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Aumenta el tráfico de migrantes ilegales en Colombia

Bogotá. Agencias. | 16 de Mayo de 2015 a las 13:09

El territorio colombiano se ha convertido en un punto de tránsito de las mafias que se dedican al tráfico de inmigrantes ilegales de Cuba, países asiáticos y africanos hacia Estados Unidos.

El punto caliente de este tráfico se encuentra en la zona de Urabá, cerca de la frontera con Panamá, donde todas las semanas son interceptadas en el mar Caribe precarias embarcaciones repletas de inmigrantes que buscan llegar al país del istmo para luego seguir por tierra su aventura hacia Norteamérica.

De acuerdo con de un informe de Migración Colombia, agencia oficial encargada de controlar la circulación de personas por pasos fronterizos, entre 2012 y marzo de este año, 4.527 extranjeros ilegales han sido víctimas de bandas dedicadas a este negocio.

A pesar que no se trata de un fenómeno nuevo, la actividad de estas mafias se ha incrementado en los últimos meses, como lo comprueban los datos de Migración Colombia, según los cuales sólo en el primer trimestre de este año fueron descubiertos en el país 1.111 extranjeros sin la documentación en regla.

Por su lado, el director general de Migración Colombia, Christian Krüger Sarmiento, afirma que "el país es utilizado como lugar de tránsito por las redes dedicadas al tráfico de migrantes debido a su posición geográfica" ya que es más fácil llegar a Panamá por vía marítima a través del golfo de Urabá, para luego alcanzar México, EE.UU. o Canadá.

Los países de procedencia de la mayoría de los inmigrantes ilegales detenidos en Colombia son Nepal, Somalia, Pakistán y Ghana.

El informe señala que la mayoría de inmigrantes ilegales ingresa por la frontera con Ecuador ya que, al menos en el caso de los cubanos, ese país no les exige carta de invitación para ingresar en su territorio, desde donde atraviesan Colombia de sur a norte escondidos en autobuses hasta llegar a Urabá.

El coste de una aventura de este tipo puede costar hasta 40.000 dólares, dependiendo del país de origen y del medio de transporte que les suministren.

"Hay que recordar que estas personas no son delincuentes, son víctimas de organizaciones delincuenciales transnacionales y como tal, deben recibir ayuda y asistencia humanitaria, mientras se define su situación migratoria", señaló Krüger.

Una vez los indocumentados son detenidos por barcos de la Armada en alta mar, se les conduce hasta el puerto de Turbo, Antioquia, donde reciben atención médica, agua y comida y luego son entregados a Migración Colombia.

La tarea no es sencilla para los agentes de migración porque los inmigrantes suelen viajar indocumentados, ya que las mafias a las que han pagado miles de dólares por conducirlos a una "nueva vida" suelen retenerles la documentación, con lo cual la identificación comienza por tratar de establecer su nacionalidad con base en la declaración que dan a las autoridades.

Ser detenidos en alta mar en algunos casos puede ser una tabla de salvación para los inmigrantes ilegales pues al estar a merced de las mafias de trata de personas en un país que no es el suyo y, en el caso de los asiáticos o africanos sin hablar una palabra de español, pueden ser sometidos a tratos inhumanos físicos y psicológicos, estafados o explotados sexual y laboralmente.

Las autoridades colombianas atribuyen el aumento de las interceptaciones en el mar de lanchas repletas de inmigrantes a la ofensiva lanzada en los últimos meses en la zona contra la banda criminal Clan Úsuga, que opera en la región de Urabá, lo que ha reforzado la vigilancia contra el narcotráfico en aguas colombianas, acciones en las que detectan las embarcaciones con extranjeros ilegales.


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