Escúchenos en línea

Investigan cultivo de marihuana con mano de obra inmigrante

Denver. EFE. | 27 de Agosto de 2009 a las 00:00
Trabajadores agrícolas mexicanos llegan constantemente a las montañas de Colorado, engañados y sin documentos, para trabajar en plantaciones clandestinas de marihuana, afirman autoridades locales. Según Mike Skinner, investigador del Servicio Forestal de Estados Unidos (USFS), durante los últimos dos meses se han encontrado tres grandes plantaciones en tres sectores distintos de Colorado y se han confiscado casi 20.000 plantas de marihuana. El valor de reventa de esta droga en la calle llegaría a los 40 millones de dólares. El operativo más reciente, dijo Skinner, ocurrió el pasado viernes 21 de agosto en el Bosque Nacional Pike, en un área "de difícil acceso y bastante oculta" cerca de la localidad de Deckers. Los agentes federales incautaron allí 14.000 plantas y detuvieron a dos personas, aparentemente mexicanas a quienes se espera les presenten cargos mañana. De acuerdo con el investigador federal, "muchos de los cultivadores son inmigrantes ilegales contrabandeados desde México a Estados Unidos con la promesa de ganarse algo de dinero". "A veces ni siquiera saben dónde, en qué estado, están viviendo", agregó. En el caso de Deckers, la plantación (del tamaño de un campo de fútbol) y el campamento donde vivían los obreros quedaron abandonados antes de la llegada de las autoridades. El campamento, dijo, estaba "lleno de desperdicios", incluyendo latas vacías de comida y de cerveza, envoltorios de golosinas, de tortillas así como paquetes de fertilizantes. Todas las cañerías de riego, los tanques de gas propano y la maquinaria agrícola fueron seguramente cargados a mano desde la carretera más cercana por los granjeros traídos desde México, puntualizó el funcionario. En julio pasado, agentes del USFS incautaron 5.000 plantas de marihuana en las montañas cerca de Cheesman Reservoir, el más antiguo lago artificial de Denver, al sur de esta ciudad. Y el martes pasado la policía de Glenwood Springs (al oeste de Denver) anunció que se detectaron y destruyeron casi mil plantas de marihuana en un cultivo clandestino al este de Glenwood Springs. Anteriormente, las autoridades solamente encontraban "pequeñas operaciones a cargo de uno o dos individuos". Pero ahora, las plantaciones ilegales tienen tal nivel de cultivo y de organización que "indica que los grandes carteles internacionales de la droga descubrieron los bosques de las Montañas Rocosas". "No sabemos por qué han decidido venir aquí. Esto es algo nuevo en Colorado y no hemos tenido tiempo para estudiar este tendencia", expresó Skinner. El funcionario dijo que se sospecha que, debido a las fuertes medidas de seguridad en la frontera entre Estados Unidos y México, los traficantes tienen mayores dificultares para traer la droga y prefieren cultivarla aquí. "Creemos que estos carteles están basados en México y que quieren evitarse los problemas de transportar la droga en la frontera. Pero para mantener el control importan a trabajadores desde esa nación y los hacen pasar meses viviendo en el bosque para monitorear las plantas", declaró. Las plantas se siembran en días distintos para que puedan ser cosechadas en etapas sucesivas, obligando a los cultivadores a construir galpones donde las plantas se almacenan y se secan y permanecer en el sitio durante toda la temporada. Estos cultivos ilegales crean serios peligros tanto para los trabajadores como para el medio ambiente, ya que, para proteger las plantas, los obreros inmigrantes usan pesticidas, herbicidas y veneno para ratas, con lo que corren el riesgo de ingerir esas sustancia tóxicas y de no tomar las medidas para evitar que éstas contaminen los ríos o arroyos del área. Skinner reveló que solicitó 100.000 dólares adicionales para este año para expandir los operativos antidrogas de los 29 guardabosques a su cargo.

Descarga la aplicación

en google play en google play