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Tormenta Noel azota Cuba tras matar a 59 en Dominicana y Haití

Varias agencias. | 31 de Octubre de 2007 a las 00:00
Millares de personas abandonaron sus casas en los países del Caribe azotados por las lluvias copiosas de la tormenta tropical Noel, que avanza lentamente sobre Cuba luego de causar inundaciones y deslaves en la isla La Española. Noel azota desde la tarde del martes la isla de Cuba con vientos moderados de 65 km/h y una extensa zona de lluvias a la mitad este de la isla, donde provocó la evacuación de 15.000 personas y daños en cientos de viviendas. De acuerdo con meteorólogos, el vórtice de Noel atravesaba lentamente Cuba y saldría al mar por la parte central de la isla con dirección noreste hacia las Bahamas. Las poblaciones del sureste de Florida recibieron la recomendación de que estén atentas al movimiento de la tormenta, la cual podría pasar cerca del estado en los próximos días. Noel es el primer ciclón que afecta directamente a Cuba desde 2005, siendo Wilma el último, fenómeno que provocó grandes inundaciones y daños en La Habana. "Se reitera que lo más importante de esta situación meteorológica son las fuertes e intensas lluvias que continuarán en las próximas 24 a 48 horas" sobre el este y el centro de la isla, dijo el Instituto de Meteorología de Cuba. Sólo en norte de Camagüey se reportan más de 120 casas destruidas total o parcialmente, mientras que en el resto de las provincias se cuantifican los daños, aunque hay zonas que permanecen incomunicadas pues carreteras y caminos están cortados por las aguas. Hay numerosas hectáreas de cultivos inundadas. La tormenta dejó al menos 54 muertos y decenas de desaparecidos a su paso por República Dominicana y Haití, y el miércoles barría con fuertes lluvias las regiones central y oriental de Cuba. Sólo en República Dominicana, el balance es de 41 muertos y 38 desaparecidos, y persisten temores de que pueda aumentar toda vez que aún hay 39 comunidades incomunicadas al sur del país. Estos muertos se suman a los 18 registrados en Haití, que comparte con República Dominicana la isla La Hispaniola. El titular de la Comisión Nacional de Emergencias dominicana, Luis Luna Paulino, dijo a la emisora de radio Z101, que "la situación de peligro persiste y las muertes pueden aumentar". "El rescate de damnificados se hace difícil porque las lluvias continúan por una vaguada que se creó después del paso de Noel", en particular en 39 comunidades que permanecen incomunicadas en el sur del país, donde se ubica parte de las provincias más pobres. El funcionario dijo que "lo peor en este tipo de situación es el desbordamiento de los ríos" porque no ha dejado de llover desde el sábado. Además, un 35% de la población del sur del país permanece sin energía eléctrica. Los desplazados suman 25.540, de los cuales sólo 5.884 fueron a refugios oficiales. Al mismo tiempo, 39 localidades están incomunicadas por la caída de una decena de puentes y la crecida de ríos, dijo el vocero del servicio nacional de emergencia Luis Luna Paulino. Las comunidades aisladas no pueden ser asistidas por los cuerpos de socorro por el derrumbe de 10 puentes, según la CNE, que reúne a los organismos de seguridad, salud y rescate del gobierno dominicano. El desastre dejó 6.385 viviendas afectadas, 12 de ellas destruidas en su totalidad, según el reporte. En la zona siniestrada muchas personas quedaron atrapadas en los techos de sus casas o en árboles y familias completas fueron llevadas por la corriente. A orillas del río Ozama en Santo Domingo, las primeras casas precarias cerca de la rivera han sido tapadas por completo, mientras que las últimas están inundadas a nivel de que se estropean todos los muebles, observó en un recorrido por la zona siniestrada un periodista de la AFP. Unas 1.400 personas, incluyendo 700 niños, recibieron albergue en un templo católico, según Rafael Mercedes, agente de la Defensa Civil. El presidente Leonel Fernández se ha reunido