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Confirman muerte de los cinco nicaragüenses sepultados por un alud en Costa Rica

Varias agencias. Desde San José, Costa Rica. | 12 de Octubre de 2007 a las 00:00
Las autoridades costarricenses rescataron sin vida a los cinco nicaragüenses sepultados por un alud la madrugada del jueves en una ciudad de Costa Rica. Se trata de los hermanos Isidro, de 38, y Francisco Zelaya, de 32, nacidos en Santa María de Pantasma, en Jinotega; Agustín Reyes Calero, de 25 años; Harley Osorio Quintero, de 22; ambos originarios de Achuapa, en León y Dorwin Palacios Rodríguez, de 32 años. Los nicaragüenses llegaron al país hace varios años en busca de mejores oportunidades de trabajo. Palacios Rodríguez y Osorio laboraban en labores de construcción en Atenas, Alajuela. Los nicaragüenses estaban juntos entre los escombros de una de las casas destruidas. También se encontró a la mujer adulta y a otro hombre, ambos sin identificar, y el de la niña Débora Ovares Agüero, de 11 años. Los otros cuerpos podrían ser, según parientes, los de Luis Andrey Avilés Beita, de 21 años; el de, y el de la hermana de Débora, Sara, de 16. A la lista se suman los costarricenses Arquímedes Avilés Beita, de 40 años, y su hermano Andrei, de 21, hallados el jueves.

Diez muertos en total

El alud que cayó sobre un caserío en el Bajo Cacao, en San Isidro de Atenas, de la ciudad de Atenas, en la provincia de Alajuela, Costa Rica, ya deja 10 muertos y cuatro desaparecidos. El Bajo Cacao es un caserío construido hace muchos años en donde vivían personas de bajos recursos, en su mayoría trabajadores de una granja agrícola de la zona. El alud lo provocó el colapso de un muro de retención construido por el Conavi para evitar que una carretera se falseara y cayera por una ladera; 100 metros más abajo, estaban las casas. Daniel Gallardo, presidente de la Comisión Nacional de Emergencia (CNE), calculó que la masa que se desprendió equivale a 50.000 metros cúbicos (una vagoneta carga unos 12 metros cúbicos). En la labor de rescate participan 150 socorristas de la Cruz Roja, Bomberos y de la Fuerza Pública, apoyados por dos retroexcavadores y perros adiestrados en localización de personas. De acuerdo con la Cruz Roja, todos los cadáveres, incluyendo los encontrados el jueves, estaban en un perímetro de 15 a 20 metros. Las consecuencias de la avalancha pudieron ser mayores, pues en total, se registraron 60 sobrevivientes, de ellos, al menos 20 niños que permanecen en un albergue en la Casa Pastoral de Atenas. El director del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi), Alejandro Molina, aseguró que "fue un error" mantener casas en sitios donde se levantan muros de contención de carreteras porque "es señal de que los terrenos son inestables". La mayoría de las viviendas estaban al pie de una ladera de 100 metros donde el Conavi colocó hace varios años gaviones para evitar eventuales deslizamientos de tierra de la vía que comunica a Atenas con Palmares. "No tengo datos sobre esa obra porque ando de gira. Sin embargo, no es posible que haya casas debajo de un muro de contención cuando se trata de terrenos inestables", insistió el director del Conavi. Mientras tanto, el alcalde de Atenas, Wilbert Aguilar, dijo desconocer cuándo se autorizó la construcción de casas en el lugar. "La mayoría eran viviendas muy viejas y tendría que revisar para saber cuándo se construyeron". Aguilar agregó que "hemos rechazado varios permisos de construcción en Bajo Cacao", pero dijo no recordar cuántos. "Fue algo inesperado y ahora le echan la culpa a todos", se quejó.

Otros daños en Costa Rica

Las fuertes lluvias que afectan a Costa Rica desde el pasado lunes además han dejado unas 800 casas anegadas en la costa del Pacífico. La Comisión Nacional de Emergencias (CNE) informó que mantiene una alerta roja en toda la costa del Pacífico, donde las lluvias han desbordado ríos e inundado unas 800 casas en los últimos dos días. En la comunidad costera de Parrita (170 kilómetros al oeste de San José), la CNE habilitó dos albergues para recibir a damnificados, aunque las autoridades confirmaron que muchos se niegan a abandonar sus viviendas por miedo a que les roben sus pertenencias. Además de la alerta roja en el Pacífico, el resto del país se mantiene en alerta amarilla (precaución), pues el Instituto Meteorológico anunció que hoy entrará al territorio costarricense una onda tropical que causará más lluvia. "El país está con los ríos muy crecidos y los suelos están muy saturados. Prácticamente cualquier zona quebrada es susceptible a un derrumbe, y cualquier área plana a una inundación", advirtió Gallardo.

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