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Calma retorna al Caribe

Managua. Agencias | 24 de Septiembre de 2010 a las 00:00
La calma regresaba este viernes al anochecer a la zona caribeña de Nicaragua, tras horas de tensión vividas tras la llegada de la tormenta tropical Matthew, que pasaba casi sin causar daños por esta región y se alejaba al norte hacia Honduras, informaron funcionarios y residentes. Las autoridades de la Defensa Civil no reportaban ninguna víctima en la zona caribeña, aunque estaban desaparecidos 15 jóvenes que abordaron dos veleros en los Cayos Miskitos, cerca de Puerto Cabezas, informó la Defensa Civil. El presidente Daniel Ortega, en un mensaje dirigido desde la Casa de los Pueblos en Managua, dijo que la amenaza de Matthew va retrocediendo y se convertirá en una depresión tropical con mucha agua pero con vientos mucho más débiles de lo que se había anunciado. La alerta verde, sin embargo, se mantendrá en todo el país. En su alocución, el presidente informó sobre los daños causados por Matthews el día de hoy viernes. Además, el presidente saludó a pastores evangélicos de todo el país reunidos en Managua para celebrar este sabado el día de la Biblia. Este es un resumen del parte que ofreció el presidente Ortega: En Bilwi, las lluvias fueron de ligeras a moderadas. Sin embargo, el mar sí ha estado agitado con olas de hasta 3 metros, lo que motivó la evacuación de 234 personas de los cayos miskitos. En Waspám, el tiempo estuvo nublado, con lluvias intermitentes, pero sin mayores afectaciones. Se evacuaron 4.163 personas de 6 comunidades. En Wismona hubo lluvias y vientos fuertes; en Prinzapolka, lluvias moderadas, al igual que en Rosita; en Bonanza hubo intensas lluvias; en Siuna, lluvias ligeras; en el Rama y Nueva Guinea no hubo lluvia. El presidente informó que un elemento de gran peligrosidad para las comunidades en la desembocadura del Río Coco son las lluvias en el centro del país. Sin embargo, en Estelí y Madriz sólo hubo tiempo nublado con lluvias ligeras, aunque el peligro de lluvia en esa zona todavía subsiste. En Managua se presentó una situación crítica para las comunidades asentadas a la orilla del Lago. Los organismos del Poder Ciudadano, las autoridades, las iglesias, etcétera, participaron en la evacuación de las comunidades en peligro. En Tipitapa se evacuaron 24 familias. En Ometepe se evacuaron 15 familias. El presidente explicó que la alerta amarilla se mantendrá tanto en la RAAN como en la RAAS por precaución, y que la alerta verde se mantiene en todo el territorio nacional ya que aún resta la parte más lluviosa del invierno. El presidente recordó que antes de comenzar este invierno se había pronostcado sequía, pero resultó ser un invierno muy lluvioso. Algunos productos como el frijol se han visto afectados, pero la tierra va a quedar suficientemente húmeda para tener una extraordinaria cosecha de apante, recordó Daniel. El presidente Daniel finalizó sus palabras leyendo el Salmo 91 "el señor es nuestro refugio" constatando: "¡Cómo está la mano de Dios con Nicaragua, que mandó a desparecer al huracán!" Bilwi en Calma "La lluvia que caía desde el amanecer cesó, los nubarrones se van alejando, la gente comenzó a salir a la calle y las ya tiendas abrieron (...) todo se va calmando poco a poco", dijo a la AFP el periodista Kenny Lisby, de Radio Caribe de la ciudad caribeña de Puerto Cabezas, capital de la Región Autónoma del Atlántico Norte. El ojo de la tormenta tropical "Matthew" tocó hoy tierra en la desembocadura del río Coco, en el Caribe Norte de Nicaragua, con vientos sostenidos de 75 kilómetros por hora, informó el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter). El ojo de Matthew ingresó a tierra por una zona escasamente poblada, poco antes de las tres de la tarde, con vientos sostenidos de unos 75 km por hora, y se enrumbaba al noroeste y en las próximas horas dejará territorio