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ALN, MRS y organizaciones afines rechazan reformas constitucionales

Varias agencias. Desde Managua. | 23 de Octubre de 2007 a las 00:00
La oposición política y sus organizaciones satélites rechazaron este martes las intenciones del presidente Daniel Ortega y del ex presidente Arnoldo Alemán de promover un sistema de gobierno parlamentario. El cambio sería establecido a través de una nueva reforma constitucional que diputados del gobernante Frente Sandinista (FSLN) que dirige Ortega y del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) de Alemán pretenden introducir próximamente a la Asamblea Nacional, donde son mayoría. La iniciativa, en la que trabajan desde hace un mes ambos partidos, plantea poner fin al sistema presidencialista que rige Nicaragua desde 1838 para instalar un régimen parlamentario con características propias. Según borradores, el proyecto contempla reducir atribuciones al Poder Ejecutivo y Electoral y concentrar el poder político en el Parlamento, con la intención original de gobernar con más consenso. Será un sistema "más democrático" porque "traería probablemente más asistencia económica al país, habría de alguna manera mayor apertura a la discusión de las políticas económicas", argumentó uno de sus promotores, el vicepresidente del Poder Judicial, el sandinista Rafael Solís. El cambio ha provocado alarma en sectores del gran capital financiero, debido al control que los partidos de Ortega y Alemán ejercen desde hace una década sobre el parlamento, donde han aprobado cuestionadas reformas constitucionales para repartirse el control político e institucional del país. Indudablemente esta nueva reforma busca "concentrar el poder en los caudillos" y "subordinar a todo mundo", y "el que esté protestando lo enjuician" o "lo echan preso" usando sus influencias judiciales, advirtió el ex canciller y disidente sandinista Víctor Tinoco. De forma similar opinó el director ejecutivo del Instituto "Hagamos Democracia", Yader Loza, para quien las reformas solo persiguen crear condiciones apropiadas para que "el caudillo del PLC y el caudillo del FSLN puedan estarse alternando en el poder", a través del Parlamento, que según el proyecto nombraría con 60% de los votos al futuro primer ministro. Por su lado, el Movimiento cívico Por Nicaragua consideró que las reformas institucionales que sandinistas y liberales han promovido en estos años no han contribuido a generar mas desarrollo ni combatir la pobreza, que comprende a 70% de la población. Según adelantos divulgados por ambos partidos, la reforma contempla que el Ejecutivo sea dirigido por un primer ministro (que tendrá la dirección de la política exterior y las fuerzas armadas) y un presidente (a cargo de la administración publica), ambos subordinados al Parlamento. También propone reducir de 92 a 70 los escaños del Congreso, prohibir la reelección de diputados y alcaldes y reducir al Poder Electoral al rango de instituto. "Este sólo es un avance de las pláticas que sostiene un grupo de ocho miembros de nuestro partido", confirmó el lunes el ex presidente Alemán (1997-02), que fuera condenado a 20 años por corrupción pero fue favorecido con libertad condicional por el gobierno de Ortega. Fuentes sandinistas dijeron que también se discute conceder diputaciones vitalicias a los ex presidentes y que el Poder Judicial -actualmente gobernado por sandinistas y liberales de manera mancomunada- sea dirigido por magistrados vitalicios.

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