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Miles de personas piden al Congreso de EEUU aprobación de reforma migratoria

Washington. Agencias. | 8 de Octubre de 2013 a las 18:00

Miles de personas se manifestaron en Washington para pedir al Congreso que apruebe la reforma del sistema de inmigración y regularice la situación de más de 11 millones de indocumentados que viven en la Unión Americana.

La iniciativa se encuentra bloqueada en la Cámara de Representantes, donde las dudas de la mayoría republicana y la actualidad económica impiden que avance el debate.

Los manifestantes, que arribaron desde diferentes ciudades del país portando banderas estadounidenses, camisetas de Barack Obama y pancartas que rezaban: "Nosotros también somos americanos", demandaron además que se interrumpan las deportaciones de indocumentados para detener la fragmentación de familias formadas por algunos miembros estadounidenses y otros que residen ilegalmente en los Estados Unidos.

El tema de las deportaciones sirve de argumento a favor de la reforma y, ahora que el futuro de ésta se complica, muchas organizaciones piden al presidente que las cancele de manera unilateral, algo que ha rechazado.

A los manifestantes les respaldaban ocho congresistas demócratas que al término de la marcha han forzado su arresto en un acto de desobediencia frente al Capitolio. Entre los detenidos se encuentran líderes de la lucha por los derechos civiles como John Lewis, representante demócrata por el Estado de Georgia, y Luis Gutiérrez, de Illinois.

La Casa Blanca afirmó posteriormente que "la intensa demostración de apoyo a le reforma prueba la coalición tan amplia que respalda una solución" al sistema migratorio. La Administración del Presidente Barack Obama empleó este ejemplo como una de las tareas pendientes en el Congreso, pidiéndole que "reabra el gobierno, pague las deudas y vuelva a trabajar" para afianzar la recuperación económica, así como "dejar de lado la política y unirse a los demócratas para arreglar el sistema de de inmigración".

"Nada de lo que hemos hecho hasta ahora en el Senado va a tener un mayor impacto para nuestra economía que la reforma migratoria" sostuvo Ileana Ros-Lethinen, una congresista republicana, dirigiéndose a los manifestantes en el idioma español. El Senado, de mayoría demócrata, aprobó el mes de junio el proyecto de ley más ambicioso de las últimas tres décadas.

Por su lado, el congresista Mario Díaz-Balart dijo que entendía la prisa de todas las personas que se han reunido este Martes, y que el sentimiento que les domine sea la frustración.

Agregó que el grupo de congresistas forman parte de la Cámara de Representantes también entendemos ese sentimiento y que entienden que la Cámara no está muy por la labor y que eso no nos ayuda pero seguiremos luchando.

Por su lado, el senador demócrata Robert Menendez defendió que los manifestantes "están en ese lugar porque este es también su Capitolio y necesitan que haya una ley que les proteja.

"La sangre de los inmigrantes corre por nuestras venas", afirmó ante los marchistas la líder demócrata, Nancy Pelosi.

Tanto Boehner como sus compañeros republicanos han advertido que no están interesados en aprobar una ley que reforme el sistema de inmigración por completo, sino a través de varios textos que traten por separado la regularización de indocumentados, los visados para trabajadores temporales y especializados, o el refuerzo de la seguridad en la frontera.

Los senadores demócratas han rechazado esta estrategia porque temen que los republicanos aprueben aquellos apartados que más les interesan, sin resolver la regularización de los inmigrantes indocumentados. Éste aspecto es el más controvertido para los conservadores, especialmente de cara a un nuevo año electoral el próximo año, pero también la condición indispensable para que cualquier ley que apruebe el Congreso sea ratificada por el presidente Obama.


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