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Economía de Carolina S depende de los inmigrantes: estudio

Charlotte. EFE. | 26 de Agosto de 2009 a las 00:00
En tiempos de recesión, la economía de Carolina del Sur se vería afectada sin la contribución de los inmigrantes en la generación de empleos, negocios, y recaudación de impuestos, según estudio del Centro de Políticas de Inmigración (IPC). "Como trabajadores, contribuyentes, consumidores y emprendedores de negocios, los inmigrantes y sus hijos se han convertido en un motor vital de la economía de este estado", cita el estudio dado a conocer ayer. El informe añade que en la medida que el estado trabaja para recuperarse de la crisis fiscal por la que atraviesa y altas tasas de desempleo -12,1 por ciento en julio- una de las más altas de la nación, los inmigrantes contribuirán a esa recuperación. La primera oleada de inmigrantes comenzó a notarse en la década de los noventa, -la mayoría mexicanos y centroamericanos- en búsqueda de empleos que se estaban creando en la industria manufacturera, servicios, agrícola, construcción, jardinería, entre otros. Para el 2000, la población extranjera aumentó 2,9 por ciento y en 2007 un 4,3 por ciento -un promedio de 190.014-, según cifras del Censo. Ese crecimiento acelerado que tuvo la población inmigrante comenzó a dar sus frutos económicos y a traducirse en mayores números de votantes. Según el informe, en 2007 un 35,1 por ciento de los inmigrantes en Carolina del Sur -cerca de 66.603- eran ciudadanos naturalizados con derecho a voto. De éstos sólo un 1,3 por ciento estaban registrados para participar en elecciones -25.812 ciudadanos- municipales, locales, estatales y federales. En las pasadas elecciones de noviembre 2008, unos 18.000 inmigrantes estaban inscritos para votar, la cifra más alta de los últimos años. En el ámbito económico, el poder de compra del latino alcanzó los 3.300 millones de dólares, lo que representó un incremento del 797,3 por ciento desde 1990. En cuanto a los 3.015 hispanos dueños de negocios que la oficina del Censo registró en 2002, generaron ganancias de 691 millones de dólares y emplearon a más de 5.000 personas. Cerca del 6 por ciento de la fuerza laboral de Carolina del Sur es inmigrante o unos 118.443 trabajadores, de los cuales 2,2 por ciento no tienen autorización legal para trabajar en el país. El Pew Center estimó que la población indocumentado en Carolina del Sur llegó a los 70.000 en 2008 en comparación con 55.000 de 2005. Según el estudio de IPC, si se van todos los inmigrantes indocumentados de Carolina del Sur, la economía del estado perdería 1.800 millones de dólares en gastos, 782 millones de dólares en producción económica y 12.000 empleos. A pesar del crecimiento en población y contribución económica de los inmigrantes y sus familias, el gobierno aprobó en junio de 2008 el "Acta de Reforma a la Inmigración Legal", que complica la situación de los trabajadores indocumentados del estado. Para Elaine Lacy, profesora de la Universidad de Carolina del Sur-Aiken, la aprobación de la legislación se debió en parte por la presión de los residentes que "no entendieron" la importancia de la contribución económica de los inmigrantes. "Muchos perciben a los inmigrantes como una carga para nuestras arcas pero es lo contrarios. Estos tienen que ser educados sobre los valores de ética laboral que los trabajadores añaden a nuestro estado", afirmó Lacy este miércoles a Efe. Lacy agrega que los empleadores fueron los primeros que tomaron provecho de la presencia de esta fuerza laboral barata y ahora son los que están pagando las consecuencias. A pesar que ninguna empresa ha sido multada por no cumplir con la ley que prohíbe la contratación de indocumentados, el gobierno estatal está "presionando" con auditorías al azar a las empresas lo que ha generado despidos en la comunidad latina. Iván Segura, del Consejo de Liderazgo Latino en Carolina del Sur, ha confirmado en reiteradas ocasiones a Efe que como hay mucho desempleo, las empresas están descartando a posibles candidatos por el simple hecho de "tener apellido latino". "Hay compañías que antes de ofrecer formalmente un trabajo a un candidato, que es el momento de verificar sus documentos, preseleccionan a las personas y revisan los papeles especialmente si son latinos. Esto es ilegal", apuntó Segura a Efe. El estudio concluye que no se pueden puede negar las contribuciones de los latinos y asiáticos, y el papel tan importante que jugarán el panorama político y económico a un futuro no tan lejano.

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