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Futuro está en el Sur, cree Centro América

Tegucigalpa. Varias agencias. | 5 de Octubre de 2008 a las 00:00
El presidente Daniel Ortega, a su arribo a Managua la noche del sábado, calificó de positivos los acuerdos alcanzados el sábado en Honduras por los gobernantes del Sistema de Integración de Centro América (SICA). Los presidentes centroamericanos se reunieron la tarde del sábado en Tegucigalpa, Honduras, en busca de opciones para combatir la inseguridad y evaluar los impactos que sobre la región se pronostican de la gran debacle financiera mundial, abogaron por la firma del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (UE) en el primer semestre de 2010 y también acordaron dar un mayor impulso a la unión aduanera regional. En la reunión se acordó fortalecer y desarrollar las capacidades de los países de la región para enfrentar la crisis financiera de Estados Unidos. También, dirigir los esfuerzos hacia mercados alternativos como el de la Unión de Naciones Suramericana (UNASUR), el Mercado Común del Sur (MERCOSUR) y gestionar financiamiento del Banco del Sur, indicó. LEA LAS DECLARACIONES ÍNTEGRAS DEL PRESIDENTE DANIEL ORTEGA Y LA CONFERENCIA DE PRENSA DE LOS MANDATARIOS EN TEGUCIGALPA El presidente Ortega afirmó que la recesión económica estadounidense es un hecho y que por lo tanto los gobiernos del istmo deben adoptar acciones concretas para protegerse de los efectos negativos. En ese sentido acordaron instruir a los Ministros de Agricultura para que presenten un plan concreto que promueva la producción de alimentos que contribuya al combate de la crisis alimentaria, dijo Ortega. Además, los mandatarios del grupo acordaron solicitar al Banco Centroamericano de Integración Económica (BECIE) apoyar con doscientos millones de dólares a los Bancos Centrales de Centro América y con otros doscientos millones a la banca comercial para resolver el tema de la iliquidez en la región. Convertir la crisis en una oportunidad El gobernante hondureño, Manuel Zelaya, como presidente pro témpore del SICA, dio a conocer en rueda de prensa conjunta que los gobernantes acordaron buscar que la crisis financiera de Estados Unidos se convierta en una oportunidad para la región. "Queremos convertir la crisis económica internacional como una oportunidad, queremos poner a Centroamérica como un lugar que sea atractivo para la inversión y el desarrollo", explicó Zelaya. El presidente hondureño dijo que "se logró consensuar un documento sobre la necesidad de homogenizar políticas económicas, comerciales y sociales para dar una respuesta a los pueblos centroamericanos sobre la crisis económica internacional". "En la medida que pase el tiempo su impacto (de la crisis) va a ser más sentido por nuestros gobiernos, por nuestros pueblos y por todo el aparato productivo", agregó. Zelaya destacó la importancia que tiene para Centroamérica que se agilice la unión aduanera regional, ratificada hasta ahora solamente por los parlamentos de Honduras y El Salvador. El presidente Ortega, manifestó que la reunión "fue una oportunidad para abordar la crisis mundial (...), que no es más que una enfermedad terminal que sufre el sistema" capitalista. "Hemos conversado sobre la crisis, yo diría (que fue) el tema central", dijo Ortega, quien señaló que el desafío será "desarrollar esas capacidades que ya tiene instaladas Centroamérica y, claramente, estamos hablando de fortalecer el mercado regional". Manifestó que Centroamérica buscará otras opciones para no depender de la economía estadounidense que está en crisis, como es el caso del Mercosur y Venezuela, país que según él propende a un comercio justo donde se toman en cuenta las asimetrías. Ortega, quien llegó con más de dos horas de retraso a la cumbre, expresó su preocupación por la crisis financiera y reiteró que también se debe ver hacia América del Sur, en especial a la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA). Opinó que los 700,000 millones del plan de rescate aprobado por Washington para enfrentar la crisis son "un parche que (los estadounidenses) están poniendo a una herida profunda que sufre la economía". El mandatario de Guatemala, Álvaro Colon, informó que los gobernantes instruyeron al Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) para que busque fondos con socios extrarregionales como Taiwán, México y España, para financiar con programas de 200 millones de dólares a los bancos centrales y otros 200 millones al sector privado de la región. Por su parte, el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, también calificó como "enferma" la economía de Estados Unidos y lamentó que sus impactos en Centroamérica se puedan manifestar en una disminución de las exportaciones, el turismo y las inversiones. En ese sentido, dijo que Costa Rica busca "nuevos mercados para diversificar nuestro comercio" y la adhesión a Petrocaribe, con la que Venezuela dispone de una ayuda "generosa" con