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Unos dicen que los incendios frenan ingreso de indocumentados a California

LaVoz.com. Desde Dulzura, California. | 24 de Octubre de 2007 a las 00:00
La fuerza inusitada de los incendios forestales en California hizo que numerosos indocumentados desistieran de aventurarse a ingresar desde México por un sendero habitual, pese a que la Patrulla Fronteriza ha retirado agentes. Algunos consideran que el repliegue parcial de la Patrulla Fronteriza es una oportunidad, pero durante un recorrido de tres horas en vehículo por montes cubiertos de ceniza surgieron indicios de que otros prefirieron aguardar en México. "Se están conteniendo", dijo Mark Mahler, un agente fronterizo, mientras vigilaba el lunes desde un retén vacío en una carretera estatal. El puesto de observación, que domina la carretera de dos carriles y que estuvo a punto de ser dañado por las llamas, es en condiciones normales un verdadero obstáculo para los inmigrantes sin documentos. Los incendios han dejado una extensión enorme cubierta de ceniza negra en los cañones alrededor de Dulzura, un caserío abandonado que está unos 40 kilómetros (25 millas) al oriente de San Diego. En Dulzura, las llamas destruyeron decenas de casas. Millares de senderos abiertos al caminar que estuvieron cubiertos de maleza ahora son un terreno yermo. El cierre de caminos por los incendios significa que los inmigrantes no pueden encontrarse con conductores, dijo Mahler. Por lo regular, cada indocumentado paga alrededor de 1.500 dólares para que sea guiado por cañones escabrosos durante horas, incluso días, y luego recogido por alguien en un punto carretero para que se llevado en vehículo a San Diego. Numerosos indocumentados atendieron al parecer los avisos de la Patrulla Fronteriza y del gobierno de México, difundidos por radio y televisión en la fronteriza ciudad mexicana de Tijuana, para que permanecieran alejados de los incendios. La radio de la Patrulla Fronteriza estuvo callada el martes como en pocas ocasiones. Además, los sensores de movimiento, que están colocados en los cañones y que libraron las llamas, no se activaron estos días. Sin embargo, algunos indocumentados corrieron el riesgo. Unos 50 inmigrantes se han entregado a la Patrulla Fronteriza desde que comenzaron los incendios el domingo porque temían por su seguridad. Uno resultó con quemaduras graves el lunes cuando con otros cinco inmigrantes solicitaron la ayuda de los bomberos y fueron llevados a un hospital de San Diego, según el consulado mexicano en San Diego. No se ha informado de muertes. Algunos de los seis inmigrantes rescatados por los bomberos dijeron a las autoridades mexicanas que fueron convencidos por traficantes de personas o "polleros" de que la Patrulla Fronteriza estaría distraída, informó Alberto Lozano, vocero del consulado en San Diego. "Los traficantes ven la oportunidad", dijo Joe Mason, supervisor de operaciones de campo de la Patrulla Fronteriza, mientras recorría en una camioneta los cañones desolados. "Se imaginan que tienen una buena oportunidad cuando la Patrulla Fronteriza está ausente".

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