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Avalancha de piedras, lodo y árboles sepulta a cinco nicaragüenses en Costa Rica

Agencia AFP y diario La Nación, de Costa Rica. Desde San José. | 11 de Octubre de 2007 a las 00:00
Dos muertos, al menos diez desaparecidos incluyendo tres nicaragüenses y unas 400 personas evacuadas es el saldo de persistentes lluvias que afectan la mayor parte de Costa Rica y que este jueves obligaron a la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) a declarar "alerta roja" en varias comunidades. El derrumbe ocurrió la madrugada del jueves, a las 2:30 am en el barrio Fátima, de la comunidad de Bajo Cacao, en la ciudad de Atenas, provincia de Alajuela. En un cerro se desprendió un tramo de unos 200 metros. Las piedras, árboles y lodo bajaron por la ladera unos 400 metros hasta alcanzar una de las márgenes del río Cacao. Allí, quedaron, entre piedras y barro, tres vehículos. A su paso, el alud se llevó siete viviendas y parte de la carretera que comunica el centro de Atenas con el cantón de Palmares. La avalancha también dañó otras viviendas y obligó a las autoridades a desalojar 22 casas en Bajo Cacao y 40 inmuebles más en la urbanización La Mandarina. Entre los desaparecidos, se mencionan a los hermanos Isidro Antonio y Francisco Zelaya Rivera, de unos 40 años y 32 años, así como Darwin Palacios, de 35, Harlín Osorio y Agustín Reyes Calero, todos de nacionalidad nicaragüense y trabajadores de la construcción, quienes vivían ahí desde hacía un mes, según relató su amigo Harold Castro. Ayer Lázaro Reyes, hermano de Agustín, uno de los desaparecidos, dijo que le extrañó mucho no topárselo en Atenas como todos los días. Más adelante supo que está entre las personas que los cuerpos de socorro tratan de localizar en la zona donde ocurrió la tragedia. Añadió que es de León, es constructor y tiene un hijo. Además, están desparecidos los costarricenses Luis Andrey Avilés Beita, de 21 y su primo Arcides Avilés. "Ni a mí, ni a mi familia nos advirtieron nada antes", dijo Gabriel Espinoza de 52 años, residente de este barrio. Uno de los fallecidos es Alquímedes Avilés Morales, de 40 años, costarricense vecino de San Isidro de El General, que trabajaba desde hace tres meses en una granja avícola de esta zona. Su cuerpo fue hallado a la 1:10 p.m., 11 horas después del derrumbe. El otro fallecido es Jefrey Agüero Artavia, de 22 años, costarricense, quien también laboraba en el mismo sitio. Aparte de los problemas de información, decenas de cruzrojistas, bomberos y policías que trabajan en la zona se enfrentan a la lluvia torrencial que no da tregua y aumenta el riesgo de un nuevo desprendimiento de tierra. Por esta razón, la ruta a Bajo Cacao está cerrada y unas 30 familias más tuvieron que evacuar a un albergue en Barrio Fátima. Un sistema de baja presión que se ubica en la península de Yucatán genera abundante nubosidad y lluvias en la vertiente del Pacífico de Costa Rica, causando inundaciones en poblados de la región del Pacífico, explicó la CNE en un comunicado. La madrugada de este jueves, un derrumbe cayó sobre seis casas en la localidad de Fátima en el cantón de Atenas, 42 km al noroeste de San José, provocando la muerte de dos personas y otras diez se encuentran desaparecidas, presumiblemente bajo una enorme montaña de tierra y rocas. Ante la gravedad de la situación, la CNE declaró alerta roja en las localidades de Parrita, Garabito, Puntarenas y Atenas, ubicadas todas en la franja litoral del Pacífico, anunció el presidente de la CNE, Daniel Gallardo. Las lluvias han dejado también 800 viviendas inundadas. Para el resto del territorio nacional rige una "alerta amarilla" que implica la vigilancia de las condiciones climáticas en todas las comunidades. En las zonas bajo la alerta roja, donde se han producido las inundaciones, la CNE ha habilitado varios albergues para trasladar a las 400 personas afectadas, cifra que se teme podría aumentar dramáticamente si persisten las condiciones lluviosas en el país, como prevén los servicios meteorológicos.

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