financiamiento de porcentaje de la factura petrolera. Arias señaló la importancia que tiene para Centroamérica ver en todas direcciones del mundo para buscar mecanismos de cooperación y multiplicar el comercio de la región. A manera de ejemplo, dijo que no solo hay que ver para el norte o sur de América, o Europa, sino también hacia China. Arias también propuso que el BCIE brinde a Centroamérica créditos para los bancos centrales de los países miembros fundadores de ese organismo (Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua), bajo modalidades de líneas contingentes y facilidades de depósitos compensatorios. El mandatario de El Salvador, Antonio Saca, destacó que aparte del plan alimentario, se acordó seguir ampliando lazos comerciales, además de con la Unión Europea, con la Comunidad del Caribe (Caricom). "Además abordamos un tema que muy poco se toca, el comercio intra-centroamericano", dijo. Como ejemplo citó que El Salvador exporta a Estados Unidos 2.500 millones de dólares, a Centroamérica casi 1.500 y a Europa 250 millones. Entretanto, según el mandatario, el comercio intra-centroamericano es el que ha mostrado un mayor crecimiento: 31% de 2006 a 2007. La declaración Los gobernantes suscribieron una declaración sobre "La unión de Centroamérica: El camino de la integración" y otra especial ante la crisis financiera mundial, en la que acordaron un plan para fortalecer el comercio y obtener líneas de crédito para afrontarla. En la primera instruyeron a los consejos de ministros sectoriales del SICA para que preparen un plan plurianual que garantice a partir de enero de 2009 el desarrollo equilibrado y armónico de los sectores económico, social, ambiental, cultural y político. También expresaron su interés porque en el primer semestre de 2009 concluyan las negociaciones con la UE para la firma del Acuerdo de Asociación. Según la declaración, la revisión del acuerdo sería en el segundo semestre de 2009 y la firma en el primer semestre de 2010, "en ocasión de una Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno a celebrarse al inicio de la Presidencia española del Consejo de la UE". La iniciativa deberá conocerla la contraparte europea, "a fin de trabajar con este calendario de común acuerdo", añadió la declaración de los presidentes centroamericanos. Además, decidieron impulsar "a la brevedad" un programa de fortalecimiento de la seguridad alimentaria con el apoyo del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) destinado a la asignación de fondos para prevenir una emergencia en la región, al aumentar la producción y productividad de los alimentos básicos. En la declaración sobre la crisis financiera, los presidentes también acordaron "defender y fortalecer el comercio intracentroamericano", el cual ascendió en 2007 "a casi 5.260 millones de dólares". Los presidentes instruyeron a los ministros del área de integración económica "estudiar y elaborar las medidas e instrumentos que sean necesarios para fortalecer y aumentar el comercio intrarregional de bienes, como un medio valioso para contribuir a paliar en la región los efectos de la crisis económica y financiera internacional". La declaración añadió que, además, "el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) proveerá líneas de crédito para los bancos centrales de los países miembros fundadores, bajo las modalidades de líneas de crédito contingentes y facilidades de depósitos compensatorios, y continuará apoyando el sistema financiero local de los países de la región". Los mandatarios piden 2,000 millones de dólares a su banco regional, según el documento final. Ese dinero estaría distribuido en dos áreas: en una, para extender una línea de crédito urgente de 200 millones de dólares a cada uno de los cinco bancos centrales de los países fundadores. Asimismo, los mandatarios reclaman otros 200 millones de dólares por Estado miembro a fin que sean trasladados a los bancos comerciales y estatales para que puedan estar listos para financiar diversos programas sociales y productivos. Los países fundadores del BCIE son Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, mientras que Panamá, Belice y la República Dominicana son socios beneficiarios y Argentina, Colombia, España, México y Taiwán son socios extrarregionales. Convinieron, igualmente, reunirse de nuevo en noviembre próximo, en un lugar no precisado, para conocer el plan económico y financiero encomendado al Consejo de Ministros de Integración Económica para enfrentar la crisis mundial, y elegir a los titulares de los órganos y secretarías del SICA que correspondan. A la cumbre también asistieron también el vicepresidente segundo de Panamá, Rubén Arosemena, mientras que la República Dominicana y Belice estuvieron representadas por sus respectivos embajadores en Honduras, José del Carmen Acosta y Alfredo Martínez. Los gobernantes visitantes regresaron hoy mismo a sus países.

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