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El Salvador celebra beatificación de Monseñor Óscar Arnulfo Romero

San Salvador. Agencias. | 23 de Mayo de 2015 a las 11:25
El Salvador celebra beatificación de Monseñor Óscar Arnulfo Romero

El Salvador celebra este sábado la beatificación de monseñor Óscar Romero, gran defensor de los derechos humanos, voz de denuncia de las injusticias sociales, asesinado en marzo de 1980 por un escuadrón de la muerte de ultraderecha. Sectores conservadores de la Iglesia católica habían frenado hasta ahora el reconocimiento a la labor humana de monseñor Romero, pero el papa Francisco rompió todas las resistencias.

La ceremonia central, que tendrá lugar en la plaza del Salvador del Mundo, estará encabezada por el enviado especial del papa Francisco, el cardenal italiano Ángelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. Amato ofrecerá la homilía de beatificación del ya popularmente conocido como San Romero de América, destacado defensor de los pobres y de las víctimas de violaciones a los derechos humanos en la década de 1970. Asistirán delegaciones de más de 57 países, 1.200 sacerdotes y cinco cardenales.

Miles de salvadoreños y extranjeros con banderas de sus países comenzaron a encontrarse este sábado en la plaza El Salvador del Mundo para participar en la beatificación del asesinado arzobispo Óscar Arnulfo Romero.

Tras una vigilia que transcurrió bajo la lluvia y que fue inaugurada por el cardenal de Honduras, Óscar Rodríguez Maradiaga, y otros obispos, las personas acuden con camisetas de distintos colores y con el rostro de Romero estampado.

Bajo un cielo despejado y clima agradable, miles de ciudadanos con banderas de Guatemala, Costa Rica, Argentina, Chile, Ecuador, Venezuela y de otros países del continente entonaban cánticos de alegría.

"Vivimos el momento más grandioso. Hoy glorificamos a monseñor, triunfan los pobres y la verdad se impuso sobre la mentira", declaró Juan Flores, un devoto de Romero que llegó con una camiseta blanca con la figura de Romero y una gorra para protegerse del sol.

Por diferentes rumbos de San Salvador autobuses del país, de Honduras y Guatemala buscaban estacionarse en las calles autorizadas y miles de fieles se agolpan en parte de las decenas de avenidas y en los más de 10 km habilitados para seguir la ceremonia en pantallas gigantes entre la alameda Roosevelt y el paseo general Escalón.

Las medidas de seguridad para llegar a la denominada zona cero son muy rigurosas, dos helicópteros de la Fuerza Aérea sobrevuelan la zona.

Presidida por el cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregación de la Causa de los Santos y enviado especial del Papa, la ceremonia tendrá lugar a las 10H00 locales (16H00 GMT y será transmitida por  cadena nacional de radio y televisión a todo el país. 

La señal de televisión llegará al mundo por medio de dos satélites contratados para la ocasión.

En un hecho sin precedentes, el partido Alianza Republicana Nacionalista (Arena, derecha) rompió en un aviso pagado en los periódicos el silencio que sobre el caso mantuvo durante los 35 años del martirio de Romero y saludó la beatificación.

"Nos unimos a la celebración de la Iglesia Católica en la beatificación de monseñor Romero compartiendo su mensaje de reconciliación y defensa de la vida, para que los salvadoreños vivamos como hermanos", fue el único párrafo del texto que presentó la estampa del Divino Salvador del Mundo y una diminuta bandera azul, roja y blanca de Arena, que gobernó el país entre 1989-2009.

En 1993, una Comisión de la Verdad de la ONU identificó como autor intelectual del crimen al mayor del Ejército y líder de Arena, Roberto D'Aubuisson, quien murió de cáncer en febrero de 1992.

Este sábado en el acto central participarán seis cardenales, más de 100 arzobispos y obispos.

Óscar Arnulfo Romero y Galdámez, nacido el 15 de agosto de 1917 en la empobrecida Ciudad Barrios de la provincia de San Miguel, a 157 kilómetros al este de San Salvador, fue asesinado por un escuadrón de la muerte de ultraderecha el 24 de marzo de 1980, cuando oficiaba una misa en memoria de una difunta. Una bala explosiva, calibre 22, le destrozó el corazón. El disparo lo hizo un francotirador contratado por el grupo que comandaba el ya fallecido mayor Roberto D’Aubuisson, según la Comisión de la Verdad, auspiciada por Naciones Unidas (ONU), en 1993. D’Aubuisson fundó en 1983 Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), partido que gobernó de 1989 a 2009.

Romero fue nombrado al frente del arzobispado en 1977 cuando el país era “una olla de presión a punto de estallar”, antesala de la guerra civil que duró 12 años y dejó más de 70.000 muertos, 8.000 desaparecidos y un millón de refugiados. Analistas nacionales e internacionales consideran el crimen de Romero como el punto definitivo del estallido de la confrontación armada. Pese a las investigaciones realizadas nacional e internacionalmente, su crimen sigue en la impunidad a causa de la vigencia de la amnistía de 1993, que prohibió juicios contra militares y guerrilleros que cometieron en la guerra civil crímenes de lesa humanidad.

“La voz de los sin voz”

Romero era considerado “la voz de los sin voz”: sus homilías domingo a domingo se habían convertido en espacios de denuncias acerca de la grave violación de los derechos humanos que practicaban las fuerzas oficiales y las guerrillas insurgentes. El Vaticano, después de investigaciones que duraron más de dos décadas, declaró la muerte del religioso como un “asesinato sacrílego” contra un miembro ejemplar de la Iglesia y por lo tanto, en febrero pasado Romero fue declarado mártir y su martirio allanó el camino para su beatificación. El jesuita y ahora papa Francisco aceleró el proceso que estaba estancado en el Vaticano y en la Iglesia salvadoreña por sectores conservadores que han sostenido que la muerte de Romero está relacionada por su involucramiento en la política.

“El poder militar y el capital en El Salvador tenían una cerrazón a tal grado que el reclamo social, la defensa de los pobres y de los derechos humanos se veía como un acto subversivo”, dice a EL PAÍS el jesuita José María Tojeira, en defensa de Romero. “La política oficial era corrupta, explotadora y criminal; que monseñor Romero denunciara esto fue una labor totalmente evangélica. Hay documentos de la iglesia que te piden que el obispo sea profeta de justicia donde hay guerra de poderosos contra débiles”.

Repasamos los hitos de una vida dedicada al prójimo:

- 15.08.1917/ Nació en Ciudad Barrios, El Salvador.

- 04.04.1942/ El joven Óscar Romero es ordenado sacerdote.

- 21.04.1970/ Nombrado por Pablo VI obispo auxiliar de San Salvador.

- 21.06.1970/ Consagrado obispo.

- 03.02.1977/ Arzobispo de San Salvador.

- 00.03.1977/ Elegido vicepresidente de la Conferencia Episcopal de El Salvador.

- 1979/ Candidato al Premio Nobel de la Paz.

- 24.03.1980/ Es asesinado mientras oficiaba misa en la capilla de un hospital de enfermos de cáncer en la capital del país.


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