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Protesta contra las devoluciones en caliente en Ceuta

Ceuta. Agencias | 11 de Septiembre de 2019 a las 13:11

El Círculo de Silencio, reunido como cada segundo miércoles de mes, se concentró para defender algo que se pone en demasiadas ocasiones en la línea floja: el respeto a la dignidad de los inmigrantes. Una dignidad que “vemos pisoteada” por las “políticas españolas y europeas”. Una dignidad que se ahoga en la Frontera Sur, en donde la “violación de los derechos humanos” está a la orden del día.

El Círculo denunció las devoluciones en caliente de las personas que quedaron encaramadas en la valla del espigón de Benzú ese 30 de agosto. “Consideramos esta práctica como irregular en base a la legislación internacional. Recordamos que la Convención de Ginebra prohíbe este tipo de prácticas ante la posibilidad de expulsar a personas en necesidad de protección sin realizar trámite alguno”, expusieron.

De esas devoluciones no han hablado más que los medios de comunicación y las oenegés, ya que el Gobierno central ni siquiera ha reconocido que se llevaran a cabo, a pesar de haber grabaciones que constatan los pasos dados por los guardias civiles siguiendo instrucciones políticas.

“Es injustificable, según el derecho internacional humanitario, que España expulse a seres humanos a Marruecos, país que vulnera sistemáticamente sus derechos, identidad de género, motivos políticos o cualquier otra circunstancia recogida en el Estatuto de los Refugiados”.

Los concentrados en este Círculo pidieron coherencia al Gobierno de Pedro Sánchez, que mantiene unas devoluciones que antes criticaba y que permite el mantenimiento “de estas prácticas ilegales”.

“No aprobamos que, de nuevo, España siga gratificando a Marruecos con millones de euros que proceden de las arcas públicas. La última concesión fue de 32,3 millones para el control de la inmigración irregular y la cooperación policial internacional procedente del presupuesto del Ministerio del Interior”.

En el Círculo hubo un especial recuerdo al guineano muerto en Nador, después de una batida llevada a cabo por las fuerzas auxiliares marroquíes. Por esa muerte reclaman una investigación clara.

Hubo también un recuerdo especial a Mohamed, el menor marroquí que vivía en la calle y que fue encontrado inconsciente en el puerto, falleciendo poco después en el Hospital Universitario. “Buscaba una oportunidad para escapar pero su frágil salud y la calle se lo han llevado. No es justo que muriera. Sus últimos años de vida fueron un sortear la violencia que azuza a todos los jóvenes como él”.


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