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Colorado resiente falta de policías que hablen español

Agencia EFE. Desde Denver, Colorado. | 29 de Octubre de 2007 a las 00:00
La falta de alguaciles bilingües en el condado El Paso (al sur de Denver) ha creado problemas en casos de desalojo de familias latinas y ha causado fricciones con algunos de los agentes inmobiliarios que participan en esos desalojos. Así lo confirmó la teniente Lari Sevene, portavoz del alguacil local, quien indicó que la oficina del alguacil (con jurisdicción sobre un área en la que viven 75.000 latinos) carece de personal bilingüe en la división de casos civiles, que supervisa el desalojo de personas de sus viviendas. A la vez, dijo Sevene este fin de semana, los alguaciles enfrentan el persistente problema de que o las personas desalojadas no hablan inglés, o los equipos de desalojo (contratados por los agentes inmobiliarios) tampoco lo hablan. El caso más reciente sucedió el viernes pasado en el poblado de Monument, de 2.500 personas, donde viven unos 200 latinos. Cuando Michael Clower, de la firma inmobiliaria Realty One Group, informó que necesitaría un alguacil para un desalojo (ya que así lo requiere la ley), el alguacil en cuestión, Todd Ronk, le respondió que el procedimiento sólo podría llevarse a cabo sólo si Clower contrataba a personal que hablase inglés. El sábado pasado, Clower acusó a Ronk de "exceso de autoridad" y de "discriminar contra el personal hispanohablante encargado de mover la propiedad de la casa en desalojo". Agentes inmobiliarios como Clower trabajan directamente para los bancos que ejecutan las hipotecas por falta de pago. Los bancos delegan en esos agentes el desalojo, pero, por ley, debe haber un alguacil presente, en caso de que se encuentren armas, alcohol, pornografía u otros elementos que deban ser confiscados. En declaraciones a los medios locales, Clower dijo que, por medio de su abogado, se enteró del pedido de Ronk. "No entiendo por qué la oficina del alguacil se preocupa tanto por el personal de mudanza. Ellos (los alguaciles) ni siquiera hablan con el personal. Los alguaciles hablan conmigo y yo dirijo a quienes hacen la mudanza", comentó. Pero, según Sevene, el pedido de Ronk "se tomó fuera de contexto" ya que sólo sería "una llamado de cortesía por anticipado para asegurarse que el desalojo ocurriese sin contratiempos". Sevene aclaró que el problema no es sólo en el caso de personas hispanohablantes, ya que también ha ocurrido con familias y con personal de países europeos que no hablan inglés. "No es que decimos que se necesita un equipo de mudanza que hable inglés, sino que por lo menos una persona de ese equipo debe poder comunicarse (en inglés) con los alguaciles", puntualizó la portavoz. Por su parte, Clower, que supervisa desalojos en el este de Colorado para varios bancos, indicó que es la primera vez que enfrenta este tipo de problema.

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