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Inquilinos denuncian hostigamientos y desalojos ilegales en EEUU

Los Ángeles. Univision | 28 de Junio de 2020 a las 12:56

A partir del mes de agosto se puede producir en Los Ángeles un desalojo masivo al terminar la moratoria que estableció protecciones de desalojo para los inquilinos que no podían pagar el alquiler. Varias organizaciones atienden y dan consejos legales.

Ruth Roca es una guatemalteca de 48 años que se ganaba la vida limpiando casas y oficinas en Los Ángeles. Pero cuando llegó la pandemia, la señora con la que trabajaba le pidió que dejara de ir. Los primeros días de abril, Roca, que es asmática, comenzó a mostrar los síntomas de tener coronavirus. “Llamé a los bomberos, y me dijeron: “Mira, sí estás mala pero si te llevamos al hospital se te va empeorar”, contó Roca a Univision Noticias vía telefónica.

El 5 de mayo ella dio positivo al covid-19, y el 21 de mayo entregó una notificación al propietario de la vivienda para explicar su incapacidad de pagar el alquiler de la habitación que ocupa hace cinco años, en un apartamento de la calle S. Edgemont, en el centro de Los Ángeles.

“Después, el mánager del apartamento, que estaba enfrente del edificio, me empezó a hostigar, a gritar que me tenía que ir, que no estaba pagando renta y empezó a llamar a la policía para intimidarme”, contó Roca. El administrador del edificio también le habría dicho a los demás inquilinos del apartamento que ella tenía coronavirus y que él quería que ella se fuera. Roca explica que todos se fueron y ella quedó sola en el apartamento. La renta cuesta 1,400 dólares al mes y Roca pagaba 650 dólares a las personas que se fueron en abril.

Según el relato de Roca y los videos que tomó de sus encuentros, el administrador del edificio llamó la policía cuatro veces para intimidarla. Sin embargo, ella pudo quedarse en donde está debido a la moratoria de desalojo que está vigente en Los Ángeles, pero que está a punto de expirar el 25 de Julio.

“Pasando este mes me preocupa porque no sé qué va pasar”, dijo Roca. “La gente sabiendo que me dio covid no me quiere dar trabajo, así que sigo sin trabajo ahorita. Yo quiero trabajar pero a mí el covid me dejó enferma”, apunta.

Para Ruth Roca el estrés de tener el virus y sus consecuencias, emparejado con la incertidumbre de su situación de vivienda la ha dejado con mucha ansiedad y sentimientos de malestar.

Los desalojos son el nuevo miedo que enfrentan las familias en Estados Unidos que hasta ahora están protegidas por declaraciones de emergencia estatales que impiden que los saquen de sus viviendas. Sin embargo, mientras esos plazos están a punto de agotarse, la pandemia cobra nuevas víctimas y no da señales de desaparecer.

La ciudad de Los Ángeles declaró un estado de emergencia el 4 de Marzo del 2020 debido a la pandemia. La ordenanza no. 186585 estableció protecciones de desalojo para los inquilinos que no podían pagar el alquiler debido a circunstancias relacionadas con el covid-19, pero un estudio publicado el 28 de Mayo del 2020 por el Instituto Luskin de UCLA , denominado “Día UD: desalojos inminentes y personas sin hogar en Los Ángeles" por Gari Blasi, demuestra que los efectos de la pandemia, especialmente en forma de desalojos, “se concentrarán muy probablemente en los barrios vulnerables”. El estudio también mostró que las comunidades latinas, negras e inmigrantes serán las más afectadas, puesto que ya vivían en zonas de alto riesgo.

El informe, de 35 páginas basado en cifras oficiales estatales y locales, explica que aproximadamente 449,000 de los 599,000 desempleados y sin ingresos del condado de Los Ángeles viven en aproximadamente 365,000 unidades de viviendas de alquiler y han estado soportando durante mucho tiempo “la segunda carga de alquiler más pesada de todas las áreas urbanas de los Estados Unidos”.

Advierte además que 558,000 niños estarían en la vulnerable situación de vivir en esos hogares donde los padres no podrían seguir pagando alquiler, a causa de la crisis económica provocada por la pandemia.

Le rebajaron el precio, porque le quitaron la estufa

Elena C. llegó de México con su padre en 2007. Lleva siete años rentando un garaje convertido en recámara, en una casa en Panorama City con su hijo y su pareja. En marzo, cuando empezó la pandemia, el dueño de la casa intentó desalojarlos porque ya no podían pagar el alquiler.

“Yo le dije, ‘¿pero para dónde nos mudamos, señor? Si no tenemos con qué ni a dónde movernos”, contó Elena C., quien no quiso que usáramos su nombre verdadero por miedo a las represalias del dueño de la casa.

En ese mismo lugar, donde antes pagaba 800 dólares al mes, ahora paga 750 porque el dueño le quitó la estufa. “Tuve que comprarme una parrillita porque si no, no tuviera ni cómo calentar una tortilla o con qué comer”.

Elena C. y Ruth Roca se informaron sobre sus derechos como inquilinas y evitaron ser desalojadas con la ayuda de Rafael Barajas, el Director del Centro Legal Comunitario en los Ángeles.

“Los inquilinos no pagaban la renta porque no tenían el suficiente ingreso económico para hacerlo y muchísima gente que recibe el ingreso bajo básicamente se quedo en espera y a la deriva de cualquier cosa”, dijo Barajas consultado sobre estos casos.

“Básicamente los dueños no le hicieron caso a ninguna moratoria porque la moratoria que han establecido es únicamente un estado de emergencia, pero que ha pasado desapercibido por las propias autoridades”, agregó Barajas que también tiene su propio programa de radio llamado ‘ Dialogando con Inquilinos’ en el KPFK 90.7 FM, donde Ruth Roca ha compartido su historia.

