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Turismo de parto genera debate sobre ciudadanía estadounidense

Washington. Por Margarita Canahuate | 31 de Marzo de 2015 a las 15:50

Se destapa el escándalo en los Estados Unidos por el turismo de parto que promueven algunas agencias, a cambio de altas sumas de dinero. Los partos son pagados con el dinero de los impuestos pagados por los contribuyentes. Millones de dólares son reembolsados a los hospitales o centros médicos que asisten el parto de estas mujeres embarazadas con visas de visitante, pero con la intención de parir en suelo norteamericano.

Se hizo público la redada en la ciudad de Irving en California a raíz de denuncias de compañías de origen chino traían mujeres preñadas a dar a luz en territorio norteamericano. Hasta el momento no se puede considerar ilegal que las mujeres embarazadas den a luz en los Estados Unidos y mucho menos negarle la ciudadanía a los recién nacidos.

A principio del mes de marzo, unos 200 agentes federales y locales realizaron redada en por lo menos 3 docenas de domicilio en el Condado de Orange en los Ángeles y San Bernardino.

Al igual que China, en la República Dominicana la moda es que mujeres jóvenes adineradas o con posición económica estable, se embarazan en sus países y entran a territorio norteamericano sólo a dar a luz. Estas mujeres a diferencias de otras que cruzan ilegalmente con el propósito de una mejor vida para ellas y sus hijos. Al final, la intención es la misma aunque las motivaciones son diferentes.

Las mujeres detenidas están cooperando con las investigaciones federales. Algunas tienen contratos firmados para el turismo de parto con los nombres de las compañías. Ellas pagaron por la estancia, comida, visitas de maternidad y salidas especiales en el Sur de California. Dicen que sólo quieren dar a luz y volver a su país.

Los fiscales que investigan el caso preparan un expediente por conspiración, fraude fiscal, lavado de dinero contra las compañías.

La enmienda 14 de la Constitución tiene estipulado claramente quiénes pueden gozar de la ciudadanía estadounidense; "ju soli", el derecho del suelo.

Sin embargo, ya se ha empezado a cuestionar el significado de la enmienda, y se alega que se ha malinterpretado. Por lo que se ha comenzado a pedir al Congreso que se redacte más claramente y acorde a la realidad del siglo XXI.

La realidad es que hay personas de diferentes nacionalidades, que encontraron un vacío dentro de la ley. Las autoridades no pueden enfrentar el turismo de parto porque no hay ley que lo impida.

El senador republicano David Vitter está contemplando una redacción de la ley más clara, en el que sólo se le conceda el "Ius sanguinis", como lo tienen otros países como el de la República Dominicana. Este criterio jurídico en el que una persona adquiere la nacionalidad de un país en función de su familia. Es decir, por sangre.

La 14ª Enmienda se redactó y se adoptó en el 1868 como consecuencia de la Guerra Civil en los Estados Unidos, para conferir la ciudadanía a los negros. Consecuentemente vino en el 1927 la ciudadanía a los indígenas viviendo en tribus.

John C. Eastman, ex decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chapman y director del Centro de Jurisprudencia Constitucional con el Instituto Claremont, sostiene que durante décadas el lenguaje de la ley ha sido mal interpretado y ampliado. "No necesitamos cambiar la 14ª Enmienda, sólo hay que interpretarla propiamente.

En cuanto a los más de 11 millones de inmigrantes residiendo ilegalmente en territorio norteamericano, se encuentran en el mismo centro del vórtice de la decisión por decreto tomada unilateralmente por el presidente Barack Obama. Hay cerca de 5 millones de niños nacidos en EE.UU. de padres ilegalmente residiendo en el país, de acuerdo a cifras del 2010 del Centro de Investigación Pew.

El derecho que otorga la Enmienda 14 con la ciudadanía de los Estados Unidos en el Siglo XXI, es un imán que atrae a los inmigrantes a cruzar las fronteras legal como turistas e ilegalmente.

El Centro de Estudios de Inmigración estima que hay aproximadamente 40.000 turistas cada año de nacimiento de China, Nigeria, Turquía y otros países como la República Dominicana.

El diputado republicano por Iowa Steve King introdujo en este 2015 proyecto de ley para que se estipule en la Constitución el "Ius sanguinis", tal y como la tiene estipulada la Constitución dominicana. Aunque agrega que si un inmigrante quiere servir en el ejército de los Estados Unidos, es una arista para la ciudadanía.

El diputado se lamentó que extranjeros exploten indiscriminadamente con ventaja y alevosía las lagunas de sistema de inmigración. "El Congreso tiene que detener esta práctica" dijo el diputado.


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