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Colombia derrotada en La Haya

Agencias AFP y ACAN–EFE. Desde Managua. | 8 de Octubre de 2007 a las 00:00
Políticos nicaragüenses consideraron el lunes que el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, que establece una nueva frontera marítima entre Honduras y Nicaragua, fortalece la integración regional y "golpea la estrategia expansionista" de Colombia en el mar Caribe. El fallo contribuye a la integración centroamericana y afecta las pretensiones expansionista de Colombia en el mar Caribe, aseguró el ex canciller nicaragüense Emilio Álvarez Montalbán. Al comentar, en declaraciones a Acan-Efe, la sentencia de la CIJ sobre el diferendo de límites marítimos entre Nicaragua y Honduras, Álvarez consideró que "el fallo de la Corte es una contribución a la convivencia de los Estados miembros del istmo centroamericano". Para Álvarez Montalván, canciller durante la administración liberal de Arnoldo Alemán (1997-2002), la sentencia de la CIJ también "tiene sus consecuencias" para el Tratado Ramírez-López que Honduras firmó con Colombia el 2 de agosto de 1986, y ratificaron el 29 de noviembre de 1999. Ese tratado entre Honduras y Colombia pretende establecer la frontera con Nicaragua al norte en el paralelo 15 y por el este en el meridiano 82. "Pero con el fallo de la Corte, Colombia ya no puede decir que Nicaragua está en el paralelo 15, sino que tiene que aceptar que está en el paralelo un grado más para arriba", alegó el ex canciller nicaragüense. Para Álvarez Montalván, "la sentencia de la Corte es un fallo inteligentemente planificado para que las dos partes se sientan victoriosas". "Nicaragua recibe no todo lo que pidió, pero (sí) parte de lo que pidió. Y Honduras recibe no todo lo que pidió, pero (sí) parte de lo que pidió", observó. Agregó que la sentencia del alto tribunal de las Naciones Unidas "es un triunfo a medias" para ambos países, y más una victoria para Centroamérica. "Este fallo, al establecer una nueva frontera, golpea la estrategia de Colombia, que era encerrarnos junto con Honduras, y decir que Nicaragua llegaba por el norte hasta el paralelo 15 y por el este al meridiano 82", declaró el miembro de la comisión de Relaciones Exteriores del Parlamento, Víctor Hugo Tinoco. El legislador consideró que con ese fallo el tribunal "está reconociendo que no existe el paralelo 15 como frontera y, por tanto, la base sobre la que se firmó el Tratado (Ramírez-López) con Colombia no tiene asidero legal". El diputado sandinista al Parlamento Centroamericano (Parlacen) Lumberto Campbell manifestó que tras el fallo de la CIJ la integración regional centroamericana salió fortalecida. Nicaragua demandó a Colombia en diciembre de 2001, reclamando su soberanía sobre una extensión de 52.000 km2, que incluye territorios insulares como el archipiélago de San Andrés y Providencia. La Corte "al definir que el paralelo 15 no constituye frontera marítima, golpea las pretensiones de Colombia y representa un importante revés (para ese país) de convertir al mar Caribe en colombiano a expensas de los pueblos centroamericanos", apuntó Campbell. "Aquí el ganador es el pueblo centroamericano. Hay que ir fortaleciendo ese importante proceso. Hay negociaciones con Europa y es de mucha importancia que los centroamericanos hablemos a una sola voz y este fallo tiende a estimular ese proceso", sostuvo. El Partido Liberal Constitucionalista (PLC), cuyo líder es el ex presidente Arnoldo Alemán, bajo cuya administración (1997-2002) se presentó la demanda contra Honduras en diciembre de 1999, celebró el fallo de la CIJ como "un triunfo para el país y la soberanía nicaragüense". "El fallo, aunque si bien es cierto cercena parte de la plataforma marítima, es un triunfo para Nicaragua porque derrotamos a Colombia en su ambiciosa política exterior expansionista que lesiona los intereses de las naciones centroamericanas", dijo el portavoz de la agrupación, Leonel Teller. Nicaragua recurrió al máximo tribunal de justicia internacional luego de que el Parlamento de Honduras ratificara el tratado marítimo con Colombia acordado en 1986. Managua consideró nulo dicho acuerdo porque siendo parte afectada no participaba del mismo y le cercenaba 130.000 kilómetros cuadrados de sus espacios marítimos en el mar Caribe, al fijar la frontera hondureño-colombiana en el paralelo 15. Bogotá ha desconocido la jurisdicción de la Corte para conocer la demanda de Managua y el tribunal tiene pendiente pronunciarse al respecto.

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