nicaragüense, según Meteorología. Cuando la tormenta entró a tierra "había bastante tensión y miedo" en la gente que aún recuerda el huracán Félix, que impactó con su máxima categoría esta región hace tres años, dijo Lisby. "No había histeria, pero sí había alarma. Imagínese que le digan a uno de repente que hay alerta amarilla porque viene un huracán", dijo Germán Vega, un poblador de Puerto Cabezas. Los peores temores, como las inundaciones, que con pocas lluvias ocurren en las zonas bajas de la ciudad, no se produjeron esta vez, pero la gente se preparó y compró alimentos enlatados, agua, linternas, candelas, contó Vega. En Waspán, en la frontera con Honduras, habitado por indígenas miskitos, "no había daños considerables" tras el paso de la tormenta, según dijo a la televisión local el activista de derechos humanos Norvin Solano. El sistema "se mantiene como tormenta tropical" pero ha disminuido la velocidad de traslación por lo que va tardar un poco en abandonar el país, dijo meteoróloga Rosalba Silva. La amenaza de Matthew está integrada por las lluvias que lo acompañan, ya que se pronostican aguaceros de 250 milímetros (unos 250 litros por cada m2 de superficie) y con máximos locales de hasta 400 mm. "La tormenta tropical Matthew puede traer muchísima lluvia pero no es para que nos desesperemos ni nos alarmemos innecesariamente", replicó en Tegucigalpa Lisandro Rosales, titular de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco). Informes radiales dieron cuenta de copiosas lluvias en dos departamentos hondureños fronterizos con Nicaragua: Gracias a Dios, con unos 70.000 habitantes, y Olancho, una extensa región montañosa y que alberga medio millón de personas. En Nicaragua, unas 10.000 personas de comunidades entre Cabo Gracias a Dios y Prinzapolka, fueron evacuadas a refugios temporales, según el jefe de la Defensa Civil, Mario Pérezcassar. Miembros de la marina evacuaron a otros 200 pobladores de los Cayos Miskitos, localizados al este de Puerto Cabezas (Bilwi), considerado como uno de los puntos más vulnerables. En la capital se mantiene estrecha vigilancia del Lago de Managua, que este fin de semana podría alcanzar los 42 metros sobre el nivel del mar, cerca de su máximo histórico de 43 metros. Miles de personas que habitan en la costa del Lago han sido trasladados a refugios y el gobierno anunció la búsqueda de terrenos para asentar a estas personas, a fin de que no se vean forzadas a regresar a estas zonas de alto riesgo. El peligro potencial de Matthew, en rigor un ciclón de poca potencia si se considera la velocidad de sus vientos, radica en que el suelo de toda la región está saturado de agua por una temporada de lluvias (mayo a noviembre) de inusitada violencia, que dejó 300 muertos, decenas de miles de damnificados y pérdidas por miles de millones de dólares. El fenómeno de La Niña ha causado este año lluvias 30% mayores que las habituales. En algunas regiones (como la frontera panameño-costarricense) las precipitaciones superaron los 3.000 mm. Las autoridades llamaron a la población de todo el istmo a adoptar medidas de precaución, en una región de 40 millones de habitantes que, debido a su abrupta geografía y precaria infraestructura, es muy vulnerable a los fenómenos de la naturaleza. El Instituto Meteorológico de Costa Rica recomendó "extremar la vigilancia en zonas proclives a deslizamientos, derrumbes e inundaciones, en ríos y quebradas, por crecidas repentinas". También llovía la mañana de este viernes en la capital de Guatemala, a 300 km de la costa del Caribe, y las autoridades dijeron que cuatro departamentos del noreste del país serían los más afectados por Matthew. Este es el segundo meteoro de la presente temporada que llega al istmo, luego de que a fines de mayo la tormenta Agatha dejara una estela de destrucción principalmente en Guatemala, donde provocó 164 muertes.

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