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Cubana en Costa Rica sobrevive por caridad pública

San José. Agencias | 4 de Febrero de 2017 a las 12:29

La joven Marisleidy Castro Arrebato, cubana migrante de 27 años que asegura estar embarazada de sextillizos, decidió no someterse a pruebas de ultrasonido en hospitales públicos costarricenses que corroboren su estado de salud y la cantidad de niños que se forman en su vientre, para no afectar el desarrollo de los niños que en estos momentos tienen 16 semanas de gestación.

Castro se encuentra varada en una difícil condición económica y con alteraciones en su salud en La Cruz, cantón del costarricense fronterizo con Nicaragua, el sitio donde hace más de un año quedaron en la misma condición más de 4.000 cubanos que no lograron pasar por Nicaragua por el cierre de la frontera de ese país.

Castro conversó vía telefónica en exclusiva con DIARIO LAS AMÉRICAS, mientras salía de las oficinas centrales de la Dirección General de Migración y Extranjería en San José, donde fue citada para verificar su condición migratoria.

Sus declaraciones

Según sus declaraciones, decidió no someterse a más análisis sobre su embarazo múltiple, porque entre Colombia, Panamá y una clínica particular en Costa Rica, le han realizado 49 ultrasonidos y hacerse uno más, pondría en mayores riesgos a sus bebés por el uso de máquinas rayos láser.

“Un médico cubano en la clínica de La Cruz (Guanacaste, cantón del norte de Costa Rica donde se encuentra varada), me recomendó que ni un ultrasonido más, hasta los 5 meses de embarazo. Como todo mundo cree que soy un conejito de indias, me toman como experimento. El médico me dijo que el que quiera creer en los estudios que hemos hecho que crea, el que no, no”, explicó Castro.

“Tú eres libre de decidir, como médico digo que no porque lleva 49 ultrasonidos hechos en menos de 15 días y de conejito de indias no tengo nada. Está bien que usted la quieran atender (en Costa Rica), pero no es conejita ni experimento de nadie. Chequeo sí me hago el que quiera, pero de lo otro (ultrasonidos) hasta dentro de 3 o 4 semanas”, recordó la joven, sobre la sugerencia del médico cubano que la atiende en el norte de Costa Rica.

Huye de Venezuela

Castro es una joven artista originaria del municipio Los Palacios, provincia de Pinar del Río. Estudió música e instrumentos en la Escuela Nacional de Arte de su natal Cuba. Trabajó como artista en la paladar La Nueva Era, en la ciudad turística y costera de La Trinidad, en el centro de la isla.

Hace unos cinco años, fue contratada junto con el grupo cubano de música balada y salsa para el cual era vocalista, para una gira artística en Venezuela. Al culminar la gira, decidió quedarse en Venezuela, donde daba clases de música e instrumentos a particulares y además, encontró su pareja de la cual quedó embarazada de los sextillizos, según sus declaraciones.

Al agudizarse la crisis económica a finales de año pasado, Castro y su pareja venezolana, con recursos enviados por el padre de ella, familiares y amigos que viven en Texas, Estados Unidos; decidieron emprender la ruta migratoria, esperanzados con beneficiarse de la política “pies secos, pies mojados” que aún estaba vigente.

No obstante, la decisión del presidente saliente Barack Obama, de eliminar a inicios de enero de este año esa orden ejecutiva que favorecía a inmigrantes cubanos, la recibió estando ya en Costa Rica, lo cual alteró su salud y le disparó los niveles de azúcar en sangre.

Un caso trágico

Su caso ha sido trágico. Fue en Cúcuta, Colombia, que su propia pareja la dejó abandonada y le robó los 2,700 dólares que había reunido con ayuda de su padre, familiares y amigos para emprender la ruta.

En ese país empezó a vivir de la caridad de viejas amistades cubanas que se reencontró en la aventura. Y para colmo, debió atravesar la montaña del Darien, el punto de entrada a Panamá desde Colombia, por el Atlántico.

“Lo que hizo Obama nadie lo esperaba sinceramente, mi historia es un poco triste. Lo que pasamos en esa selva del Darién no se lo deseo nadie, ahí los hombres lloraban, la única que no lloró era yo a pesar de mi situación difícil. Ahí ves serpientes venenosas que mordieron a muchos, ves animales como leopardo, pasas frío, hambre, hay barrancos, ríos que no se pueden nadar porque están llenos de animales, hay una loma que se llama la loma de la muerte que no todo el mundo la pasa, ahí se encuentran cadáveres de personas que murieron ahí y no lograron pasar”, recuerda.

“En el grupo veníamos como 38 y solamente salimos 23 personas de la selva. El resto algunos se perdieron, no aparecieron porque cogieron caminos equivocados. Ahí vives la realidad de lo que uno ve en los documentales de la televisión. Pasamos como 10 días en esa montaña”, añade.

Hoy Marisleidy vive en casa de una familia de La Cruz, en el centro de la comunidad, donde recibe ayuda sin aportar nada a cambio. Su condición es difícil, explicó en la entrevista, porque no tiene dinero y debe vivir de la caridad de muchos.

La Caja Costarricense de Seguridad Social informó que no ha verificado su condición de embarazo sextillizo. Sí reconoce que fue atendida en la clínica de La Cruz y luego remitida al hospital de Liberia, pero que ella no asistió porque no hay expediente de su consulta.

Marisleidy facilitó a DIARIO LAS AMÉRICAS copias de ultrasonidos realizados a su embarazo que confirman la existencia de varios fetos. Una epicrisis emitida el 4 de enero de este año por la clínica del seguro social de La Cruz, en Costa Rica, según los sellos del documento, también revelan que ella está embarazada con 5 fetos en su vientre.

Pero el peor problema por ahora no es tanto su embarazo, según un especialista consultado por DIARIO LAS AMÉRICAS, sino el alto nivel de azúcar que presentó su sangre ese 4 de enero cuando ella debió acudir de inmediato por atención médica. El nivel de glucosa estaba por encima de 400.


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