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Tema migratorio en agenda de la campaña electoral en Italia

Roma. Por Frank González/PL | 17 de Enero de 2018 a las 12:29

Al margen de otras propuestas con o sin mucho fundamento, el flujo migratorio se perfila actualmente como uno de los temas principales en la campaña hacia los comicios legislativos italianos del próximo 4 de marzo.

En un incidente sobre el cual se discute todavía, el candidato de la derecha a la gobernación de la región de Lombardía, Atilio Fontana, desató una encendida polémica cuando en declaraciones a Radio Padania afirmó que lo que está en juego es el futuro de 'nuestra raza blanca'.

Fontana, ex alcalde de la ciudad de Varese es miembro de la Liga Norte, una de las cuatro agrupaciones de la coalición de derecha integrada además por Fuerza Italia, Hermanos de Italia y Nosotros con Italia, todas con posturas muy críticas frente a la política migratoria seguida por el actual gobierno del Partido Democrático.

Aunque el aspirante a la presidencia del gobierno de la región más importante del país trató de enmendar la plana al explicar que fue apenas un lapso, lo cierto es que el revuelo suscitado por su pronunciamiento, con reacciones a favor y en contra, reflejó la hipersensibilidad en torno a este fenómeno.

Según el candidato, aceptar a todos los inmigrantes significaría la extinción de Italia como realidad social y étnica, porque 'ellos son muchos más que nosotros, más determinados a ocupar este territorio' y por lo tanto la cuestión es decidir 'si nuestra etnia, nuestra raza blanca, debe continuar existiendo o si debe desaparecer'.

En su auxilio acudió el secretario de su partido, Matteo Salvini, quien recordó la advertencia de la fallecida periodista Oriana Falacci, sobre la supuesta colonización de Europa por la migración árabe y aseguró que 'estamos siendo atacados, está en peligro nuestra cultura, sociedad, tradiciones y modo de vida'.

El color de la piel -apuntó- no importa y es que existe un peligro más real: siglos de historia que corren el riesgo de desaparecer si cobra fuerza la ola hasta ahora subvalorada de la islamización.

En un sentido similar se pronunciaron otros exponentes de las organizaciones incorporadas a la coalición de derecha, y su principal figura, el ex primer ministro Silvio Berlusconi, fue más allá al vincular la inseguridad con la inmigración para lo cual se refirió a la supuesta existencia en el país de 466 mil inmigrantes que 'para comer tienen que delinquir'.

En entrevista concedida a un programa televisivo dominical, el octogenario dirigente político añadió que según los carabineros, lo primero que saquean los ladrones cuando roban un apartamento es la nevera y abogó a favor de acuerdos con los países costeros europeos para repatriar a los migrantes llegados por esa vía.

Como era de esperar, el desvarío de Fontana fue duramente criticado por representantes de una buena parte del resto de las fuerzas políticas italianas, especialmente del gobernante Partido Democrático (PD), cuyo candidato a gobernador de la Lombardía, Giorgio Gori, calificó las expresiones de su contrincante como un acto de 'histerismo y demagogia'.

Para el vicesecretario del PD y actual ministro de Agricultura, Maurizio Martina, Fontana demostró no estar a la altura de las exigencias del cargo al cual aspira y puntualizó que se trata de algo 'triste y peligroso'.

El jefe del grupo de esa agrupación en la Cámara de Representantes, Ettore Rosato lo consideró 'una vergüenza racista' y alertó que el candidato representa la presunta 'derecha moderada' que pretende gobernar el país, cuando el 4 de marzo próximo se realicen los comicios para la gobernación de Lombardía y el parlamento nacional.

Por su parte, el ex primer ministro y líder del PD, Matteo Renzi, rechazó la acusación de Berlusconi de ser él y su partido los responsables de la emergencia migratoria por haber aceptado el Tratado de Dublín, cuando en realidad ese acuerdo 'equivocadísimo' fue firmado en 2003 bajo el gobierno del propio Berlusconi.

En opinión de analistas, lo expresado por Fontana, Salvini, Berlusconi y otros representantes de la coalición de derecha que lo apoya, refleja no sólo una posición ideológica de viejas raíces históricas en un sector de este país, sino también una estrategia electoral.

El tema migratorio constituye una preocupación para una buena parte del electorado por lo que insistir en él desde el enfrentamiento como hace la derecha, le puede significar entre el 25 y el 30 por ciento de los votos, como aseguraron al diario Il Messaggero directivos de las firmas encuestadoras Swg, Ipr y Tecné.

De ahí la eficacia de la frase 'pensar en los italianos primero' como recurso clave para despertar o exacerbar emociones, más que conciencia, en ese segmento de los votantes.


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