varias veces con el consejo de gobierno y anunció 3 millones de dólares para ayuda alimenticia a los damnificados. El martes visitó a damnificados y dijo que se sentía hondamente conmovido por la situación de tragedia de cientos de familias en todo el país. "Me siento muy afectado por el drama de tantas familias pobres que perdieron sus pertenencias materiales y también la vida de algunos de sus miembros", expresó Fernández tras recorrer el sector Madre Vieja en la provincia San Cristóbal, a 30 kilómetros al sur de Santo Domingo. El popular cantante de merengue y diputado Sergio Vargas, nativo de Villa Altagracia, dijo a la AP que "nadie ha podido llegar a algunos lugares, tememos lo peor, pero esperamos que hayan subido a lugares altos". En Santo Domingo se mantienen reducidas las actividades educativas, en el comercio y los aeropuertos, además de que muchas zonas aún permanecen sin servicio de energía eléctrica ni agua potable. El país continúa en alerta roja por las lluvias. La Oficina Nacional de Meteorología pronosticó aguaceros para este miércoles y mantuvo el alerta roja para 28 de las 32 provincias. Las provincias que resultaron más afectadas son las del litoral sur, a lo que se suman Monseñor Nouel y Duarte en el nordeste. De allí llegan historias de gente atrapada en los techos de sus casas o en árboles y familias completas llevadas por la corriente. Cientos de familias cumplen este martes tres días refugiadas a orillas del río Ozama. El nivel del agua sube desde la orilla natural del caudal y afecta cada vez a más viviendas precarias del sector La Barquita, blanco tradicional de las inundaciones de Santo Domingo. Las primeras casas precarias han sido tapadas por completo, mientras que las últimas están inundadas a nivel de que se estropean todos los ajuares, observó en un recorrido por la zona siniestrada un periodista de la AFP. Unas 1.400 personas, incluyendo 700 niños, recibieron albergue en un templo católico, según Rafael Mercedes, agente de la Defensa Civil. Otras personas, como María Rosario de Paula, han ido a casas de allegados. La señora de 65 años mira con impotencia hacia las aguas, sin pensar tanto en su casita destrozada sino en su hijo y su familia, que ubicados en un alto no han podido salir de la parte inundada. Desesperada, la mujer quiere llevarles comida. "El no tiene cómo salir de ahí si no baja el agua, porque es minusválido", dijo desesperada, en medio de una multitud de evacuados que contemplan su calamitosa situación. Este panorama desolador se multiplica y se complica en las provincias, por efectos de la tormenta tropical Noel, que trajo vientos de 85 km/h y lluvias que caen desde el sábado y desbordan los ríos y represas. En Santo Domingo se mantienen reducidas las actividades educativas, en el comercio y los aeropuertos, además de que muchas zonas aún permanecen sin servicio de energía eléctrica ni agua potable. En Haití, 18 personas han muerto, incluidas dos mujeres arrastradas por un río en el pueblo de Ganter, dijo el miércoles Marie Alta Jean-Baptiste, directora de protección civil en el país. Cuatro de los muertos se veían en calzadas en la capital, Puerto Príncipe, constató un periodista de la AFP. En Puerto Príncipe, millares de personas con el agua a la cintura se aventuraron por calles convertidas en ríos pardos para trasladarse a albergues atestados. Unas 2.000 personas fueron evacuadas de la ciudad costera de Jacmel, donde al menos 150 habitantes esperan ayuda en techos. El primer ministro haitiano, Jacques-Edouard Alexis, había llamado a la población a respetar las consignas de seguridad y abandonar las zonas de riesgo. Y en Panamá hay 239 damnificados por las intensas lluvias en la capital y sus alrededores, informó el Sistema Nacional de Protección Civil de Panamá (Sinaproc). Las autoridades de las Bahamas suspendieron labores en oficinas gubernamentales, mientras se formaban filas en tiendas y gasolinerías en Nassau, la capital.

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