Escúchenos en línea

«La Migra» reconoce que policía militar ayudó en arresto de repartidor de pizza

Nueva York. Agencias. | 6 de Junio de 2018 a las 17:48

El arresto del ecuatoriano Pablo Villavicencio, un repartidor de pizza que fue detenido el viernes pasado en la base militar Fort Hamilton, en Brooklyn, luego que un militar lo delatara con ‘La Migra’, está generando fuertes reacciones en la Gran Manzana.

Defensores de inmigrantes y funcionarios electos ahora están cuestionando si las nuevas políticas migratorias de la Administración Trump, incluyen que personal militar y la Guardia Nacional colaboren con el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) en el arresto de inmigrantes.

Ese en concreto es el caso de la detención de Villavicencio. Como lo hacía de manera rutinaria, fue a entregar una orden de pizza a esa base y el oficial de guardia le requirió un documento de identificación. El trabajador presentó el IDNYC, que entrega la Ciudad de Nueva York, pero el uniformado dijo que ese documento no era válido, procediendo a disponer su detención y posterior entrega a los agentes de ICE.

Este miércoles, el presidente del condado de Brooklyn Eric Adams, y el concejal Justin Brannan, junto a Sandra Chica, la esposa del inmigrante y las dos hijas del matrimonio, de 3 y 4 años, realizaron una rueda de prensa en el área de acceso de Fort Hamilton, en la cual exigieron respuestas del Ejército sobre el arresto del repartidor de pizzas.

“Este caso está sentando un peligroso precedente en la ciudad y en el estado de Nueva York. Es inimaginable que una persona pueda pasar de repartir pizza a una prisión”, declaró Adams.

“Brooklyn abre las puertas a los trabajadores inmigrantes que hacen parte de la dinámica económica del condado. No podemos permitir este tipo de acciones contra nuestra gente trabajadora. Esta acción ha destruido una familia, una madre y sus dos hijas estadounidenses”, agregó el presidente del condado.

Militares lo entregaron a ICE

ICE, a través de su portavoz en Nueva York, Rachael Yong Yow, reconoció que Pablo Villavicencio, de 32 años, fue detenido por la policía militar de Fort Hamilton.

“Pablo Villavicencio se encuentra residiendo ilegalmente en el país. En marzo de 2010, un juez de inmigración le otorgó la salida voluntaria, pero no lo hizo en julio de 2010 según lo dispuesto. Como tal, su orden de salida voluntaria se convirtió en una orden final de expulsión y era un fugitivo de ICE. El 1 de junio, Villavicencio fue detenido por agentes de la policía militar y entregado a ICE. Él permanece bajo custodia de ICE en espera de ser deportado”, indicó la portavoz de ICE en un comunicado.

En un acápite a la declaración, la portavoz hizo la siguiente aclaración: “En la declaración menciona la partida voluntaria, que fue un beneficio que le otorgó el juez de inmigración y (Villavicencio) aceptó. No fue hasta que decidió renunciar a ese acuerdo, que la orden de salida voluntaria se convirtió en una orden final”.

Preocupación por la familia

“¿Tiene ahora el Ejército una nueva política que exige que todo el personal no militar demuestre su ciudadanía para acceder a una base militar? ¿Es esto parte de la estrategia de deportación de Donald Trump?”, preguntó de su parte el concejal Brannan al expresar su preocupación por la familia de Villavicencio y cuestionó las circunstancias del arresto.

La Coalición de Inmigración de Nueva York (NYIC), se sumó a las organizaciones pro inmigrantes que salieron a impugnar el arresto, cuyas características no registra precedentes en el estado de Nueva York.

“Es absolutamente repugnante cuando el ejército más fuerte del mundo golpea persiguiendo a los repartidores de pizzas. Los neoyorquinos inmigrantes como Pablo Villavicencio proveen a sus familias trabajando duro y haciendo sacrificios, no deben ser arrancados de sus comunidades y sus niños llorando por perseguir el sueño americano cada vez más sombrío”, dijo Steven Choi, director ejecutivo de la NYIC.

“Nuestro sistema de inmigración está completamente roto, y en lugar de solucionarlo, Donald Trump ha decidido invertir en deportar a mujeres, niños y solicitantes de asilo sin antecedentes penales a países donde sus vidas corren peligro, desgarrando a su vez a sus familias. Creo que la esposa, los hijos y la familia de Pablo Villavicencio merecen una explicación completa de lo que sucedió aquí”, insistió el concejal, quien dijo continuará abogando por la pronta liberación de Villavicencio.

A su turno Sandra Chica, la esposa de Villavicencio insistió que sólo se trata de un hombre trabajador, sin antecedentes penales y que no representa peligro a la sociedad

“Pablo es el soporte económico del hogar. No puedo imaginarme lo que sería de nosotras si lo deportan. Las niñas no dejan de preguntar y llorar por su padre. Están sufriendo mucho, por favor ayúdenme”, imploró la madre.

Chica ´que es ciudadana estadounidense y trabaja como asistente médico dijo que en febrero de este año solicitó ante las autoridades migratorias, regularizar el estatus de su esposo, con quien lleva casada 5 años.


Descarga la aplicación

en google play en google play