega nuestros gobernantes deben de acatar, reconocer y sujetarse a las Resoluciones emanadas del máximo órgano de justicia sobre la faz de la Tierra como lo es la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya.

Nuestro rol como iglesias y pastores de la Grey del Señor en Nicaragua, Colombia y en cualquier parte del mundo, es el ya establecido en el orden Bíblico (ser sal, luz, centinelas y fermento) de la sociedad. En consecuencia tenemos el imperativo Evangélico de levantar nuestra voz a tiempo y fuera de tiempo a fin de que los signos del Reino de Dios sean más visibles en nuestras sociedades y nuestros pueblos puedan vivir y trabajar en paz y armonía.

Hermanos, ustedes y nosotros conocemos del diferendo que por varios años existió en nuestras dos naciones por una extensión de aguas, islas y cayos ubicadas a menos de 200 Km de las Costas de Nicaragua y a más de 850 Km de las Costas de Colombia. Nuestros gobiernos al no poder llegar a un acuerdo bilateral decidieron acudir a un Juez, para que éste decidiera mediante sentencia lo que le corresponde a cada uno. Ambos países acordaron respetar y acatar lo que ese juez resolviera, fue así que acudieron voluntariamente a la CORTE INTERNACIONAL DE JUSTICIA (CIJ)

la que después de escuchar por varios años los alegatos y argumentos de ambas partes, analizaron, discutieron y resolvieron dentro del marco del DERECHO INTERNACIONAL lo que por Ley le corresponde a Nicaragua y a Colombia.

Fue así que el 19 de Noviembre de 2012 la Corte Internacional de Justicia, aplicando correctamente las normas de Derecho de mar vigentes desde 1994, dio a conocer una Sentencia definitiva en la que ratifica la soberanía de Colombia sobre Islas habitadas y también sobre cayos y archipiélagos. En el mismo fallo se establece un nuevo límite marítimo a favor de Nicaragua. Nuestro Gobierno en cumplimiento del compromiso asumido ante el mundo, aceptó y reconoció el Fallo muy a pesar de que en los límites establecidos queda por fuera todas las islas y cayos, siendo estas asignadas a Colombia.

Ustedes y el mundo conocen las reacciones oficiales de vuestro gobierno, que después de 10 meses han sido de rechazo al Fallo y en los últimos días con una actitud guerrerista y desafiante a orientando a la fuerza naval a mantener unidades de guerra en el área que le pertenece a Nicaragua, se retiró del Pacto de Bogotá, poniéndose con ello al margen del Derecho Internacional, situación que nos preocupa y nos motiva en compartir nuestro pensar y sentir mediante esta carta, a fin de que ustedes como Iglesia y pastores puedan junto a otras voces sensatas de Colombia demandar a vuestro gobierno que reconozca la SENTENCIA de la Corte Internacional de Justicia.

Hermanos, el sentido común nos dice que cuando dos personas o dos países llevan su causa ante un juez ambos deben estar preparados para aceptar el veredicto con objetividad e hidalguía. Por tanto ahora que la máxima autoridad de Justicia que dirime los conflictos entre los pueblos civilizados del mundo, ha establecido mediante sentencia inapelable lo que le corresponde a cada uno de nuestros dos países, lo que queda es aceptar dicha sentencia y establecer mecanismos y coordinaciones en una serie de áreas, para que de manera conjunta, como buenos vecinos, respetuosos de la Ley miremos y avancemos hacia un futuro mejor.

Nuestro gobierno respetuoso del orden internacional ha expresado su voluntad y disposición de trabajar para establecer todos los mecanismos de coordinación que fuesen necesarios para la implementación del Fallo y ante la negativa de vuestro Presidente de reconocer el Fallo, creemos que ustedes como iglesias y pastores de Colombia con vuestra voz y vuestras oraciones pueden incidir a que vuestro Presidente tome la decisión que corresponde como es la de aceptar el fallo de la Corte a la que el acudió, prometiendo que aceptaría el veredicto de la misma. La aceptación del Fallo por parte de vuestro gobierno evitaría tensiones innecesarias. Abogamos y oramos para que prevalezca la sensatez y el reconocimiento al Derecho Internacional, para que la Justicia y la Paz, prevalezca.

Estamos haciendo participes de esta carta a las autoridades del Consejo Mundial de Iglesias en Ginebra, Al Consejo Latinoamericano de Iglesias CLAI, a la Federación Luterana Mundial y al Concilio de Iglesias de los Estados Unidos y otras instituciones a fin de que ellos también puedan hacer el llamado que como organismo de iglesias corresponde en esta hora.

Managua, 23 de Septiembre 2013

Vuestro en el Señor:

Rvdo. Miguel Ángel Casco González

Presidente Coordinadora Evangélica Iglesia y Sociedad-CEPRES.


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