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Un ejemplo de la humildad y la consecuencia del Che, ¿podremos imitarlo?

Citado por Lázaro M. Bacallao Pino, La Jiribilla. | 9 de Octubre de 2007 a las 00:00
En su condición de miembro de la vanguardia cubana, con obligaciones en el ejercicio del poder, Ernesto Che Guevara considera forzoso responder a ciertas insinuaciones sobre su persona publicadas por un periodista, explicando la realidad de los hechos, pues "me debo a la opinión pública y a quienes han confiado en mí como revolucionario". Así, envía una carta a Carlos Franqui, el 10 de marzo de 1959, a propósito de una nota de la Revista Carteles, en la cual se anunciaba que había fijado su residencia en Tarará. "Le aclaro a los lectores de Revolución que estoy enfermo, que mi enfermedad no la contraje en garitos ni trasnochando en cabarets, sino trabajando más de lo que mi organismo podía resistir por la Revolución. "Los médicos me recomendaron una casa en un lugar apartado de las visitas diarias y Recuperación de Bienes me prestó esta que habitaré en la referida playa hasta que los colegas que me atienden me den de alta; debí ocupar una casa de personeros del antiguo régimen porque mi sueldo de $125.00 como oficial del Ejército Rebelde no me permite alquilar una con suficiente amplitud para albergar a la gente que me acompaña. "El hecho de ser una casa de antiguo batistiano, hace que sea lujosa; elegí la más sencilla, pero de todas maneras es un insulto a la sensibilidad popular. Prometo al señor Llano Montes y sobre todo al pueblo de Cuba que la abandonaré cuando esté repuesto. "Te agradeceré la publicación de estas líneas para mejor ilustración de nuestro pueblo, sobre la actuación de quienes hemos contraído una responsabilidad con él.".

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