Escúchenos en línea

Jóvenes inmigrantes encuentran apoyo tras ser abandonados por sus familias

Los Ángeles, EEUU. Agencias. | 24 de Octubre de 2013 a las 16:45

Samuel Herrera tiene 22 años de edad y Derreck Rodríguez 21. Ambos eran indigentes, pero ahora viven amparados bajo la ayuda de la organización sin fines de lucro Jóvenes, Inc., proyecto que fundara en 1991 el Padre Richard Estrada.

Samuel, nacido en Los Ángeles, fue lanzado a la calle por sus padres, mientras que Derreck dejó el seno materno en Nueva Jersey para buscar "fama y fortuna" en California.

Mientras que Samuel tiene un futuro incierto a causa de un déficit de concentración, Derreck está enfocado en registrarse en el colegio y luego transferirse a la universidad.

Tristemente, ninguno de estos jóvenes terminaría sus objetivos sin el apoyo de alguien, una familia u organización que los entienda y encamine para salir adelante.

Es por eso que Richard Estrada, sacerdote, fundó la organización para estar ahí cuando pareciera que tanto la familia como la sociedad les han dado la espalda.

Gracias a esa visión, en sus tres décadas de vida, la organización ha transformado las vida de miles de jóvenes.

La misión del organismo es mejorar la vida de los adolescentes o adultos jóvenes que han salido de la cárcel, los que ya no califican para estar en hogares de crianza y de los que por azares del destino terminaron en la calle y no saben qué hacer.

"Sus propias familias y el sistema los dejan solos, débiles, sin un lugar a dónde vivir, y por eso los lanzan a las calles", indica el Padre Estrada.

"Sus familias no los quieren porque algunos tienen problemas psicológicos o de drogas; no quieren lidiar con ellos y mucho menos darles una mano. Pero estamos nosotros para hacerlos sentir como en familia".

Actualmente en los albergues viven 45 jóvenes, muchos de los cuales sienten que están condenados al fracaso; y en su rostro es evidente el peso del dolor a causa del rechazo familiar.

"Yo tuve un problema menor con el alcohol", recuerda Samuel, quien lleva un mes viviendo en una de las casas de Jóvenes, Inc. "Pero mi problema mayor es que no puedo retener información; se me olvidan las cosas y eso no lo entiende mi familia".

Surge como necesidad

El nacimiento de Jóvenes, Inc. se dio ante la necesidad de atención de decenas de miles de jóvenes centroamericanos que huyeron de la Guerra Civil en El Salvador y Guatemala, entre las décadas de 1980 y 1990.

En ese tiempo había pocos albergues en Los Ángeles, pero no para inmigrantes indocumentados. A ellos nadie les tendía una mano. Nadie los aceptaba.

"Los albergues que podían ayudarles no lo hicieron porque temían perder los fondos del gobierno", dice el Padre Estrada. "En aquellos años no había nada. Cero de servicios en español".

Así, la Iglesia de Nuestra Señora Reina de Los Ángeles en la Placita Olvera se convirtió en el refugio donde el padre ayudaaba a todos "como a sus hijos".

No obstante, en tres décadas de vida, los servicios han ido cambiando y ahora hay menos inmigrantes solicitando ayuda, pero más jóvenes estadounidenses que salen de la cárcel sin el apoyo familiar. La mayoría son latinos, afroamericanos y uno que otro de origen asiático.


Descarga la aplicación

en google play en google play