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Universidad investigará impacto entre latinos de plan federal de inmigración

Agencia EFE. Desde Charlotte, North Carolina. | 23 de Octubre de 2007 a las 00:00
La Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill (UNC, en inglés) realizará el primer estudio del impacto que ha tenido en la comunidad latina el programa federal 287 (g), que verifica el estatus migratorio de los detenidos en las cárceles. La investigación estará a cargo del Departamento de Planificación de Región y Ciudades de la prestigiosa universidad, que espera publicar las conclusiones para la primavera del próximo año. El 287 (g) es una sección en la ley de inmigración vigente desde 1996, que permite a los gobiernos locales recibir fondos federales para entrenar a agentes en ciertas funciones migratorias. "Carolina del Norte es el segundo estado después de Pensilvania que tiene más propuestas y ordenanzas anti-inmigrantes del país, y el 287 (g) es un ejemplo de ello", afirmó a Efe Mai Thi Nguyen, profesora de UNC. Nguyen y la encargada del estudio, Lindsay Haddix, sostuvieron un recientemente un encuentro con líderes latinos para indagar los efectos del programa en Charlotte. "Estamos viviendo tiempos difíciles. La gente latina no quiere salir a las calles y evitan contacto con la policía. Este programa está generando caos y terrorismo entre los inmigrantes", comentó a Efe Julio Roa, activista comunitario. Desde la entrada en vigor del 287 (g) en Mecklenburg en abril de 2006, han sido puestos en proceso de deportación 3.003 latinos indocumentados, de los cuales solamente 35 han cometido delitos graves, según cifras oficiales de la oficina del alguacil. Sin embargo, el número de personas nacidas fuera de Estados Unidos que han colocado sus huellas en la cárcel de Mecklenburg para la verificación de su estado migratorio llegó a 5.187, incluidos 2.184 con estatus legal como ciudadanos naturalizados, con TPS y residentes legales. Algunos activistas latinos han cuestionado este procedimiento, bajo el argumento de que los "derechos civiles" de los ciudadanos naturalizados han sido violados, al tener que someterse a la revisión de su estatus migratorio. "Dijeron que era para sacar a los criminales de las calles, pero lo que aquí hay es una medida para deportar y expulsar a todos los latinos", añadió Alba Sánchez, de Comunidades por una Reforma Migratoria Integral. Jim Pendergraph, alguacil de Mecklenburg, que se retira en diciembre para trabajar con el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) en Washington en la promoción del 287 (g), ha manifestado en reiteradas ocasiones que "el programa ha sido todo un éxito". "Los latinos arrestados trabajaban en la construcción de día y de noche vendían droga. Lograban salir libres con fianza, pero ahora no pueden hacerlo", comentó Pendergraph en una publicación de Asociaciones de Alguaciles del país. Según el Censo, en Carolina del Norte viven alrededor de 600.000 latinos, de ellos unos 70.000 mil en Charlotte. El 80 por ciento son indocumentados, en su mayoría mexicanos. A parte de Mecklenburg, el referido programa opera en los condados Gaston, Alamance y Cabarrus, y próximamente en Union, Buncombe, Johnston y Hendersonville. Durante un encuentro reciente de la Asociación de Alguaciles de Carolina del Norte, se anunció que el ICE ofrecerá apoyo a los 100 condados del estado para instalar el 287 (g) en sus cárceles. Los investigadores de UNC esperan con este estudio informar a las autoridades estatales sobre el impacto de este programa entre los latinos.

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