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Pérdidas millonarias por paro de transporte en El Salvador

San Salvador. Agencias. | 9 de Septiembre de 2010 a las 00:00
El paro de autobuses llevado a cabo desde hace tres días en El Salvador bajo amenazas de las pandillas para exigir un diálogo al gobierno, provocó pérdidas estimadas en unos 24 millones de dólares, según empresarios. La Cámara de Comercio de El Salvador precisó que en un primer balance "el paro de transporte ha causado pérdidas millonarias debido al cierre de los comercios" en las tres principales ciudades del país: San Salvador, Santa Ana y San Miguel, manifestó una fuente gremial empresarial. "Se dedujo un promedio de cierre de negocios del 40% en los tres principales centros económicos del país, con lo cual se estimó una pérdida de al menos 24 millones de dólares. Dichas cifras sirven como un parámetro para estimar el daño económico causado por la delincuencia", señaló la Cámara en un comunicado. "El sector comercial ha salido muy afectado por todo esto del paro y la inseguridad que se tiene en el país, se ha pedido al gobierno que ponga reparo en el tema de seguridad, no se puede seguir así", se lamentó la fuente gremial. Los pandilleros de la Mara 18 y de su rival, La Mara Salvatrucha, han obligado bajo amenazas a los empresarios de transporte a detener el tránsito de autobuses y han pedido al gobierno un diálogo como condición para frenar la violencia que generan en el país. Hoy, el ministro de Defensa, general David Munguía, expresó a El Diario de Hoy que las acciones de los pandilleros lindan con el terrorismo y reiteró su postura de que el gobierno no debe dialogar con ellos. "Cualquier gobierno que negocie con estos grupos criminales, que también pueden calificarse como terroristas, pagaría un costo altísimo", señaló Munguía. Miles de salvadoreños salieron nuevamente a las calles tratando de conseguir transporte para trasladarse a su destino, en tanto otros preferían caminar ante la falta de autobuses. No obstante, en la capital y en otras ciudades del interior, camiones del ejército, autobuses y microbuses del Estado fueron puestos a disposición de las personas, pero su número resulta insuficiente para trasladar a la población. "En el comedor donde trabajo, yo saco a lo sumo 10 dólares de ganancia diarios y he tenido que pagar cinco dólares de taxi para ir al mercado; y para regresar a mi casa me vine en camión porque de lo contrario salgo amolada (perdiendo)", se lamentó Telma Rivas, de 51 años. Por toda la ciudad, soldados y policías realizaban patrullas, y en algunos sitios vehículos artillados custodiaban las calles de entrada a las zonas residenciales, lo que rememoró la época de la guerra civil (1980-1992) en este país, cuando esas escenas eran comunes.

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