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Manifiesta preocupación por emigrados gobierno haitiano

Puerto Príncipe. PL. | 24 de Mayo de 2015 a las 13:55

El Gobierno haitiano ha dado en los últimos días muestras de preocupación por el vencimiento a mediados de junio del plazo del Plan Nacional de Regularización de Extranjeros aplicado en la vecina República Dominicana.

La semana última las autoridades realizaron su primera reunión multisectorial para fijar un plan de contingencia: por una parte intentan dotar a sus emigrados de documentos de identidad y por otra se preparan para recibir deportaciones coordinadas y en condiciones humanitarias.

El ministro de Comunicación, Rotchild François, informó que el Gobierno instalará dos centros en la frontera, ubicados en las localidades de Juana Méndez, frente a Dajabón, y Malpasse, cerca de Jimaní, para recibir a los ilegales haitianos que serán retornados.

Paralelamente, dijo que ya están disponibles alrededor de 60 mil pasaportes para ser entregados a la Oficina de Inmigración, que debe cubrir parte de la demanda del documento requerido por haitianos indocumentados para regularizar su status en el vecino país, pues sólo con documentos podrán acogerse al programa de regularización.

Hasta ahora las autoridades haitianas no han tenido éxito con su Programa de Identificación de Inmigrantes de Haití (Pidih) para proporcionar certificado de nacimiento, carné de identidad y pasaporte a descendientes de haitianos que viven ilegalmente en suelo dominicano.

El propio embajador haitiano, Daniel Supplice, reconoció el fracaso de ese programa por la escasez de libretas de pasaportes en el Servicio de Inmigración, la ineficacia de las estrategias de comunicación y el hecho de que la gente (los inmigrantes indocumentados) no iban a aparecer.

Dijo que de una meta de 200 mil personas, apenas 52 mil de los haitianos indocumentados que viven en República Dominicana figuran inscritos en el Pidih y de ellos sólo dos mil han recibido su pasaporte y otros 15 mil su tarjeta de identificación nacional.

Debido a presiones de inmigrantes haitianos y a fallas confirmadas en la aplicación del Pidih, el gobierno de Haití quitó el manejo del plan al Ministerio de Asuntos de Haitianos Residentes en el Extranjero y lo pasó a la Cancillería.

También redujo en más de 50 por ciento el costo del documento de identidad y abrió el mes pasado dos oficinas en Santiago y Barahona para reforzar la de Santo Domingo.

Pero a pesar de todo este esfuerzo tardío los resultados no son los esperados y cientos de migrantes abarrotan tanto las oficinas abiertas del Pidih como las del plan dominicano de regularización.

El Ministerio de Interior y Policía dominicano ha insistido en las últimas semanas en que no habrá nueva prórroga para presentar los documentos y que deportará a los extranjeros ilegales que no se hayan acogido al plan de regularización que vence el próximo 17 de junio.

No obstante, el canciller dominicano, Andrés Navarro, aseguró la semana última que "no habrá cacerías ni deportaciones masivas" tras concluir el plazo del plan de regularización de extranjeros, y señaló que las preocupaciones haitianas con respecto a ese asunto son infundadas.

Navarro reiteró que el proceso se realizará sin violar los derechos humanos y lamentó que pese a una prórroga de 18 meses, el gobierno haitiano no haya logrado todavía entregar la documentación necesaria a sus compatriotas radicados en República Dominicana.


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