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Llueve sin parar por séptimo día en El Salvador

San Salvador. PL. | 16 de Octubre de 2011 a las 00:00
Llueve sin parar desde hace siete días en El Salvador: la frase se escribe rápido, pero lleva explícita un drama de decenas de miles de personas, en su mayoría de los sectores más humildes del país. Las imágenes son desoladoras: ríos convertidos en imparables y arrasadoras corrientes, miles de personas con sus viviendas anegadas, cosechas pérdidas y muchas actividades económicas, como la pesca, paralizadas. Las autoridades han desplegado un formidable sistema de protección civil, sin precedentes en la historia nacional, para enfrentar la adversidad climática, que estiman ha impedido que el impacto sea peor. Los datos oficiales indican que los evacuados ya superan los 13 mil, mientras se considera que la población en riesgo alcanza las 150 mil, aunque el comportamiento de las lluvias es dispar en la nación. Cifras extraoficiales señalan que esta mañana el número de víctimas fatales asciende a 13, debido a deslizamientos de tierra y otras arrastradas por las aguas, en algunos casos por propia imprudencia. A las inundaciones, se suman ahora los peligros de deslaves, por la alta saturación de los suelos en los volcanes y el resto de las zonas montañosas del país, principalmente en la cordillera central. El Consejo Nacional de Protección Civil, autoridades locales, expertos del Ministerio de Ambiente, la policía, mantienen una estrecha vigilancia de los cerros, principalmente El Picacho, del volcán de San Salvador. Algunas familias de las áreas en mayor riesgo, en el municipio capitalino de Mejicanos, ya fueron trasladas a albergues seguros, y desde anoche existe un dispositivo para una evacuación rápida si aumenta el peligro. La adversidad climática condujo al presidente Mauricio Funes a decretar estado de emergencia nacional para, subrayó, poner todos los recursos del estado a disposición de la atención a los damnificados. El gobierno enfrentó el primer fenómeno climático apenas a seis meses de haber asumido, con la tormenta Ida en noviembre de 2009, que provocó cuantiosos daños principalmente en el oriente. Luego siguió Agatha, también devastadora. Funcionarios han explicado que esas tormentas permitieron acumular experiencias para enfrentar desastres climáticos, además de recibir capacitaciones de Cuba, Japón, Estados Unidos y otros países. Funes explicó que uno de las medidas precautorias fue solicitar hace más de un año al Banco Mundial un crédito de 50 millones de dólares, para su rápido desembolso en caso de emergencias. Los primeros 25 millones estarán disponibles a partir del miércoles. Los pronósticos del Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET) prevén que continuará lloviendo hoy y mañana, de acuerdo con el comportamiento de bajas tropicales en el Caribe hondureño y el Pacífico de Guatemala. En la capital, llovió fuerte anoche y esta mañana una densa llovizna continúa imperturbable y, en ocasiones, se convierte en un fuerte aguacero.

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