Escúchenos en línea

Baja intensidad debate migratorio

Washington. El Universal | 13 de Octubre de 2013 a las 16:22

Cuando sólo faltan menos de 80 días para cerrar el año, la promesa de una reforma migratoria parece una lucha perdida en el 2013.

Las luchas intestinas al interior del Partido Republicano, atizadas por la guerra por el cierre de gobierno y la amenaza de una recesión que ha traído consigo la recurrente batalla por el techo de la deuda, han conseguido eclipsar el debate migratorio. La pregunta que muchos se hacen hoy es, si acaso, millones podrán beneficiarse de un milagro de último minuto en el 2013 o si, por el contrario, la realidad les obligará a mudar de expectativas para un segundo tiempo en 2014.

"Cierto. Nos encontramos en un momento difícil. Pero sería irresponsable de nuestra parte renunciar a la posibilidad de un acuerdo en lo que resta del 2013. Y, en última instancia, aún habrá tiempo en el 2014″. El testimonio es de Angélica Salas, líder de la Coalición en Defensa de los derechos Humanos de los Inmigrantes en Los Ángeles (CHIRLA).

"La esperanza nunca se termina mientras la lucha se mantiene. No podemos desalentarnos porque, por primera vez en mucho tiempo, tenemos muchas cosas a nuestro favor para conseguir que la iniciativa que nació en el Senado (en junio pasado) llegue a buen término, sino en el 2013, en el 2014″, insistió Salas. En un ambiente de frustración, un grupo de congresistas demócratas y defensores de la comunidad migrante se dejaron arrestar la semana pasada al término de una marcha para exigir una reforma migratoria antes de fin de año.

El acto, todo un síntoma de la desesperación que aqueja a un movimiento que parece quedarse sin aliento y sin ideas -y con un ejército de fieles que han comenzado a desertar de los actos multitudinarios-, refleja el estado de ánimo de quienes parecen resignados a un nuevo calendario de negociaciones que podrían trasladarse hasta el 2014.

"Creo que hay que reconocer que el momento parece complicado. Pero tampoco hay que descartar nada antes de que concluya el ciclo legislativo del 2013″, consideró a su vez Juan José Gutiérrez, de la Organización Latinos USA.

"Ahí tenemos, como ejemplo, el caso de la iniciativa de ley de las licencias para indocumentados en California. Todo el mundo la daba por muerta, pero en menos de 48 horas, resucitó. Hay que darle por eso una oportunidad al 2013″, remató.

El optimismo de los líderes de organizaciones no es compartido, sin embargo, por inmigrantes que han desertado gradualmente de las marchas. Aunque no pierden la esperanza, consideran que la reforma migratoria ha sido desplazada del debate en el Congreso, en medio de una nueva batalla entre el Partido Republicano y la presidencia de Barack Obama.

"No perdemos la esperanza. Pero lo cierto es que las redadas siguen. Los congresistas nos prometen. Nos dicen que no hay que bajar la guardia y mantenernos unidos. Pero, a veces, uno se cansa de tanta espera y tanta marcha", asegura Marcela N., una inmigrante de origen mexicano que no pudo ir a la marcha del pasado martes en esta capital porque tenía que trabajar.

La falta de resultados ha comenzado a pasar factura entre la comunidad inmigrante. Sin embargo, sus líderes insisten en que aún es muy pronto para claudicar. Sobre todo, en momentos en que el Partido Republicano ha dado muestras de una división creciente y un descrédito mayor ante la opinión pública ante su fallida embestida contra la ley de salud.

"Creo que, en este momento, no hay que perder de vista que el Partido Republicano se encuentra más que dividido que nunca. El costo que han pagado por cerrar el gobierno y lanzarse de nueva cuenta contra la ley de salud, les ha sido muy caro, a decir por las encuestas", consideró Salas.

"Siguiendo con esta lógica, tras este tropiezo, los republicanos necesitarán recuperar apoyos si no quieren arriesgar el control de la Cámara de Representantes en el 2014. Y, por eso mismo, la reforma migratoria podría ser una salida para recuperar terreno", añadió Salas al asegurar que sus últimos cálculos hablan de un grupo de al menos 21 republicanos que apoyarían un voto a favor de una reforma migratoria antes de que concluya 2013.

Según las más recientes proyecciones demoscópicas de organizaciones como Public Policy Polling, tras la batalla por el cierre de gobierno y el techo de la deuda, los republicanos se han puesto en peligro de perder la mayoría de la Cámara de Representantes.

Actualmente, los republicanos controlan un total de 234 escaños, de la Cámara Baja, contra 201 de los demócratas.

Si en las próximas elecciones legislativas de noviembre de 2014 los demócratas arrebatan a los republicanos un total de 17 escaños, habrán conseguido recuperar una mayoría perdida en el 2010.

Tras los daños autoinflingidos en la lucha por el cierre de gobierno y el techo de la deuda, todo parece indicar que apoyar una reforma migratoria podría convertirse para los republicanos en una cuestión de "supervivencia política" que les obligaría a revisitar el debate a favor de un asunto que, por el momento, permanece en estado comatoso.


Descarga la aplicación

en google play en google play