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Musulmanes celebran fin del Ramadán en su primera mezquita en Nicaragua

Managua. Agencias. | 10 de Septiembre de 2010 a las 00:00
La pequeña comunidad musulmana de Nicaragua celebró este viernes el fin del mes sagrado de Ramadán en la primera mezquita erigida en el país hace un año, sin hacer referencia a las amenazas de un pastor estadounidense de quemar el Corán. Sentados de rodillas en salas separadas para hombres y mujeres, los fieles inclinaron la cabeza en señal de sumisión mientras escuchaban al imán exhortarlos a ser más unidos y reiteraba una y otra vez "Allahu Akbar" ("Dios es grande"). Durante la ceremonia "sólo dimos consejos religiosos de buena conducta, de cómo se deben comportar" los musulmanes, explicó el presidente de la Asociación Cultural Nicaragüense Islámica, Fahmi Hassan. "Nuestra misión es calmar los sentimientos de la gente", por eso "no hicimos referencia" a las amenazas del pastor Terry Jones, de Gainesville (Florida, sureste de Estados Unidos), de quemar ejemplares del Corán, lo que provocó incidentes en países con preponderancia islámica y críticas mundiales. Los primeros musulmanes llegaron a Nicaragua después de la primera guerra mundial, y la mayoría se convirtió en prósperos comerciantes. Actualmente hay unos 300 fieles, la mitad de ellos inmigrantes de Jordania, Libia, Palestina e Irán, entre otros países, y el resto son nicaragüenses conversos, agregó Fahmi Hassan. El fin del mes del Ramadán "es el día más importante para los musulmanes", dice un iraní de nombre Hammed, quien recuerda que en este período los fieles deben abstenerse de comer, beber fumar o tener sexo desde el alba hasta la puesta del sol, para aprender a enfrentar las adversidades y ser compasivos. Mujeres cubiertas con vistosos velos y hombres bien vestidos llegaron muy temprano a orar en la mezquita, ubicada al sur de Managua, y "una de las más bonitas de Centroamérica", dijo un joven palestino a la AFP. Los musulmanes nicaragüenses debieron practicar sus ritos en sus hogares o tiendas hasta la inauguración del templo hace un año. La mezquita se distingue por su cúpula dorada, sobre la que se erige una media luna negra que simboliza el calendario lunar, el minarete al frente, y muros color pastel, dorado y rojo. "Esta mezquita se construyó con ayuda de los musulmanes, unos compraron el terreno, otros aportaron dinero y otros hermanos de Honduras nos ayudaron" con otros fondos, explicó Fahmi, un palestino que llegó a Nicaragua a los 19 años. En los últimos años, muchos nicaragüenses como Carlos Mena, de 22 años, han sido atraídos por el Islam. "Comencé a tener contacto con el Islam por medio de unos árabes a los que les trabajé", cuenta el joven, que ahora usa el nombre de Mohamed, y que pronto comenzará a estudiar árabe con ayuda inmigrantes libios.

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