Escúchenos en línea

Ley 779 cambiará mentalidad

Managua. EFE. | 19 de Octubre de 2013 a las 14:30

La Ley Integral contra la Violencia hacia las Mujeres, que ha causado fuerte polémica en Nicaragua, obliga a los hombres a replantear su masculinidad, dijo la directora del Centro de Prevención de la Violencia, Mónica Zalaquett.

La especialista advirtió que esa ley, que impone hasta 30 años de prisión -la pena máxima- a los hombres que ejerzan violencia sobre las mujeres, "se ha venido a estrellar con una cultura machista", crear crisis en esas mentalidades, "alborotar el avispero" y cambiar el orden establecido en la sociedad nicaragüense.

Zalaquett anotó que desde que entró en vigor esa ley, en junio de 2012, cada 20 minutos una mujer en Nicaragua denuncia haber sido víctima de violencia machista, lo cual significa que las féminas están "empezando a desarrollar más consciencia" sobre los abusos que sufren.

Advirtió, no obstante, que no basta la denuncia o con enviar a la cárcel al abusador, sino ofrecer educación a fin de que los hombres adopten otra masculinidad libre de violencia machista.

"Muchos hombres se preguntan de que otra manera pueden vivir su masculinidad. Se puede vivir una masculinidad distanciada de los roles machistas, esto es urgente y necesario, porque sino, lo que va a haber es más violencia hacia las mujeres", alertó.

Según Zalaquett, muchos nicaragüenses se enfurecen porque existe esa ley especial a favor de las mujeres, al extremo de amenazar hasta de muerte a sus parejas o exparejas "porque igual voy a caer preso". "Este tipo de mentalidades están causando perjuicios y ponen en más riesgo la vida de las mujeres", advirtió.

A su juicio, urge "empezar a trabajar en la educación" en los hombres, "en un cambio de mentalidad, porque es una ley contra el machismo, no contra los hombres". "Pero hay que ofrecerle a los hombres una manera alternativa de vivir la masculinidad distanciada de los roles machistas", razonó. De lo contrario, dijo, esa ley no tendrá el efecto que se espera que tenga, "porque no es con la cárcel que vamos a educar a la población".

"El hombre tiene que saber que vivir de otra manera, no sólo es bueno para la mujer, es sobre todo bueno para el propio hombre", valoró. Observó que si un hombre no es machista, es un padre amoroso y una pareja responsable y cariñosa con su esposa, "no va a perder nada, (sino que) va a ganar mucho".

"Muchos hombres no toman en cuenta que realmente todos los roles machistas lo destruyen a él, en primer lugar: alcohol, parranda, violencia, todo eso va destruyendo y lastimando al mismo hombre, y por supuesto, a la mujer y a la familia, pero en primer lugar al hombre", apuntó.

Esa ley sanciona el maltrato a mujeres y tipifica el feminicidio como el delito que comete el hombre que dé muerte, en privado o en público, a una mujer, como resultado extremo de la violencia. La norma impone hasta 30 años de prisión, la pena máxima, a los hombres que ejerzan violencia sobre las mujeres.

La Corte Suprema rechazó varios recursos de inconstitucionalidad contra esa ley basados en que no se permitía la mediación, aunque la mujer perdone al hombre, y a que hay penas demasiado duras y rígidas contra los varones. Sin embargo, recomendó una reforma que incluye la mediación para delitos "menos graves", un recurso que antes no admitía, la cual fue aprobada por el Parlamento el 25 de septiembre pasado.

La mediación se incluye ahora en casos de lesiones leves, violencia psicológica, patrimonial, económica, laboral y violencia en el ejercicio de la función pública, siempre que la víctima así lo decida y el agresor no haya cometido delitos de violencia intrafamiliar anteriormente.

Durante 2012 en Nicaragua fueron asesinadas 76 mujeres, según datos de la Policía Nacional, y 85, de acuerdo con cifras de organismos feministas, de las cuales 13 habían aceptado la mediación con su agresor. En lo que va de año, al menos 64 mujeres han sido asesinadas en Nicaragua, según los organismos feministas.


Descarga la aplicación

en google play en google play