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«Quieren silenciar a Telesur». Un periodista ha pasado Año Nuevo en la prisión en Colombia, encerrado sin ningún motivo

Por Darío Pignotti, desde Caracas. Diario Página/12, de Argentina. | 1 de Enero de 2007 a las 00:00
Un rebelde preso, que con su testimonio vinculó al periodista de Telesur Fredy Muñoz con atentados en la costa atlántica colombiana, admitió recientemente que no lo conoce, tras negarse a seguir declarando en el proceso. Según informes de medios locales, el pasado 5 de diciembre, uno de los testigos contra Muñoz notificó a la fiscalía su decisión de no continuar colaborando a fin de "no querer meterse en más problemas". El testigo, según el mismo reporte, explicó que lo que buscaba con su declaración "era salir de la cárcel", ya que está condenado a 12 años de prisión por pertenecer a las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). "Cuando le preguntaron por Muñoz y otras personas que, supuestamente estarían relacionadas con él, dijo: ‘No quiero estar acusando a nadie más que yo no conozca’", enfatizó un artículo del capitalino diario El Tiempo. Las autoridades colombianas aseguran que la captura de Muñoz no tiene que ver con su trabajo periodístico y que "responde a una orden expedida por la fiscalía de Barranquilla que lo vinculó a una investigación por delitos de rebelión y terrorismo". Para Aram Aharonian, director del canal de noticias multiestatal con mayoría venezolana, la detención es "un burdo montaje" de la fiscalía de Barranquilla para tapar problemas con narcos y paramilitares. Teme que Muñoz no recibirá un juicio justo. La detención de Muñoz llevó a que múltiples organismos de derechos humanos y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresaran su preocupación por el caso. "Quieren silenciar a Telesur." El director del canal de noticias multiestatal, con mayoría venezolana, Aram Aharonian, entiende que la detención del corresponsal en Colombia, Fredy Muñoz Altamiranda, es una maniobra intimidatoria. "Hay sectores molestos porque informamos lo que ocurre en Colombia y otros medios callan, como el falso atentado con un coche bomba en julio pasado, que en un primer momento se atribuyó a la guerrilla y luego la fiscalía calificó como un grosero montaje de unos militares." Muñoz Altamiranda, colombiano, recibirá el Año Nuevo en un calabozo de la cárcel de Barranquilla, luego de ser apresado el 19 de noviembre en el aeropuerto internacional de Bogotá, a su regreso de Venezuela, bajo cargos de terrorismo y sedición. Desde Colombia, donde acompaña el proceso que aún está en su fase de instrucción, Aharonian habló con Página/12. "Si la causa sigue en Barranquilla es muy difícil que (Muñoz Altamiranda) salga en un tiempo breve. Nosotros pedimos que el expediente salga de esa fiscalía, la única posibilidad de que haya un juicio justo es que llegue a las manos de fiscales normales en Bogotá." –¿La fiscalía de Barranquilla responde a los paramilitares? –No puedo decir que esté controlada por los paramilitares, puedo afirmar que las acusaciones son un burdo montaje. Esa fiscalía trabaja en casos de terrorismo y recibe colaboración del DAS (Departamento Administrativo de Seguridad, servicios de inteligencia) y el Comando de Inteligencia Naval del Caribe. Los que acusaron a Fredy de ser explosivista de las FARC, en un caso de 2002 que ahora sale a la luz, son ex guerrilleros a los que sacan del cuartel y los hacen decir cualquier cosa. La fiscalía está aprovechando el tiempo de la instrucción para dejarlo más complicado, si siguen juntando este tipo de pruebas van a terminar acusando a Fredy del atentado contra el mariscal Sucre (en 1830). Yo creo que hay gente interesada en crear una cortina de humo para tapar otros temas. –¿Quiénes serían? –Colombia vive una seria crisis institucional, no me extrañaría que senadores y otras personas involucradas con los recientes escándalos de narcopolítica y paramilitares quieran crear un problema diplomático con Venezuela para desviar la atención. –Chávez habló del tema, ¿teme que el caso lesione las relaciones bilaterales? –Este hecho no tiene nada que ver con la diplomacia, es un claro hecho de violación de la libertad de expresión. En Colombia hay 29 periodistas con protección especial, que se desplazan acompañados de guardaespaldas, porque temen por sus vidas. Están amenazados profesionales de izquierda, de derecha y de todas las afiliaciones políticas, por ejercer su trabajo con dignidad. Fredy Muñoz Altamiranda, de 36 años, rechazó todo vínculo con las FARC y manifestó su voluntad de seguir ejerciendo su profesión desde la celda de tres metros por cinco, que comparte con tres estudiantes, en el reclusorio distrital de El Bosque, Barranquilla. Para ello solicitó a la directora de la prisión, Evangelina Miranda, que le facilite una computadora y un punto de Internet. –¿Analizaron el cierre de la oficina en Bogotá? –Quisieron amedrentarnos con la detención de Fredy y les salió el tiro por la culata, hay cientos de Fredys que seguirán ejerciendo su trabajo con dignidad, hoy todos somos Fredy Muñoz. Nuestra lucha a favor de la pluralidad informativa y contra el pensamiento único sigue firme, acabamos de comprar una señal de televisión abierta en Venezuela y queremos tener señales de aire en todos los lugares donde sea posible. Queremos fortalecer este proyecto de periodismo alternativo y masivo en América latina. Como usted sabrá, las legislaciones de radiodifusión en nuestros países favorecen a los oligopolios y se nos hace difícil obtener señales de aire.

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