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Noel asola el Caribe: causa 80 muertes y cuantiosos daños en Dominicana, Haití y Cuba

Varias agencias. | 31 de Octubre de 2007 a las 00:00
La tormenta tropical Noel dejó al menos 80 muertos y decenas de desaparecidos a su paso por República Dominicana y Haití, obligando a algunos padres en la terrible alternativa de tener que decidir a cuál de sus hijos salvar, y el miércoles barrió con fuertes lluvias las regiones central y oriental de Cuba, dejando más de 15.000 evacuados. En República Dominicana, el balance es de 56 muertos y decenas de desaparecidos, y hay 39 comunidades incomunicadas al sur del país. Estos muertos se suman a los 24 registrados en Haití, que comparte con República Dominicana la isla La Hispaniola. Noel atravesó este miércoles a Cuba y salió al mar por la zona norte, pero aún azotaba con fuertes lluvias el centro y oriente de la isla, donde más de 15.000 personas fueron evacuadas, según reportes oficiales. Noel es la tormenta tropical más letal que azota el Caribe desde que Jeanne causó estragos en Haití en el 2004, desatando inundaciones generalizadas que mataron a 1.500 personas. Otras 900 fueron dadas por desaparecidas y se cree que murieron. En momentos en que Noel giraba lentamente hacia las Bahamas y las lluvias seguían cayendo dos días después de que la tormenta azotó la región, los rescatistas se esforzaban por llegar hasta comunidades aisladas por inundaciones en la isla de La Española. El presidente Leonel Fernández declaró el país en emergencia durante los próximos 30 días y solicitó la ayuda internacional de países amigos. También dispuso el desalojo total de 36 comunidades del país que se encuentran en peligro de inundaciones por el posible rebosamiento de las presas. El gobierno pide principalmente equipos calificados para el rescate de personas, entre los que figuran helicópteros, dijo a los periodistas el presidente de la Comisión Nacional de Emergencia, Luis Luna Paulino. Las inundaciones anegaron el pequeño poblado de Bonao, obligando a Charo Vidal a tener que subirse a un árbol el martes por la noche. Vio a su vecino pasar apuros para hacer lo mismo cerca de allí, abrazando a bebés mellizos y subiéndose a las ramas mientras las aguas arrastraban a una hija de más edad. "No pudo hacerse cargo de los tres", dijo Vidal. "Eso es algo muy significativo, que un hijo te sea arrancado de las manos y no puedas hacer nada por él". Un hombre que cargaba a su hijo de 6 años en la espalda también lo perdió en la inundación, agregó Vidal. "El niño dijo: 'Papi, me estoy resbalando. Papi, me estoy resbalando'", señaló. Xiomara Almonte, una mujer rural de 31 años, lloraba desconsolada por la incertidumbre de no saber la suerte que corren sus dos hijos de 2 y 4 años, desaparecidos cuando el río arrastró la casa donde los había dejado. "No he sabido nada de ellos, sólo sé que cuando los fui a buscar en casa de una prima donde los había dejado para que me los cuidara encontré conque el río se había llevado la casa", expresó Almonte entre sollozos, en la ciudad de Villa Altagracia, a 45 kilómetros al norte de Santo Domingo. Liony Batista, administrador de proyecto para Food for the Poor, una organización cristiana internacional de ayuda humanitaria, dijo que muchas personas tuvieron que elegir entre perder un hijo o perder a otro. Batista dijo que 200 hogares resultaron destruidos tan solo en Bonao. El titular de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) dominicana, Luis Luna Paulino, dijo a la emisora de radio Z101, que "la situación de peligro persiste y las muertes pueden aumentar". "El rescate de damnificados se hace difícil porque las lluvias continúan por una vaguada que se creó después del paso de Noel", en particular en 39 comunidades que permanecen incomunicadas en el sur del país. El funcionario dijo que "lo peor en este tipo de situación es el desbordamiento de los ríos" porque no ha dejado de llover desde el sábado. Además, un 35% de la población del sur del país permanece sin energía eléctrica. Al menos 50.500 dominicanos dejaron sus hogares, 12.000 de los cuales resultaron dañados, dijo Luis Antonio Luna, director de la Comisión de Emergencias. Las inundaciones también obligaron a evacuar a unos 1.000 prisioneros de una penitenciaría al norte de la capital dominicana. Luna dijo que las autoridades intentaban llegar a decenas de comunidades aisladas, pero las malas condiciones climatológicas, la falta de helicópteros y el daño sufrido por puentes y carreteras dificultaban los esfuerzos de rescate. Al menos un poblado en la provincia de San Cristóbal desapareció bajo el agua. En la zona siniestrada muchas personas quedaron atrapadas en los techos de sus casas o en árboles y familias completas fueron llevadas por la corriente, según informes de testigos. A orillas del río Ozama en Santo Domingo, las primeras casas precarias cerca de la rivera han sido tapadas por completo, mientras que las últimas están inundadas a nivel de que se estropean todos los muebles, observó en un recorrido por la zona siniestrada un periodista de la AFP. El presidente Leonel Fernández se ha reunido varias veces con el consejo de gobierno y anunció 3 millones de dólares para ayuda alimenticia a los damnificados. En Santo Domingo se mantienen reducidas las actividades educativas, en el comercio y los aeropuertos, además de que muchas zonas aún permanecen sin servicio de energía eléctrica ni agua potable. La Oficina Nacional de Meteorología pronosticó aguaceros para este miércoles y mantuvo el alerta roja para 28 de las 32 provincias. En la vecina Haití, las inundaciones anegaron las casas en el barrio pobre de Cité Soleil, arrastrando a un niño de 3 años mientras sus parientes desesperados gritaban pidiendo ayuda e intentaban infructuosamente llegar hasta él a través de las aguas lodosas llenas de escombros. Dos personas murieron cuando su casa se derrumbó en un deslave en el suburbio de Petionville, y al menos otras tres fallecieron en Jacmel, donde las autoridades indicaron que 150 personas estaban atrapadas en los tejados a la espera de recibir ayuda. En Cuba, el gobierno dijo que unas 1.000 casas fueron dañadas, que 2.000 personas han sido llevadas a zonas altas y que se suspendieron las clases en varias escuelas. "Desde Sancti Spíritus (centro) hasta Guantánamo (este) debe continuar prestándose atención a la evolución de la Tormenta Tropical Noel debido a las lluvias fuertes y localmente intensas que todavía hoy pueden influir sobre ésta zona, principalmente en zonas montañosas", dijo el Instituto de Meteorología de Cuba. Las precipitaciones son intensas en las provincias de Guantánamo, Santiago de Cuba, Granma, Holguín, Las Tunas y Camagüey, hay crecidas de ríos e inundaciones en las zonas bajas, algunas localidades se encuentran incomunicadas, con interrupción del fluido eléctrico y de las comunicaciones telefónicas. Según datos preliminares, más de 7.000 personas fueron evacuadas en la provincia de las Tunas; 4.000 en Guantánamo, sobre todo en la zona de Maisí, en el extremo este; 1.700 en Santiago de Cuba; 1.200 en Camagüey; unos 1.000 en Holguín y más de 170 en Granma, todas en el oriente. Reportes de radioemisoras indican que numerosas hectáreas de cultivos permanecen bajo agua, pero los daños fundamentales están en la cosecha de café. Las autoridades cubanas tomaron previsiones ante el paso de la tormenta y hasta el momento no se reportan víctimas en la isla.

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