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Guatemala derrota a la extrema derecha y Álvaro Colom es el nuevo presidente

Agencia AFP. Desde ciudad Guatemala. | 4 de Noviembre de 2007 a las 00:00
Guatemala derrota a la extrema derecha y Álvaro Colom es el nuevo presidente
El socialdemócrata Alvaro Colom ganó de forma contundente al candidato de la extrema derecha de Guatemala, el general Otto Pérez Molina, con una ventaja superior a los 5%. Con el 97.46% de las mesas escrutadas, Colom ganaba con 52.80% de los votos frente al 47.20% de Pérez Molina. Contrario a los pronósticos de las encuestas, todas ellas contratadas por medios de comunicación que simpatizaban con la candidatura del militar derechista, Colom venció claramente a la extrema derecha guatemalteca, encabezada por los ex militares y los terratenientes. Colom, un ingeniero industrial de 56 años, ha ganado en todo el país, con excepción del Distrito Central, que abarca la capital y otros 16 municipios, y en Bajo Verapaz (norte), donde Pérez Molina, partidario de gobernar con mano dura, fue claro vencedor. El líder de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), quien recibió la felicitación del presidente nicaragüense Daniel Ortega, aseguró que como primera acción convocará a un pacto con las distintas fuerzas políticas y organizaciones sociales para asegurar la gobernabilidad del país. "Yo estaba seguro de la victoria. Cuando se planifica bien, cuando se siguen los principios y los valores de una institución se logran los triunfos, aunque estuviéramos luchando contra muchísimas fuerzas", dijo Colom a la prensa. El candidato socialdemócrata, que se postulaba por tercera vez a la presidencia, ganó en todos los departamentos, con excepción del Distrito Central, que comprende la capital y 16 municipios, y el departamento de Baja Verapaz (norte), donde Pérez Molina fue claro vencedor. Colom, uno de los tres guatemaltecos no indígenas convertido en sacerdote maya, propuso una campaña basada en la 'esperanza'. La derrota de Pérez significa para Colom "un no a la historia trágica" de los regímenes militares que han gobernado con mano dura al país, que fue el principal lema de campaña del general retirado. Insistió que con el triunfo obtenido, los guatemaltecos le dieron "vuelta a la página trágica" del militarismo en Guatemala. Colom dijo que empezará a trabajar tras la toma de posesión --el próximo 14 de enero-- "en el plan de la unidad nacional", para lo cual convocará a los secretarios generales de las otras organizaciones políticas. Rafael Espada, vicepresidente electo, aseguró por su parte que su "sueño es que Guatemala tenga la mejor salud y la mejor educación de América Latina", y espera que en los próximos cuatro años su gobierno pueda sentar las bases para ello. La UNE, que en la primera vuelta electoral del 9 de septiembre se convirtió en la principal fuerza legislativa con 52 escaños, no cuenta con mayoría en un Parlamento muy atomizado. El general Pérez Molina reconoció su derrota. "Estamos muy claros que hoy hemos perdido una batalla y no la guerra, y la guerra en contra de la corrupción, la violencia e inseguridad, la impunidad y la pobreza sigue vigente en el país, y esa guerra estamos dispuesto con todo el espíritu a seguir luchando hasta derrotarla", dijo Pérez en rueda de prensa. "Estamos reconociendo y aceptando la voluntad del pueblo y los resultados del Tribunal Supremo Electoral", agregó Pérez ante dirigentes de su equipo de trabajo. El militar retirado aseguró además que se convertirá en una oposición crítica del gobierno de Colom. "No lo vemos como una pérdida sino como una ganancia del Partido Patriota, que nos pone como la principal fuerza de la oposición", dijo el general retirado. "Otto Pérez tiene la mejor disposición para que Guatemala salga adelante, sea un país que transite por la senda del desarrollo, la seguridad y la paz que necesita", agregó el candidato del derechista PP. Pese a la contundencia de los resultados, el presidente del TSE, Oscar Bolaños, prefirió esperar al escrutinio del 100% de las mesas electorales para anunciar oficialmente al ganador. La inseguridad rampante, que se cobra una media de 15 muertos diarios -el doble los fines de semana-, la pobreza que afecta a más de la mitad de la población y el crimen organizado que ha infiltrado estructuras del Estado, son los principales desafíos para el nuevo presidente, que gobernará arropado en la vicepresidencia por el cardiólogo Rafael Espada. Los guatemaltecos acudieron a votar este domingo en una jornada "cívica", según la definió el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el chileno José Miguel Insulza, quien felicitó al pueblo guatemalteco por su "ejemplar comportamiento". No obstante, Insulza se mostró preocupado por la alta abstención que marcaron los comicios, que a su juicio debe ser "materia de análisis" por parte de los actores políticos para encauzar la "vocación democrática del pueblo guatemalteco". El presidente del TSE, Oscar Bolaños, destacó la "madurez política" del pueblo guatemalteco y anunció que "no ha existido ningún incidente en toda la República". "Somos un ejemplo y aquí están los resultados", aseguró. En la primera vuelta, Colom, de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) –la primera fuerza del nuevo Congreso con 52 escaños aunque ello no le da la mayoría– aventajó en escasos cinco puntos a Otto Pérez Molina, del Partido Patriota (PP, derecha). El nuevo presidente asumirá el cargo el 14 de enero para el periodo (2008–2012) en sustitución de Oscar Berger. Más de la mitad de los casi seis millones de guatemaltecos convocados a las urnas en esta segunda vuelta electoral se abstuvieron de votar, en una jornada que estuvo marcada por la tranquilidad y la ausencia de incidentes reseñables. La jornada estuvo marcada por la alta abstención, según los observadores, lo que llevó a los postulantes y al actual presidente Oscar Berger, así como a otros responsables electorales a hacer continuos llamados a la población para que acudiera a votar. En total, la abstención fue del 53.4%. Según Manfredo Marroquín, uno de los responsables de Mirador Electoral, un conglomerado de organizaciones sociales que tiene observadores destacados en todo el país, la participación ciudadana fue "muy baja" y no "superará el 45%". "Se podría decir que se invirtió la cifra de la primera ronda", en la que la abstención fue del 41% y el nivel de participación del 59%, agregó. Algunos colegios cerraron incluso antes de la hora ante la falta de votantes. Para los analistas, la crispada campaña salpicada de acusaciones entre los dos candidatos y el menor interés que suscita entre los ciudadanos la elección presidencial que las municipales, explicaría esta abstención. Pese a ello y a la poca credibilidad que suscitan las promesas de los candidatos presidenciales, ciudadanos como Dionisio Calicio, un indígena de la etnia Kak'chiquel, salió a las 04H00 hora locales de su casa para poder votar en Comalapa, a 90 km de la capital. "En los planes dicen que van hacer el bien, pero nunca cumplen, por eso a nosotros nos da igual gane quien gane, porque nosotros no ganamos nada", comentó Calicio a la AFP.

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