Rolando Cruz es el Director Ejecutivo de Inquilinos Unidos, una organización dedicada a ayudar la comunidad latina en materia de alquiler. Él dice que han recibido muchos casos en los que los propietarios han intentado desalojar a personas sin pasar por el sistema judicial. “Hay inquilinos siendo forzados a salir de sus lugares por maneras extrañas. Están encadenando las cerraduras o amenazándolos con deportación. Estamos escuchando mucho de esto y no es sólo en la ciudad o el condado de Los Ángeles, sino también fuera del condado en lugares como Lancaster y en todo el estado de California”, dijo Cruz.

“Las comunidades de inmigrantes no recibieron un cheque de estímulo. No se les permitió ganarse la vida refugiándose en casa. Todas estas cosas están agravando el estrés y la necesidad de pagar el alquiler. Estas son personas que han sido presa de los propietarios que han amenazado con llamar a I.C.E (Control de Inmigración y Aduana), y esto está en las sombras de Los Ángeles pasando por una increíblemente grande epidemia de personas sin hogar. Estamos viendo los efectos del aburguesamiento y se siente 10 veces más en las comunidades inmigrantes”, dijo Cruz.

“Vas a empezar a ver un efecto dominó. Los Ángeles no ha sido capaz de hacer ningún progreso con el tema de los sin alojamiento. Ya nos estábamos precipitando por un risco y esto solo ha acelerado esta caída. Hasta que no podamos hacer algo a nivel estatal, municipal y federal, los trabajadores pobres continuarán sintiendo los efectos”, continuó.

El futuro de Ruth Roca y posiblemente de miles de otros inquilinos en la ciudad de Los Ángeles parece incierto a menos que la ciudad encuentre una manera de frenar los efectos del covid-19.

“Como yo tengo asma se me ha sido bien difícil estar bien de salud”, dijo Roca. “Yo desde que llegué a este país he sido trabajadora, yo nunca dejaba de trabajar. Yo no le tengo miedo al trabajo. Lo que me da miedo es no tener donde vivir si este señor decide sacarnos a la calle”, dijo Roca.

Vince Abanilla es el administrador del edificio donde vive Ruth Roca. Consultado por Univision Noticias sobre el caso, dijo que aunque Roca no está en el contrato de alquiler, ella puede quedarse en el apartamento hasta el final de la moratoria.

Explicó que el hombre anciano que estaba acosando a Roca y llamando a la policía es el dueño del edificio y desconoce los derechos de Roca como inquilina. “Aunque ella no está en el contrato de arrendamiento, ha estado viviendo allí tanto tiempo que está en esta zona gris que la protege de ser desalojada sin intervención del sistema judicial. Todavía tendrá que pagar la cantidad completa del alquiler por los meses que no ha pagado. Si no puede pagar la vivienda después de la moratoria, tendrá que irse. No tiene otra opción”, aclaró Abanilla vía telefónica.

Entre enero de 2018 y 2019 el porcentaje de personas no alojadas en Los Angeles aumentó 12%, según el Los Angeles Homeless Services Authority (LAHSA). Según el estudio de UCLA, la mayoría de los hogares en la ciudad no tienen ahorros u otros recursos para pagar el alquiler y la falta de ingresos para pagar el rápido aumento del alquiler ya era la principal causa de la falta de vivienda en el condado de Los Ángeles.

Desalojos masivos en agosto

Gary Blasi es profesor de leyes en la UCLA y el autor del estudio “UD Day: Impending Evictions and Homelessness in Los Angeles”. Ha estudiado la crisis de gente no alojada en Los Ángeles desde 1983. Él piensa que los desalojos masivos pueden empezar tan pronto como en agosto.

“Estimamos que hay unos 365.000 hogares de alquiler en una población de 10,000,000 de habitantes que corren el riesgo de ser desalojados. La mayoría de las personas que son desalojadas no se quedan sin hogar, pero muchos de ellos sí”, digo Blasi. “ Ya hay 40,000 personas durmiendo en las calles de Los Ángeles. Es una crisis humanitaria”.

Blasi actualmente está trabajando en un informe que se centra en cómo utilizar las 70,000 habitaciones de hotel y moteles vacíos en el condado de Los Ángeles para proporcionar viviendas a corto plazo.

“En Los Ángeles, hay 600,000 hogares que gastan el 90% de sus ingresos en alquiler. Todas esas personas están a unos pasos de quedarse sin alojamiento”, dijo Blasi. “Es probable que el turismo se vea degradado durante mucho tiempo y muchas de estas propiedades se encuentran en dificultades financieras y si el gobierno no interviene a tiempo, serán compradas por los fondos de cobertura como lo que ocurrió en 2008 o 2009 y esa reserva potencial de viviendas para los desplazados desaparecerá”, agregó.

Por si te pasa a ti

Para Rafael Barajas es importante que el público sepa qué hacer en caso de ser amenazados con el desalojo:

No firmes un contrato con el propietario o el dueño. Si un inquilino firma un contrato con un dueño, incluso si el estado aprueba otras protecciones para el inquilino, el dueño va a tener el derecho de exigir el pago de ese contrato.

Mantén la calma. Los desalojos durante la moratoria son ilegales. Si llega la policía, formalmente tiene que tener disposición escrita de una corte. Si no tiene ese documento, la policía no puede entrar y no puede sacar a nadie.

 Si puedes pagar el alquiler, págalo.

Notifica de inmediato o ponte en contacto con organizaciones que ofrecen asistencia a los inquilinos, como las mencionadas aquí o directamente con el departamento de vivienda.


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